Me resulta muy curioso ver que algunas personas juzgan como “loca” a otra tan sólo porque presenta algún comportamiento que para ellos no es normal o que puede ser considerado como anormal por la sociedad en donde el individuo que aprende a juzgar se desarrolla. Pero lo que me resulta más curioso aún es que estas personas juzguen sin conocer bien la situación, que no investiguen realmente y realicen un comentario ofensivo a la ligera. O que sabiendo la condición del sujeto que está recibiendo la ofensa de su parte, el individuo ofensor permanezca en su línea de pensamiento.En las generaciones actuales ya se notan más signos de que una cierta tolerancia social se va desarrollando, sin embargo hay sujetos que ralentizan este proceso y que ayudan a crear los estigmas sociales a los cuales desafortunadamente estamos acostumbrados. Hay que entender que muchas personas no presentan comportamientos, que socialmente podrían juzgarse inusuales, porque así lo desean, sino porque muchas veces tienen una condición que les hace comportarse de esa manera específica. Estos individuos que juzgan sin razonar ampliamente deben saber y entender, sobre todo, que no todas las personas somos iguales.
El término "Síndrome de Asperger" fue utilizado por primera vez por Lorna Wing en 1981 en un periódico médico, bautizándolo en honor a Hans Asperger, un psiquiatra y pediatra austríaco cuyo trabajo no fue reconocido internacionalmente hasta la década de 1990. Fue reconocido por primera vez en el Manual Estadístico de Diagnóstico de Trastornos Mentales en su cuarta edición en 1994 (DSM-IV). A mi me gusta llamarlo "Aspi".
Muy probablemente usted ha convivido o convive o al menos ha apreciado de lejos a algún individuo que se aísla de las demás personas, que suele realizar actividades que no son del tipo grupal. Esta persona por lo general no se comunica verbalmente con los demás, ya que posiblemente en ese lugar ya se han formado subgrupos sociales pequeños o grandes, donde esta persona no logra encajar. O incluso puede ser que esa persona haya sido usted.
Muchas veces simplemente se puede deber a un retraimiento social, porque la persona ha sido influida por fobias que han ido creciendo o al menos han permanecido conforme a su desarrollo. Esto simplemente se arregla con buscar la presencia de las demás personas, eso sí, haciendo un gran esfuerzo por vencer esas fobias sociales derivadas del posible aislamiento o los abusos que este individuo pudo haber presentado. Pero otras veces lo que estamos presenciando o viviendo va más allá del simple retraimiento y es cuando podemos encontrar como principal factor al Síndrome de Asperger (SA).
Usaré el término “síndrome” para referirme a esta y a muchas otras características que presenta un individuo y que es llamado de esa forma por la comunidad médica. Tan sólo lo haré por convención ya que dicho término no me parece del todo correcto.
Que no les asuste el término “síndrome”, pues básicamente todos los humanos tenemos indicios de uno o más de ellos, y como comentó “el …cirilo” en la entrada de La locura del genio: escritores de Ciencia Ficción: "cordura" es un termino inventado por unos animales que nunca han parecido ostentarla. (Nota posterior: el comentario citado ha sido eliminado por equivocación)
“El síndrome de Asperger es un trastorno severo del desarrollo, que conlleva una alteración neurobiológicamente determinada en el procesamiento de la información. La persona que lo presenta tiene un aspecto e inteligencia normal o incluso superior a la media, presenta un estilo cognitivo particular y frecuentemente, habilidades especiales en áreas restringidas.”
“El síndrome de Asperger se manifiesta de diferente forma en cada individuo pero todos tienen en común las dificultades para la interacción social, especialmente con personas de su misma edad, alteraciones de los patrones de comunicación no-verbal, intereses restringidos , inflexibilidad cognitiva y comportamental, dificultades para la abstracción de conceptos, coherencia central débil en beneficio del procesamiento de los detalles, interpretación literal del lenguaje, dificultades en las funciones ejecutivas y de planificación, la interpretación de los sentimientos y emociones ajenos y propios.“
Una cosa común de los individuos que presentan SA es su interés en áreas que a las demás personas pueden parecerles inusuales, como la paleoantropología, la filatelia, la aeronáutica, historia de los instrumentos musicales, las perillas para puertas… generalmente áreas de interés que no requieren una interacción física con las personas. Y comúnmente estas personas se suelen desarrollar ampliamente en estos campos de estudio, ya que profundizan más que las personas que se considera a sí mismas “normales”.
Es importante notar, sin embargo, que debido a que es un trastorno con severidad variable, algunos individuos se aproximan a un nivel de “normalidad” en sus habilidades de comprensión e interpretación de las señales no verbales. Encuentran particularmente abrumador el contacto ocular y por lo tanto con frecuencia lo evitan. Esta falta de contacto ocular puede llevar a mayores dificultades para interpretar emociones ajenas o en la forma como lo interpretan los demás.
Por lo general se suele pensar que las personas afectadas por síntomas autísticos son superdotadas. Sin embargo, y como sucede en el síndrome de Asperger, lo que ocurre es que el cerebro afectado se concentra intensamente en temas específicos, lo cual puede ser interpretado como una cualidad especial. De hecho, esta impresión errónea acerca de la capacidad intelectual ha sido probada en estudios epidemiológicos recientes que demuestran que los individuos con síndrome de Asperger no se diferencian del resto en lo que respecta su cociente intelectual (IQ o CI).
Muchos adultos diagnosticados con Síndrome de Asperger sostienen que estos no son de hecho enfermedades, desórdenes o síndromes en sí, sino simplemente una forma de ser. Este punto de vista está respaldado por el hecho de que las personas con Asperger tienen una expectativa de vida igual al de las personas neurotípicas (es decir de los que hay una mayor cantidad de individuos, los "normales"), porque estas condiciones proveen al individuo con ventajas y desventajas, y también porque los psicólogos han tenido serias dificultades en descifrar las causas, modelos y tratamientos para estas supuestas enfermedades. Sin embargo estos datos también se dan en otras muchas enfermedades que no se cuestionan como tales. Aquí podemos abogar por la neurodiversidad, es decir, no todos somos iguales neurológicamente.
Y el Asperger, ¿a qué se debe?
Desde la primera descripción del síndrome, Hans Asperger notó la semejanza que existía entre los niños afectados y sus padres. Desde entonces se ha reconocido el carácter genético de la condición, aunque se desconocen en gran medida los mecanismos básicos.
Existe un componente genético con uno de los padres; con cierta frecuencia es el padre el que presenta un cuadro completo de Síndrome de Asperger. En ocasiones hay una clara historia de Autismo en parientes próximos.
Aunque en estudios recientes publicados en la revista Scientific American se halló el origen a nivel neuronal del Autismo y del Asperger. En estudios realizados por la University of California, se encontró una relación entre el Autismo y las neuronas espejo. La función de estas células es permitir la comprensión y asimilación de las emociones y reacciones ajenas. Para establecer la relación, se realizaron mediciones de las ondas Mu (Las ondas Mu son ondas espontáneas que se encuentran en la banda de frecuencia entre 8 Hz y 13 Hz, igual que las ondas Alfa. Ellas se registran principalmente en la zona Sensorio-motora, área 3,2,1 de Brodmann. Las ondas Mu pueden controlarse su amplitud mediante representaciones de la sonrisa, la masticación, la deglución y otras actividades motoras. Ver figura) en la corteza premotora del cerebro, donde se encuentran las neuronas espejo y que guardan relación con las reacciones en el cerebro ante los estímulos externos. En sujetos neurotípicos, estas ondas caen tanto cuando realizan una acción como abrir y cerrar una mano, como cuando la realiza otra persona. En sujetos con Autismo, las ondas solamente caen cuando ellos realizan la acción, no siendo así cuando ven a otro realizarla. Para el estudio se emplearon niños con Autismo de alto rendimiento (o sea, en los que esta característica se presenta de forma muy leve) porque con autistas clásicos no habría garantía de que percibieran siquiera lo que estaba sucediendo. Adicionalmente se utilizaron niños neurotípicos como sujetos de control (los sujetos de control siempre son para hacer las comparaciones finales con los que padecen el Trastorno del Espectro Autista). Las neuronas espejo son las que permiten al individuo interpretar efectivamente las situaciones alrededor de los otros, es decir, permiten asociar las emociones de los otros con las suyas propias.
Este descubrimiento abre una nueva posibilidad de diagnóstico y tratamiento. Los científicos se plantean tres posibilidades de tratamiento con base en este nuevo hallazgo:
1) Si se detecta en etapas tempranas la presencia de autismo o de Asperger a través del monitoreo de las ondas Mu en un encefalograma, se pueden iniciar las terapias conductuales de manera temprana (alrededor de los dos años), lo que permitiría obtener mejores resultados.
2) El uso de “biofeedback” o retroalimentación biológica. Consiste en mostrar a un niño con Asperger un monitor con el comportamiento de sus ondas Mu. Si el niño tiene las funciones de las neuronas espejos dormidas y no perdidas totalmente, se le puede enseñar a generar una respuesta adecuada a las emociones ajenas.
3) Una de las probables razones de las disfunciones de las neuronas espejo es un desequilibrio químico en la corteza cerebral. Se está experimentando con el uso de neuromoduladores específicos que mejorarían el rendimiento de las neuronas espejo. Aunque preliminares, los resultados de dichos experimentos son prometedores. (Scientific American, Inc, Noviembre 2006, por Vilayanur S. Ramachadran y Lindsay M. Oberman).
El Asperger no se cura (de hecho no debería considerarse siquiera trastorno, según mi apreciación), pero hay tratamientos que buscan que el individuo se adapte mejor al ambiente que le rodea. Las terapias son del tipo psicosociales y psicofarmacológicas.
Dentro de las psicosociales tenemos:
- Psicoterapia individual para ayudar al individuo a procesar los sentimientos que produce ser desfavorecido social.
- Educación de los padres
- Modificación de la conducta
- Capacitación en habilidades sociales
- Intervenciones educativas
Y las psicofarmacológicas:
- Por hiperactividad, inatención e impulsividad: Los psicoestimulantes (methyphenidate, dextroanfetamina, metanfetamina), la clonidina, antidepresivos tricíclicos (desipramina, nortriptilina), Strattera (atomoxetina)
- Para la irritabilidad y la agresión: los estabilizadores del ánimo (valproato, carbamazepina, litio), betabloqueantes (nadolol, propranolol), la clonidina, la naltrexona, neurolépticos (risperidona, olanzapina, quetiapina, ziprasidona, haloperidol)
- Por las preocupaciones, los rituales y compulsiones: los ISRS (fluvoxamina, la fluoxetina, paroxetina), antidepresivos tricíclicos (clomipramina)
- Para la ansiedad: los ISRS (sertralina, fluoxetina), tricíclicos antidepresivos (imipramina, clomipramina, nortriptilina)
El individuo con Asperger puede presentar algunas de las siguientes características
Respecto a la interacción social:
- Alteración importante del uso de múltiples comportamientos no verbales como mantener la mirada a los ojos de otro sujeto, expresión facial, posturas corporales y gestos reguladores de la interacción social
- Incapacidad para desarrollar relaciones adecuadas con compañeros de su mismo nivel de desarrollo
- Falta de la tendencia espontánea a compartir gustos, intereses o logros con otras personas (por ejemplo, no mostrar, traer o señalar objetos de interés para otras personas)
- Falta de reciprocidad social o emocional
Suele presentar modelos de comportamiento repetitivos y estereotipados, intereses y actividades restringidas tal como se manifiesta en al menos uno de los siguientes:
- Preocupación absorbente por uno o más patrones estereotipados y restrictivos de interés de intensidad “anormal”
- Adhesión aparentemente inflexible a rutinas específicas, o rituales no funcionales
- Estereotipias y manierismos de motor (por ejemplo, agitar las manos o los dedos o la torsión, mover todo el cuerpo con movimientos complejos)
- Preocupación persistente por partes específicas de objetos, como las letras de aparatos electrónicos o las esquinas de los libros, etc...
El trastorno causa un deterioro clínicamente significativo en el área laboral o en otras áreas importantes del individuo, como la social.
No hay retraso significativo clínicamente general en el lenguaje (por ejemplo, utiliza palabras sencillas a la edad de 2 años, frases comunicativas usadas a la edad de 3 años).
No hay retraso clínicamente significativo en el desarrollo cognitivo o en el desarrollo de las capacidades "adecuadas" respecto a su edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacción social) y curiosidad acerca del ambiente en la infancia.
No cumple los criterios para otro trastorno generalizado del desarrollo específico o esquizofrenia.
Para su diagnóstico generalmente se toman, según Gillberg, los siguientes criterios:
1. Deterioro severo en la interacción social recíproca (dos de los siguientes)
- Incapacidad para interactuar con sus compañeros
- Falta de deseo de interactuar con sus compañeros
- Falta de reconocimiento de las señales sociales
- Comportamiento social y emocional “inapropiado”
2. Intereses estrechos de absorción (por lo menos uno de los siguientes)
- Exclusión de otras actividades
- Repetitividad y adherencia a dicha actividad
- Memorizar más que entender el significado
3. Imposición de rutinas e intereses (por lo menos uno de los siguientes)
- Imponerlas a él mismo
- A los demás
4. Pronunciación y problemas del lenguaje (por lo menos tres de los siguientes)
- Desarrollo tardío
- Lenguaje expresivo y superficialmente perfecto
- Lenguaje formal, pedante
- Prosodia inusual, características peculiares de la voz
- Deterioro de la comprensión con interpretaciones erróneas de significados implícitos (el sujeto entiende explícitamente)
5. Problemas no verbales de comunicación (por lo menos uno de los siguientes)
- Uso limitado de gestos
- Lenguaje corporal torpe
- Expresión facial limitada
- Expresión “inadecuada”
- Rigidez peculiar de la mirada
6. Torpeza motora
Estos seis criterios deben ser confirmados para el diagnóstico del SA.
Sin embargo el SA en muchos casos no se presenta solo, sino acompañado por otros “trastornos”, por ejemplo:
- Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH)
- Trastorno Negativista Desafiante (TND)
- Depresión
- Trastorno Bipolar
- Trastorno de Ansiedad Generalizada
- Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC)
De su prevalencia se puede decir que, en un estudio realizado a la población total de niños entre las edades de 7-16 en Goteborg, Suecia, la prevalencia mínima del SA fue 36/10,000 (55/10,000 de todos los niños, y 15/10,000 de todas las niñas), y la razón hombre/mujer fue de 4:1. Esto es, en el caso de los varones hay cuatro veces más probabilidad que el SA se presente que en las mujeres.
Las personas que padecen Asperger por lo general no entienden expresiones que no se le transmitan de manera literal. Por ejemplo, en México es muy común la expresión “dar el avión”, que según tubabel significa ignorar a una persona. Esto es muy confuso, ya que ¿no es más sencillo decir “me estás ignorando” a decir “me estás dando el avión? Pues resulta lógica la primera, ya que aparte de tener un tiempo de pronunciación más corto, no resulta ser ambigua como la segunda y expresa mejor el significado de lo que se quiere decir. Lo que yo entendería es que le estoy dando un avión, eso me imagino, literalmente, pero el punto es que yo no poseo ningún avión y eso resulta muy confuso. En cualquier lugar nos podemos encontrar con estas ambigüedades que para muchas personas con o sin Asperger nos es imposible o extremadamente complicado entenderlas, por más que hayamos convivido con gente que usa ese tipo de expresiones las seguimos entendiendo literalmente, aunque podemos crear referencias respecto a frases previas que hemos escuchado y no confundirnos tanto. Esto hace que muchos sean considerados como “extraños” o incluso presunciosos o pedantes, cuando esa no es la intención. También muchas veces el individuo con SA puede ofender a otras personas sin darse cuenta, por la manera directa de expresarse, pero hay que tomar en cuenta que eso es sólo porque el ser explícitos es la forma más lógica en la que podemos comunicarnos y nunca se busca ofender a alguien.
Los individuos con SA no suelen acatar a las autoridades, pues el esquema jerárquico se aprecia como un sistema irracional, y el individuo con SA o generalmente, con Trastornos del Espectro Autista, no se apega a las reglas sociales predefinidas, y por tanto se le puede clasificar como alborotador o rebelde.
Ahora, el Asperger suele confundirse con el Autismo, y es que presentan características similares pues los dos se encuentran dentro de los Trastornos del Espectro Autista. Como diferencias primordiales entre el Autismo y el Asperger podemos observar que, en las personas con Asperger:
- El inicio suele ser más tardío
- El pronóstico generalmente es más positivo
- Los déficits sociales y de comunicación son menos graves
- Los intereses circunscritos son más prominentes
- El IQ verbal es usualmente mayor que el rendimiento del IQ (en el autismo, el caso suele ser el inverso)
- La torpeza motora es más frecuente
- Los antecedentes familiares positivos son más frecuentes
- Los trastornos neurológicos son menos comunes
Hay un aspecto interesante y que a la vez ha inquietado a la comunidad médica y es el aumento de los casos de Trastornos del Especrto Autista (TEA). Uno de cada 110 niños estadounidenses se cree pertenecen al espectro del Autismo/Asperger, según el último informe publicado por el Gobierno Federal.
La nueva cifra, que fue hecha pública inicialmente en octubre del año pasado, proviene de la serie más completa de datos acumulados sobre la salud y el desarrollo de niños de ocho años de edad. Los nuevos datos sugieren que el 1% de todos los niños en EU, muestran algunos síntomas de un trastorno del espectro autista (TEA).
La estimación representa, asimismo, un aumento del 57% en la prevalencia del trastorno desde el 2002, cuando los funcionarios de salud lanzaron un proyecto nacional para considerar el riesgo de autismo en la infancia.
Para el detallado informe, publicado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los investigadores, analizando los registros de salud en 11 ciudades de EEUU, llegaron a sus conclusiones.
En algunos sitios analizados, la tasa de autismo era tan alta como 12 casos por cada 1.000 niños, pero el promedio en todo el país fue calculado en 9 por 1.000 niños. Eso es en comparación con una tasa nacional de 1 por cada 2.000 niños antes de la década de 1980, y 6 por cada 1.000 niños en la década de 1990. Las nuevas cifras también confirman estudios anteriores que sugieren que los TEA (Trastornos del espectro Autista) son más frecuentes en niños que en niñas. Las estadísticas federales muestran que la prevalencia de TEA aumentó un 60% entre los niños desde el año 2002, en comparación con el 48% entre las niñas.
Los datos fueron extraídos de las evaluaciones realizadas por profesionales de la salud o del desarrollo, incluyendo pediatras, psiquiatras de niños, psicólogos, patólogos del lenguaje y del habla. En las evaluaciones anteriores, las estimaciones de los TEA se basaron en informes de los padres que son menos fiables en el reporte de los síntomas o diagnósticos.
Para el estudio actual, Catherine Rice, una científica del comportamiento, dice, que en comparación con los datos de los 10 sitios en 2002 con las últimas cifras, la prevalencia de TEA había aumentado en un 57%. Pero tan notable como la nueva cifra es, no está claro cuánto del incremento refleja un verdadero aumento en el riesgo de TEA y cuánto se debe simplemente a un mejor conocimiento y diagnóstico de los trastornos.
Mayor acceso a las clases de educación especial y otras terapias también pueden inflar los números, como los educadores y los padres inscriben a más niños en espera de optimizar su ambiente de aprendizaje.
"Esto va a ser una historia complicada", dijo Rice, refiriéndose a la enorme tarea en curso de determinación de las razones para el aumento.
Otros estudios que investigaban una definición más restrictiva de la población de jóvenes con TEA han sugerido que hasta un 40% del aumento de casos de autismo podría explicarse por las definiciones más amplias de diagnóstico y toma de conciencia de la condición. Pero aún queda el 60% del aumento en paradero desconocido. Entonces, ¿cómo se explica este incremento fenomenal? Los científicos no lo saben.
Y respecto a personas famosas a lo largo de la historia y en la actualidad con el SA.
En una entrevista al experto británico Baron-Cohen (no confundir con Sacha Baron Cohen, actor, escritor y humorista, conocido por películas como Borat o Bruno) de la revista New Scientist en 2003, dijo:
"Newton parece un clásico caso de SA (Síndrome de Asperger). Casi no hablaba y estaba tan absorto en su trabajo que a menudo olvidaba comer. Se mostraba frío o malhumorado con los pocos amigos que tenía", Einstein también fue un individuo solitario y cuando era niño repetía oraciones compulsivamente. Aunque tuvo amigos y habló sobre asuntos políticos, se sospecha que presentaba signos del SA. "La pasión, el enamoramiento y el sentido de la justicia son perfectamente compatibles con el síndrome de Asperger". "Lo que resulta difícil para la mayoría de la gente con SA es sostener una conversación ordinaria, les cuesta mucho trabajo".
Otros casos notables de SA corresponden al economista estadounidense y Premio Nobel en 2002, Vernon L. Smith, Charles Darwin, Andy Warhol y William Gates, fundador de Microsoft, Bram Cohen, creador del programa informático Bittorrent, Charles Fort, la Dra. Temple Grandin, el actor-comediante Dan Aykroyd. El creador de Pokemon, Satoshi Tajiri y el fallecido creador de Pink Floyd Syd Barrett. También en el ámbito musical, el líder, vocalista y guitarrista de la banda de garage rock australiana The Vines, Craig Nicholls, el pianista Glenn Gould, al que se le diagnosticó poco más de veinte años después de su muerte mediante exámenes científicos. En el ámbito deportivo, Rafer Alston, jugador de la NBA y una de las más grandes leyendas del baloncesto callejero, conocido como "Skip To My Lou", también fue diagnosticado. En la televisión también encontramos a la doctora Temperance Brennan de la serie Bones o a Sheldon Cooper de The Big Bang Theory, al parecer. Bueno, aunque estos dos últimos son personajes ficticios.
Durante una entrevista en 2007, Helena Bonham Carter, afirmó que su compañero Tim Burton muestra signos de la Síndrome de Asperger, lo cual -dijo- explicaría su imaginación y obsesión para con el elegante y a la vez terrorifico mundo de pesadilla que describe en alguna de sus obras.
Y añadiendo algo a todo esto, el día de ayer acabo de ver una película con la que me sentí enormemente identificado, se trata de Marie and Max, una conmovedora historia basada en hechos reales, dirigida por Adam Elliot. La película es una animación fantásticamente realizada y uno de sus protagonistas, Max, padece el Síndrome de Asperger. Por esto me dieron ganas de escribir esta entrada. En fin, les dejo esta película como recomendación, esperando que la disfruten tanto como yo.
Ahora, esto va dirigido para las personas que creen tener el Síndrome de Asperger. No confíen mucho en los tests que encuentren en Internet, ya que sólo son estimaciones basadas en el formulario que ustedes contesten, y ellos mismos lo especifican, no es un diagnóstico de su condición, tan sólo una aproximación, sólo eso.
Un autodiagnóstico puede incluso generarnos confusión sobre lo que somos, así que no es recomendable, sobre todo si, observándose a ustedes mismos y dándose cuenta que son muy diferentes del resto, quieren a toda costa tener un diagnóstico positivo para sentirse que pertenecen a algo. Un diagnóstico tan sólo lo puede efectuar un especialista que sepa y esté familiarizado con el Asperger, aunque es difícil encontrarlos sobre todo si ya se es adulto, pues lo común es que trabajen con niños. Y, sobre todo, no hay que sentirse mal si el diagnóstico es positivo (o negativo), si tienen Asperger, pues no hay que considerarlo tanto como un síndrome, sino como una forma que tenemos de ser. Respetemos la neurodiversidad.
Nota de actualización: Para los que busquen más información sobre el Asperger, les recomiendo este libro.
Ahora, esto va dirigido para las personas que creen tener el Síndrome de Asperger. No confíen mucho en los tests que encuentren en Internet, ya que sólo son estimaciones basadas en el formulario que ustedes contesten, y ellos mismos lo especifican, no es un diagnóstico de su condición, tan sólo una aproximación, sólo eso.
Un autodiagnóstico puede incluso generarnos confusión sobre lo que somos, así que no es recomendable, sobre todo si, observándose a ustedes mismos y dándose cuenta que son muy diferentes del resto, quieren a toda costa tener un diagnóstico positivo para sentirse que pertenecen a algo. Un diagnóstico tan sólo lo puede efectuar un especialista que sepa y esté familiarizado con el Asperger, aunque es difícil encontrarlos sobre todo si ya se es adulto, pues lo común es que trabajen con niños. Y, sobre todo, no hay que sentirse mal si el diagnóstico es positivo (o negativo), si tienen Asperger, pues no hay que considerarlo tanto como un síndrome, sino como una forma que tenemos de ser. Respetemos la neurodiversidad.
Nota de actualización: Para los que busquen más información sobre el Asperger, les recomiendo este libro.









