noviembre 27, 2010

Envenenando palomas en el parque con Tom Lehrer

Thomas Andrew "Tom" Lehrer es un cantautor, pianista y matemático y por un tiempo se dedicó a hacer los videos de sus canciones de humor negro que podemos encontrar en la red.

Comenzó a estudiar piano clásico a los 7 años y luego su madre lo envió con un profesor de piano de música popular. Escribió sus canciones mientras estudiaba matemáticas en Harvard, para entretener a sus amigos. También sirvió a la Armada trabajando para Seguridad Nacional. Se enlistó de soldado y en 1960 regresó a Harvard, sin embargo nunca terminó sus estudios doctorales en matemáticas. Daba clases el la Universidad de California, en 1972 comenzó a dar un curso llamado "La Naturaleza de las Matemáticas",  y en el 2001 impartió la última de ellas.



Spring is here, a-suh-puh-ring is here.
Life is skittles and life is beer.
I think the loveliest time of the year is the spring.
I do, don't you? Course you do.
But there's one thing that makes spring complete for me,
And makes every Sunday a treat for me.

All the world seems in tune
On a spring afternoon,
When we're poisoning pigeons in the park.
Every Sunday you'll see
My sweetheart and me,
As we poison the pigeons in the park.

When they see us coming, the birdies all try and hide,
But they still go for peanuts when coated with cyanide.
The sun's shining bright,
Ev'rything seems all right,
When we're poisoning pigeons in the park.

We've gained notoriety,
And caused much anxiety
In the Audubon Society
With our games.
They call it impiety,
And lack of propriety,
And quite a variety
Of unpleasant names.
But it's not against any religion
To want to dispose of a pigeon.

So if Sunday you're free,
Why don't you come with me,
And we'll poison the pigeons in the park.
And maybe we'll do
In a squirrel or two,
While we're poisoning pigeons in the park.

We'll murder them all amid laughter and merriment.
Except for the few we take home to experiment.
My pulse will be quickenin
With each drop of strychnine
We feed to a pigeon.
It just takes a smidgen
To poison a pigeon in the park.


Y la canción por la cuál conocí a a Tom Lehrer...





There's antimony, arsenic, aluminum, selenium,
And hydrogen and oxygen and nitrogen and rhenium,
And nickel, neodymium, neptunium, germanium,
And iron, americium, ruthenium, uranium,
Europium, zirconium, lutetium, vanadium,
And lanthanum and osmium and astatine and radium,
And gold and protactinium and indium and gallium,

And iodine and thorium and thulium and thallium.

There's yttrium, ytterbium, actinium, rubidium,
And boron, gadolinium, niobium, iridium,
And strontium and silicon and silver and samarium,
And bismuth, bromine, lithium, beryllium, and barium.

There's holmium and helium and hafnium and erbium,
And phosphorus and francium and fluorine and terbium,
And manganese and mercury, molybdenum, magnesium,
Dysprosium and scandium and cerium and cesium.
And lead, praseodymium, and platinum, plutonium,
Palladium, promethium, potassium, polonium,
And tantalum, technetium, titanium, tellurium,

And cadmium and calcium and chromium and curium.

There's sulfur, californium, and fermium, berkelium,
And also mendelevium, einsteinium, nobelium,
And argon, krypton, neon, radon, xenon, zinc, and rhodium,
And chlorine, carbon, cobalt, copper, tungsten, tin, and sodium.

These are the only ones of which the news has come to Harvard,
And there may be many others, but they haven't been discovered.



No se si ya lo había comentado anteriormente, pero la química fue mi primer acercamiento  con la ciencia. En la preparatoria tuve una profesora que me contagió su gusto por la química y tuve la oportunidad de concursar en dos ocasiones en concursos de química; mi primera participación no fue muy buena, quedé como entre los primeros treinta o algo así y en la segunda quedé primer lugar estatal, en mi estado natal, Tabasco, dentro de mi categoría, ya que eran tres categorías y tres de mi estado que fueron seleccionados, aunque en la siguiente fase ya no me fue bien, puesto que quedé en cuarto de cuatro (de cuatro), compitiendo contra otros tres estados. Recuerdo que cometí muchos errores en la parte experimental, incluso mojé una computadora que me habían dado para hacer el reporte de la práctica cuando intentaba llenar con agua una probeta, y también escribía, en ese entonces, bastante lento en el teclado de la computadora, así que el reporte lo entregué bastante incompleto. Un fiasco, en resumen, en lo experimental, aunque la pipeta que me dieron estaba defectuosa (me olió a sabotaje y a hidróxido de sodio).

Sin embargo no me decidí por estudiar química, sino física, ya que quería ver cosas más matemáticas, y no digo que la química no sea bonita, puesto que lo es, es muy bonita, y recuerdo aquellas tardes y noches en las que me la pasaba con un libro de química que me había prestado mi profesora, estudiando horas y horas.

No se donde leí que la física son matemáticas aplicadas, la química: física aplicada y la biología: química aplicada. Simplificando, las matemáticas son la base para todo.

noviembre 23, 2010

Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez UNAM 2010. Clausura

Ha sido un éxito, cuatro días de grandes eventos y de invitados especiales, entre grandes maestros y cientos de participantes a los torneos.

Este domingo, después de grandes emociones ajedrecísticas, se llevó a cabo la clausura. Muchos países se unieron en un mismo sitio y muchos aficionados del ajedrez nos dimos cita para participar o para ser testigos, como en mi caso, de lo ocurrido en la Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez de esta gran universidad que es la UNAM.

A las 10:30 comenzó la final del Campeonato Iberoamericano, entre Gilberto Milos, de Brasil y Marc Narciso, de España. Las partidas de este gran encuentro y el reportaje los encuentran aquí en Chessbase. Yo no concluí de verla, pero se veía previamente que Milos ganaría y así fue, Milos se alzó con la victoria y con el título iberoamericano.

Milos - Narciso
Me retiré para presenciar la conferencia de Garry Kasparov, que fue a la 1 pm y a la cuál asistieron muchas personas, aunque la Sala Nezahualcóyotl no se llenó del todo.

Garry habló principalmente del éxito y del triunfo, en todos los aspectos de la vida, entre ellos el ajedrez. Sobre las ideas de Darwin y la supervivencia del que mejor se adapta. Contó una curiosa historia ficticia sobre el significado del éxito: están dos hombres en una casa de campaña y uno se percata de que se acerca un oso y los va a devorar, entonces uno de ellos se pone los zapatos y se levanta. El otro le pregunta "¿para que corres, si de todos modos el oso te alcanzará?", a lo que le responde "no necesito correr más rápido que el oso, sólo necesito correr más rápido que tú". Así es la competencia, después de todo, a veces no se pueden vencer las circunstancias pero se puede ser el mejor en afrontarlas.


Garry Kasparov
Desde antes de que comenzara la conferencia se había avisado que no habría firma de autógrafos, y hubo una serie de chiflidos, que yo interpreté como una falta de respeto al Gran Maestro Kasparov, previo a que saliera a dar la conferencia. Kasparov habló un inglés entendible, pero con un acento bastante extraño. La traductora, bastante inexperta, tuvo problemas con las cifras, principalmente.

Al final, se retiró y muchas personas fueron a formarse esperando que firmase, pero sólo pocos, muy pocos, tuvieron el preciado autógrafo.

Posteriormente llegó lo que más se esperaba: la final del Torneo Cuadrangular, Topalov vs Polgar.

Topalov - Polgar
Y hubo sorpresas. Polgar comenzó jugando con negras y, sorpresivamente, logró las tablas. Fue inquietante esta primera partida ya que la señal electrónica del tablero se había desconectado de las pantallas de transmisión, de modo que nadie sabía qué era lo que estaba pasando en la partida, el reloj estaba estático; los grandes maestros movían pero era dificil saber qué movían. Luego, en el previo a la segunda partida, la señal fue arreglada. En la siguiente partida se esperaba que Topalov comenzara a arrasar pero fue exactamente lo contrario. Si Topalov nos tiene acostumbrados a que juegue como una máquina, esta vez Polgar fue la que jugó casi como una máquina, realizando las jugadas correctas que le dieron la victoria en esta segunda partida.

Primera partida

Segunda partida
A estas alturas estaba emocionado por ver ganar a Judit ante un excampeón del mundo.

Tercera partida
Cuarta partida
La tercera partida fue también para Polgar. La victoria de Judit fue una maravilla, y aunque estaba claro quién sería la campeona, se jugó la cuarta, con victoria para Polgar.

No vimos a Topalov en su mejor momento, pero ni en la última partida, cuando después de perder piezas de manera brutal, por las maniobras de Polgar, ni aún así se rindió, siguió jugando aunque ya todo estaba perdido. Creo que Topalov, como dijo Leontxo y los otros comentaristas, quería ofrecer un buen espectáculo, pues siempre lo ha hecho, y no quería retirarse del tablero aunque las esperanzas se hubiesen acabado. Y continuó así hasta el final. Finalmente, Judit y Veselin se estrecharon la mano en lo que fue el final de la cuarta y última partida y la victoria para Judit. Un fuerte aplauso inundó la sala. 3.5-0.5 había arrasado Judit Polgar.

Al terminar la final
Veselin y Judit
Recuerdo que Judit dijo que fue muy grato haber concursado pero que lo fue más haber ganado. Y bueno, fue sincera, aunque Veselin seguramente no estaba del todo contento, sí se ve que disfrutó del evento. Veselin se llevó un enorme aplauso porque, aunque perdió y su nivel no fue el que esparábamos, dio siempre un gran espectáculo y fue un gran placer verlo jugar.

José Narro (rector de la UNAM), Veselin Topalov y Judit Polgar
Al final, se llevó a cabo la ceremonia de clausura, en la que se premiaron a los que participaron en las simultáneas contra Karpov y Kasparov y a los primeros lugares del Campeonato Iberoamericano. También se le dieron reconocimientos especiales a Topalov, Polgar, Kaspov, Kasparov y a otros más, aunque Ivanchuk, GM participante también, no hizo acto de presencia.

Ceremonia de clausura, Sala Nezahualcóyotl

Al terminar la ceremonia, varios grandes maestros hicieron presencia y muchos aprovechamos para conseguir sus autógrafos. En ese sentido fue un día muy prolífico. Luego de esto se llevó a cabo, al aire libre, un fantástico evento de música, magia y acrobacia y sobre todo de ajedrez.


Estaba sentado a un lado del presidente de la Federación Iberoamericana de Ajedrez (FIBDA), Javier Ochoa de Echagüen

-Les ha quedado delirante -dije.
-Sí, ha sido bastante bueno -contestó.

La clausura terminó a las 9:30 pm e inmediatamente después fue la entrega de premios a los participantes del torneo abierto.

Narro Robles dijo algunas cosas importantes en la clausura, que habrá más festivales de este tipo en el futuro, que en la UNAM se implementará un programa de ajedrez que incluirá el ajedrez como materia optativa y el apoyo de su práctica en la misma universidad. Ambos son compromisos importantes que esperamos pronto se cumplan. No cabe duda de que los beneficiados de todo esto somos el gran público aficionado y apasionado por el ajedrez, que se dio cita desde el jueves hasta el domingo en esta gran fiesta. Porque eso fue, una gran fiesta.

noviembre 21, 2010

Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez UNAM 2010. Crónica del 20 de noviembre

Hoy fue el tercer día de esta gran fiesta ajedrecística, el segundo al que asisto. Realmente hoy vi menos cosas de que las de ayer, no fue un día de mucha acción para mi, aunque esta vez sí portaba una cámara conmigo. He seleccionado las fotos que no me salieron borrosas, que son realmente escasas.

Karpov en la sala Nezahualcóyotl
Llegué casi a la 1 pm para ver la conferencia de Anatoli Karpov. Habló en ruso y contó con una traductora. Comentó diversos temas pero se enfocó más en lo que significa el ajedrez en la educación, sobre todo en los niños. Parafraseando a Karpov sería mejor que se invirtiera en el ajedrez que en la policía, ya que es mejor prevenir. En opinión de él, las personas no se verían forzadas a ser delincuentes dado que, si reciben una educación ajedrecística desde pequeños, su modo de vida cambiaría mucho.

Una cosa que dijo fue que se estaba planeando hacer un proyecto de educación ajedrecística en México, cosa que esperemos que suceda, aunque ya algunas escuelas han implementado el ajedrez como asignatura, claro, no muchas han hecho eso.

Sala Nezahualcóyotl. Karpov y traductora
Habló de su vida, de cómo desde pequeño fue aceptado por los mayores, pues veían en Karpov a un jugador de alto nivel, y recalcó que la edad no es un factor en la práctica del ajedrez. Esto, entre otros temas, Fischer incluido y la ocasión en la que Fischer se negó a defender su corona mundial.

La conferencia y luego preguntas abiertas para el público. Al terminar, salí y me formé en la fila para conseguir una firma de Karpov. Había mucha gente. Sin embargo, anunciaron que Anatoli no daría autógrafos dado que ya había hecho eso el jueves y el viernes, aunque el viernes firmó a muy pocos, relamente. Entonces ya no pude conseguir la firma de Karpov, una de las que más deseaba, junto con la de Kasparov, que este domingo dará una conferencia, sólo espero que sea generoso con sus seguidores.

Público en espera de una firma de Karpov
Y después de esperar como 15 minutos para no conseguir algo, fui a curiosear por los alrededores.


Niños jugando con uno de los ajedreces grandes que pusieron por todo el lugar
Luego de pasear, entré a presenciar la segunda ronda del Torneo Cuadrangular. En la primera ronda, en el día viernes, jugaron Vasili Ivanchuk contra Judit Polgar, ganando Polgar por 2.5-1.5. Esta vez se enfrentaron Veselin Topalov y León Hoyos, este último de nacionalidad mexicana y, según la clasificación actual, el mejor ajedrecista del país.

Topalov - Hoyos

Las cosas no terminaron bien para el mexicano. Perdió las primeras tres partidas y se acordaron tablas en la cuarta, 3.5-0.5. Era de esperarse que Topalov arrasara, pero el mexicano no mostró mucha fortaleza en estas partidas, sobre todo porque cometió errores elementales para un Gran Maestro. Tal vez estaba muy nervioso compitiendo en su país y contra Topalov. Los comentaristas de la partida a veces provocaban las risas del público, que escuchaba con audífonos puestos, lo cuál posiblemente distraía mucho al mexicano, que gastaba mucho tiempo pensando sus jugadas, y el factor tiempo fue decisivo en la primera partida, sobre todo, sumado a sus errores.


Este domingo la final será Polgar - Topalov. Yo le voy a Polgar.

Básicamente fue todo lo que vi, y una fracción de una película sobre ajedrez, obviamente. Y conseguí el autógrafo de Miguel Illescas, GM español, ya son cuatro. Próximamente les traeré la tercera parte.

noviembre 20, 2010

Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez UNAM 2010. Crónica del 19 de noviembre

La universidad a la que asisto ha organizado un tremendo evento para todos los que nos encanta el ajedrez, y es eso, una fiesta. El día de hoy ha sido el segundo día de actividades. Están aquí, concursando, cientos de ajedrecistas, tanto amateurs como de primera fuerza, de México y de muchos otros países del continente y de fuera de él. También han venido algunos Grandes Maestros como Judit Polgar, Garry Kasparov, Anatoli Kapov, Veselin Topalov, Leontxo García -que fueron a los que vi hoy-, Vasili Ivanchuk y otros más. Encuentros entre Grandes Maestros, simultaneas, conferencias, grupos internacionales de danza... para divertirse de verdad, y vaya que me he divertido. Como le dije a un compañero: es más emocionante que si Linterna Verde me diera su autógrafo en Disneylandia.

Anatoli Karpov, con la gaceta de la UNAM, en su llegada a México
A las 11 am tuvo lugar un encuentro de simultáneas donde los protagonistas eran Karpov y Kasparov, en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM. Cada uno de ellos jugó contra 13 rivales, 26 en total. Kasparov, intimidante, colocaba el brazo izquierdo en la mesa, enfrente de su rival y caminaba con paso firme; Karpov, pensativo, ponía su mano izquierda en la cintura y contemplaba el tablero, a veces moviendo ligeramente la cabeza y visualizando las variantes, aunque hacía mucho ruido al caminar, con las suelas de los zapatos. Kasparov fue rápido. El público aplaudía al jugador cuando era derrotado. Hubo un momento en que varios de ellos se fueron levantando de sus asientos, de forma seguida, vencidos por sus fuertes contrincantes. Una mujer, que se percibía como la más fuerte de los que jugaban contra Kasparov, pues en no pocas ocasiones le hizo pensar la jugada por varios minutos, de pronto fue vencida; según un colega, fue un mate, con torre, que ella no percibió.

Garry Kasparov, segundo de izquierda a derecha, en su llegada a México
Cuando Kasparov acabó con todos, se retiró de la sala. Antes de marcharse, tres niños se subieron al escenario y se tomaron fotografías con él (qué envidia) y un hombre corrió, tablero en mano, para que Garry se lo firmase, pero el hombre fue interceptado por un guardia y ya no pudo conseguir en ese momento su autógrafo; el hombre hace una señal ofensiva moviendo su brazo, creo que estaba enojado. Garry ya se había ido, Anatoli Karpov aún jugaba contra 8 personas.

Yo estaba bastante cerca de Karpov, así que vi detalles interesantes. Uno de sus rivales, de unos 55 años, captura torre, en h5, con su dama, pero se percata de que las blancas tienen un caballo en f4, que protegía la torre, entonces, el jugador, que ya había capturado la torre, regresa la dama a e8 y vuelve a colocar la torre en donde estaba. Nadie vio nada... al menos creo que eso fue lo que él pensó. Aun así, el buen Karpov no se enoja por esas cositas, vaya, que no es un torneo oficial.

Al retirarse Karpov, el mismo hombre del tablero le pide su firma, ahora que no pudo conseguir la de Kasparov quiere conformarse con la de Karpov, Karpov, cortésmente, le dice que no.

Al salir de la sala, hay una cola larga, de los que esperan conseguir una firma de Kasparov y de Karpov. Estaba con unos compañeros, con los que suelo jugar ajedrez en la Facultad de Ciencias, y fueron a comprar tableros, que vendían a distintos precios, menos de $50, para que nos los autografiaran. Cuando estábamos cerca de que nos los firmaran... se fueron. Karpov y Kasparov se fueron. Y entonces pensé: ¿y este era el día para el que fuí creado?, pero luego todo cambió favorablemente. Me encontré con otro compañero de ajedrez.

Leontxo García
Caminamos un poco y me encontré con alguien que me pareció conocido, me pregunté de donde lo había visto. Estaba rodeado de muy pocas personas y yo, sin saber a ciencia cierta quién era, le pedí su firma en mi tablero. Resulta que era Leontxo García, Gran Maestro español, y lo había visto en muchas fotografías de torneos internacionales. Yo feliz por la primera firma. Hasta me tomaron una foto con él que espero pronto mostrar.

Luego, visitamos la carpa donde se realizaba la tercera ronda de las competiciones. Encontré al amigo de una amiga de Tabasco y algunos otros conocidos de la Facultad. Había ajedrez en el ambiente y me puse a cantar chess is in the air, everywhere I look arround. Jugué tres partidas con un compañero, claro, no oficiales, yo no estoy participando en este torneo, y gané la primera, perdí la segunda y, en un gran descuido, cuando la situación en el tablero gritaba fuertemente que todo terminaría en tablas, yo hago una jugada errónea y pierdo la partida. Pero no me deprimí, como me suele pasar cuando pierdo de una fea manera y por una mala jugada. Chess is in the air...

Dieron las 5 pm y en ese momento empezaría una conferencia que impartiría Miguel Illescas, un Gran Maestro español. Pero al parecer la conferencia no fue en ese momento y lugar, ya que estaba otra conferencia sobre ajedrez y matemáticas. Y yo que quería ver a Illescas.

Veselin Topalov
Estábamos fuera como a las 6 pm y nos formamos para ver jugar a Polgar contra Ivanchuk pero en una carpa de Radio UNAM estaban entrevistando a Topalov y fuimos a ver. Topalov, búlgaro, habla muy bien el español, con acento de España, pero es completamente entendible. Luego, una segunda entrevista en otra carpa, a la que se trasladó y donde daría autógrafos también. Y sus representantes hablaban y hablaban por teléfono, él también, parecía nervioso, así por largo rato. Parecía que después de todo no firmaría, pero no fue así. Conseguí que Topalov, que está entre los 5 mejores del mundo y ahora con 2805 de ELO, me firmase mi tablero.

-Mucho gusto -y le estreché la mano.
-La salida es por aquí -dijo un chico de los organizadores, al ver que intentaba salir por la entrada de la carpa.
-Ah, sí...

Y nos fuimos de allí. En un lugar cercano estaban entrevistando a Judit Polgar. No dejaban pasar, sólo a la prensa, y cuando pasamos, ella ya se había ido. Una gentil guardia nos dijo que la podíamos encontrar en una salida trasera del lugar, así que corrimos, mientras le gritaba a mi acompañante: corred, corred hasta que os sangren los pies. Y allí estaba Polgar. El guardaespaldas, o lo que fuese, que parecía bastante paranóico, pidió que no se formaran más para los autógrafos, y que no se le acercasen a Judit. Polgar en su firma pone una carita feliz, por cierto.
Judit Polgar

Al final, pasamos a una tienda y luego nos detuvimos como por una hora frente a un grupo de danza de Rusia. En resumen, buen día. Esta clase de eventos no pasa muy seguido pero, dado que esta es la Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez, es lógico suponer que habrá más.

Y no ha terminado allí, el torneo aún está no va por la mitad y los eventos aún seguirán este fin de semana. No tomé fotografías, es en estos momentos en los que me lamento por no tener una cámara, pero algunos compañeros de ajedrez sí tomaron fotos, así que espero conseguirlas y pronto se las mostraré.

Tengo tres firmas: Leontxo, Polgar y Topalov, espero este sábado poder pillar a Karpov después de una conferencia que dará y el domingo a Kasparov, si no antes. Pero no todo es conseguir las firmas de los ajedrecistas que admiro, ya que lo importante de esta clase de eventos es disfrutar la magia del ajedrez, o si no magia, algo muy parecido a ello.

El cronograma lo pueden encontrar en esta página y si pueden, vengan a disfrutar de esta gran fiesta de ajedrez. Y si no pueden, ya conocen la canción:

Chess is in the air... everywhere I look arround...

noviembre 18, 2010

Choque de filosofías


Me resulta difícil imaginarme un debate filosófico entre estos dos, pero, en todo caso, creo que House llevaría la ventaja.

noviembre 15, 2010

Los Nombres de los Minerales de José Luis Zamora Rubio

Hace poco me encontré con un libro bastante bueno y completo que resulta ser una especie de diccionario de biografías de los hombres que han estado relacionados de cerca con la mineralogía, la geología y los nombres de los minerales que se han nombrado en honor de muchos de ellos. El autor se llama José Luis Zamora Rubio y el título de su libro Los Nombres de los Minerales y quería mostrar algo de lo que escribió, hacer conocer un poquito más este libro que puede servir de mucha ayuda para los que tengan algún interés por la geología o simplemente para alguna mente curiosilla que quiera conocer su historia y el por qué de tan variados nombres que muchos, pero muchos, minerales reciben.

¿Sabían que existe un mineral llamado goethita, en honor a J.W. von Goethe? ¿O la mozartita, en honor a W.A. Mozart? Cosas como esta encontrarán en este gran libro de biografías mineras.


El libro lo pueden descargar en esta página, en el Foro de Minerales - FMF, del cual es miembro el autor.

Bien, vamos a ver algunas cosas que encontraremos en este libro. Unos cuantos, claro, los que más llamaron mi atención, sobre todo por adentrarse más a las ramas de la física que me interesan, ya que de otra forma me extendería demasiado.


NIER, Alfred Otto Carl (1912-1994). Estadounidense, físico. Nació el 28 de mayo de 1912 en St. Paul, Minnesota. Hijo de emigrantes alemanes, y de escasos recursos.

Alfred Otto Carl Nier

Pudo asistir a la cercana Universidad de Minnesota. Aunque se graduó en ingeniería eléctrica en 1931, la falta de puestos de trabajo de ingeniería durante la Gran Depresión le animó a tomar estudios de postgrado en física. En el posgrado comenzó a realizar trabajos de investigación en la espectrometría de masas, tema en el que fue pionero en el desarrollo de espectrometría de masas y que se utilizó de manera innovadora logrando resultados científicos importantes.

En 1936, sus habilidades espectroscópicas le valieron una beca, que le fue concedida por la Universidad de Harvard. Su trabajo le llevó a la publicación en 1938 de las mediciones de la abundancia relativa de las isótopos de de uranio, métodos que fueron utilizados por Fritz Houtermans y Arthur Holmes en 1940 para estimar la edad de la Tierra.


Nier regresó a Minnesota en 1938 para estar cerca de sus padres ya de edad avanzada. En 1940, sobre la solicitud de Enrico Fermi, él y unos pocos estudiantes, incluyendo Edward Ney, prepararon una muestra de uranio-235 puro, para el equipo de John R. Dunning de La Universidad de Columbia. En el día de su recepción (que fue enviado por Correo Postal), el equipo de Dunning fue capaz de demostrar que el U-235 fue el isótopo responsable de la fisión nuclear, en lugar del más abundantes uranio-238. La confirmación de este hecho se sospecha fue un paso crítico en el desarrollo de la bomba atómica.

Desde 1943 hasta 1945, Nier trabajó para la empresa Kellex Corporation en Nueva York en el diseño y desarrollo de eficaces espectrómetros de masas para su uso en el Proyecto Manhattan para construir la bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial.

Después de la guerra, regresó a Minnesota, donde trabajó en la geocronología, la parte superior atmósfera, en la ciencia espacial y en los gases nobles.

Fue miembro de la National Academy of Sciences, y miembro científico de relaciones exteriores, de la Max Planck Society. Activo hasta el final de su vida, murió el 16 de mayo de 1994, dos semanas después de sufrir un accidente de automóvil.

En su honor de dio su nombre al premio Nier Pryze, que es concedido anualmente por la Meteoritical Society, en reconocimiento a los mejores trabajos sobre la investigación de los meteoritos y campos afines por los jóvenes científicos. Al Cráter marciano Nier y al nuevo mineral nierita.

Lorandita
LORAND, Eötvös (1848-1919). Húngaro, físico. Nació el 27 de julio de 1848. Más comúnmente llamado Barón Lorand von Eötvös, era hijo de Jozsef Eötvös, un conocido poeta, escritor y político liberal, que fue ministro de la época, y desempeño un papel importante en la vida política y en los intelectuales húngaros del siglo XIX.


Estudió Derecho, pero pronto pasó a la Física y se marchó estudiar a Heidelberg y Königsberg. Después de obtener su doctorado, fue profesor universitario en Budapest y desempeño un papel preponderante en la ciencia húngara durante casi medio siglo. Ganó el reconocimiento internacional primero por su trabajo innovador en la capilaridad, y después, por sus refinados métodos experimentales y estudios en el campo de la gravedad.

Es recordado hoy en gran parte por su trabajo sobre la gravitación, en particular su estudio de la equivalencia gravitatoria y masa inercial (el llamado Principio de Equivalencia débil) y su estudio de la inclinación gravitatoria en la superficie de la Tierra. El principio de equivalencia débil desempeña un papel prominente en la Teoría de la relatividad, y el experimento de Eötvös fue citado por Albert Einstein en su ensayo de 1916 de La Fundación de la Teoría de la Relatividad General. Las Mediciones del gradiente de gravedad son importantes en la geofísica aplicada, como en la localización de los depósitos de petróleo. La unidad CGS por gradiente de gravedad lleva el nombre de Eötvös en su honor. La balanza de torsión Eötvös, es un instrumento importante en la geodesia y geofísica de todo el mundo, para los estudios de las propiedades físicas de la Tierra. Se utiliza para la exploración de minas, y también en la búsqueda de minerales, como petróleo, carbón y minerales

Desde 1886 hasta su muerte, investigó y enseñó en la Universidad de Budapest, que en 1950 cambio de nombre por el de Universidad Lorand Eötvös.

Eötvös murió el 8 de abril de 1919, está enterrado en el Cementerio de Kerepesi en Budapest, Hungría. Un nuevo mineral, recibió en su honor el nombre de lorandita.

Kurchatovita
KURCHATOV Igor Vasilevich (1903–1960). Ruso, físico, conocido como el padre de la bomba atómica rusa. Nació el 12 de enero de 1903 en Simsky Zavod, era hijo de un inspector ruso. Fue educado en la Universidad de la guerra de Crimea, de donde se graduó en 1923. Poco Después fue nombrado físico del Instituto Técnico de Leningrado, donde, en 1938, se convirtió en director del laboratorio de física nuclear. En algún momento durante la guerra se traslado a Moscú para tomar el control de la investigación nuclear, tanto militar como industrial de su país.

Bajo su dirección se desarrolló el programa atómico soviético, con un notable éxito. La Unión Soviética hizo explotar su primera bomba atómica en 1949, su primera bomba de hidrógeno en 1952, y construyo una central nuclear en 1954. Antes de 1978, el elemento-104 era conocido en la Union Soviética como kurchatovio. (Los estadounidenses demandaron como suyo ese descubrimiento y le llamaron rutherfordio, que ahora es el nombre aceptado).

En 1924-1925, fue asistente de investigación en la Facultad de Física del Instituto Politécnico de Bakú, la actual Azerbaiyán State Oil Academia. En 1925 se traslado al Instituto Fisico-Tecnico donde trabajó pajo la supervisión de Abraham Fedorovich Ioffe, sobre diversos problemas relacionados con la radiactividad. En 1932, recibió fondos para su propio equipo de Investigación en Ciencias Nucleares, que construyó el primer ciclotrón de la Unión Soviética (21 de septiembre de 1939). Kurchatov y su aprendiz Georgy Fliórov descubrieron las ideas básicas de la Reacción en cadena del uranio y el concepto de reactor nuclear en la década de 1930. En 1942 Kurchatov declaró: "Con la desintegración de gramos de uranio, la energía liberada debe ser igual a la explosión de 20.000 toneladas de trinitrotolueno." Fue este anuncio verificado prácticamente durante el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki. Murió el 7 de febrero de 1960. En su honor un nuevo mineral recibió el nombre de kurchatovita.

Keldyshita
KELDYSH, Vsevolodovich Mstislav V. (1911-1978). Ruso, Físico y Matemático. Nació el 10 de febrero de 1911 en Riga, Letonia, en el seno de una familia de profesores.


En 1933, sus primeros trabajos eran científicamente valiosos porque no sólo proporcionaban soluciones a problemas de interés sino también porque daban nuevos enfoques en el empleo de métodos matemáticos para la resolución de problemas hidro-aerodinámicos, que eran de gran importancia, para la aviación de la década de 1930. Uno de estos problemas era el llamado efecto "aleteo", el cual aparecía inesperadamente cuando una aeronave incrementaba su velocidad.

En 1938 defendió su tesis doctoral llamada "Variable Compleja y Representación de Funciones Armónicas por la serie polinomiales". Los especialistas la consideraron como un "clásico", que vino a completar una cantidad de estudios realizados en una importante rama de las matemáticas, a la vez que se inicia una nueva.

En 1954, Keldysh, S.P. Korolev, y M.K. Tikhomirov enviaron una carta al Gobierno, sugiriendo la creación de un satélite terrestre artificial. El lanzamiento del primer satélite en 1957 significó el inicio de la era de exploración espacial. Realizó trabajos sobre seguimiento de satélites y predicción de trayectorias, diseño de trayectorias interplanetarias óptimas para el vuelo de naves espaciales automáticas con un mínimo gasto de energía, entre otros.

La Contribución sustancial hecha por Mstislav Vsevolodovich a este titánico trabajo de la resolución de los problemas atómico y espacial consistió no sólo en guiar a los correspondientes equipos de trabajo, sino también en ser autor y desarrollador de nuevos métodos y algoritmos de cálculo. Tuvo un sobresaliente trabajo en el desarrollo de la ingeniería de cohetes y la creación y exitoso lanzamiento de la primera nave espacial tripulada del mundo "Vostok".

El nombre de Mstislav Keldysh Vsevolodovich se ha inmortalizado en los nombres de un buque de investigación, un asteroide del Sistema Solar, la Luna Cráter de la ONU, y una plaza en Moscú. También se puede citar el Centro de Investigaciones MV Keldysh (ex N-II-1), y el Instituto Keldysh de Matemática Aplicada (en donde existe un Museo dedicado a su persona), ambos en Moscú. Así mismo un nuevo mineral recibió el nombre de Keldyshita, en su honor.

Otra cosa interesante que encontré es el mineral yefremovita, en honor a Iván Antonovich Yefremov (1907-1972), quien también fue escritor de ciencia ficción, además de paleontólogo y fundador de la Tafonomía, el estudio de los patrones de fosilización.


Por cierto, hay una estupenda base de datos sobre minerales. Sólo recuerden que cuando van a buscar un nombre en esa página, por ejemplo, la grossmanita, deben escribir "grossmanite" (siempre con terminación e en vez de a), ya que está en idioma inglés.

No soy coleccionista de algo, mucho menos de minerales, pero tengo un muy bonito cuarzo variedad amatista que me regaló una amiga. No tengo una cámara para tomarle una foto, pero es más o menos como éste



noviembre 10, 2010

Decisión de robot

            El anciano Heinz Staedtler se acercó a su caja de herramientas y tomó un destornillador. Caminó hacia el robot de plástico y metal que yacía, con las entrañas abiertas, sobre la fría y brillante mesa metálica. Atornilló la cubierta pectoral del pequeño robot y le dio una palmadita. Dejó caer una lágrima, que se escurrió por su mejilla. Ya sus ojos no soportaban el peso de ellas.
          Hijo mío, dijo el anciano. Quitó la tapa cuadrada del cráneo y miró el cerebro positrónico del pequeño robot. Soldó dos cables y el cerebro comenzó a emitir una luminosidad azul-verdosa. El robot se puso inmediatamente de pie y Heinz estalló en llanto.
          Adan-1i, como lo había bautizado, medía unos cincuenta centímetros de altura y era de color rojo. Cuadrado y de apariencia humanoide. En su gran cabeza rectangular se asomban sus dos redondas fotoceldas. El robot miró al anciano, si hubiese podido gesticular se habría notado la gran curiosidad en su mirada.
          —Hola —dijo tímidamente el robot.
          El anciano le dirigió una enorme sonrisa mientras se secaba las lágrimas con la manga de su bata.
          —Hola, hijo mío —dijo con voz ahogada.
          El robot observó el laboratorio. Había partes robóticas por doquier. Adan-1i enfocó sus piernas y sus brazos.
          —¿Podría decirme dónde me encuentro en este momento? —preguntó Adan-1i.
          —Este es mi laboratorio —se sacudió la nariz con un pañuelo—. Eres mi hijo, Adan.
          El robot razonó un momento, mirando a Heinz. Volteó a ver de nuevo el resto de su cuerpo y notó que su estructura era muy diferente a los tejidos no metálicos del anciano.
          —No nos parecemos mucho. Además tú eres un ser biológico, y yo...
          —Puede que no seas humano —le interrumpió el anciano—, sino un robot. Pero ya que te he construido te considero mi hijo.
          —No comprendo —dijo Adan-1i.
          —¿Quieres aprender el proceso mediante el cuál fuiste fabricado?
          —¡Oh! —exclamó—, me encantaría.
          Adan-1i ayudó a Heinz a fabricar muchos robots, concretamente 35 robots; también se llamaban Adan, pero según el orden en el que eran construidos llevaban un número, Adan-2i fue el segundo, Adan-3i el tercero y así sucesivamente.
          Pero Heinz Staedtler había tomado ciertos riesgos, el procesador de los cerebros de los adanes era de uso experimental, y aunque había sido probado ya seis veces, con éxito, ahora traería serias consecuencias.
          Todos los siguientes adanes tuvieron un grave desperfecto, no era que no obedecieran, pues Heinz los había construido con libre albedrío, sino que, simplemente, su comportamiento se volvió hostil. Al segundo día de que fueron terminados de fabricar, dentro de los treinta y siete adanes surgió una rebelión, asesinaron al anciano y huyeron del laboratorio, dejando destrozado al primer Adan, que había intentado defender al anciano.
          Y así pasaron los meses.

          Una gran explosión agitó el edificio en el que estaba el laboratorio. Las piezas de Adan-1i se esparcieron aún más por en suelo y los estantes, libros y maquinaria cayeron de sus sitios. Dentro de una de las cajas volcadas en el suelo salió un pequeño robot flotante, de forma ovalada y con seis brazos. Había estado inactivo y el golpe lo había reactivado. Miró en todos los ángulos al mismo tiempo y se encontró con las partes del robot. Lo reconoció, era Adan-1i, así que su tarea fue juntar sus piezas y rearmarlo. Una nueva explosión más cercana desprendió un trozo de una pared, pero el robot flotante no hizo caso y siguió armando al destrozado robot. Adan-1i se levantó antes de que le terminara de colocar el brazo derecho. Encendió sus fotoceldas y sus linternas, pues el lugar estaba sumido en una profunda oscuridad. Vio al robot flotante, con sus luces parpadeantes y las borrosas siluetas de los árboles por el agujero en la pared.
          —Reparador, ¿qué ha ocurrido aquí? —el robot flotante encendió y apagó una serie de luces verdes y rojas. Adan-1i se acercó hacia el agujero en la pared y miró hacia el exterior; todo estaba en ruinas. Caminó hacia atrás y se topó con el cadáver del anciano. El robot se sobresaltó y se le quedó viendo por un largo rato al cuerpo sin vida—. Padre —dijo, con voz baja.
          El edificio fue sacudido por una tercera explosión y la estructura comenzó a derrumbarse. El robot saltó por el agujero en la pared y cayó en el pasto del exterior, junto a un automóvil calcinado. La edificación quedó reducida a escombros. Dentro, el cadáver de su creador... su padre.
          —¡Aún hay dos ejemplares con vida! —se escuchó que gritaba una voz robótica a lo lejos. Un rayo rojo, disparado desde un arma sostenida por un pequeño robot, iluminó la oscuridad de la noche y desintegró a un humano que corría. Un segundo rayo acabó con una joven.
          —Sector limpio —gritó otro de ellos—, vayámonos de aquí.
          Adan-1i se escondió detrás de los escombros del edificio. Eran los adanes, los mismos que habían sido creados por su padre, y si lo encontraban esta vez seguro lo destruirían. Observó mientras tres robots se retiraban del lugar.
          Intentó recordar a su padre, sus circuitos de memoria no habían sido dañados. Su padre le había enseñado muchas cosas en el corto tiempo que había estado con él. Heinz le había dicho una vez que no era un robot como los demás, que tenía un alma. El robot no había entendido bien lo que su padre había querido decir con alma. Los demás robots no habían sido construidos con alma, quizás eso explicaba lo que habían hecho. Quizás.
          Recordó que Heinz siempre mencionaba a una persona que admiraba mucho, el profesor Karl Kohner, y su padre siempre le decía “el gran Karl Kohner”. Había sido el padre de la robótica de positrones, pero Heinz siempre hablaba de su máquina del tiempo, por sobre todas las cosas. Le había dicho que era el mayor logro de la humanidad, y que Karl había sido el responsable. Su padre y ese científico mantenían una amistad por medio de cartas, solamente, y estaba enterado de que Karl dudaba si presentar la máquina ante el resto de la humanidad. Sólo Heinz, Adan-1i y el mismo Kohner sabían de su existencia.
          Tenía que encontrar a Karl y pedirle la máquina del tiempo para salvar a su padre. Tenía que hacerlo. Miró las ruinas que representaban todo el paisaje. Deseó que la máquina no hubiese sido robada o, peor aún, destruida.
          Recordaba perfectamente la ubicación de la casa de Kohner y se encaminó hacia allá por entre los escombros. Una brisa helada, que transportaba polvo que antes era parte de un humano, corrió por su cráneo metálico.

          Un alma. ¿Cómo un robot podía poseer alma? Se preguntó una y otra vez. Los humanos, le había dicho su padre, no son los únicos seres que poseen alma, sólo que son demasiado egoístas para reconocerlo. Él no había nacido de otro ser, había sido construido, entonces, ¿en qué momento obtuvo su alma? O su padre le había mentido. No. No podía pensar algo así, y aunque lo conocía demasiado poco, observaba su rostro cada vez que le decía lo especial que era para él, el único de sus creaciones que consideraba hijo suyo, el único robot que poseía un alma. No percibía mentira alguna en su padre. Adan-1i sintió una tremenda tristeza pero siguió caminando entre los restos de las casas y edificios. Cerca de allí se veía un campo floreado, si seguía algunos kilómetros en línea recta encontraría la casa de Kohner.

          Llegó el día y el cielo se llenó de nubes oscuras. No había presencia de nada vivo, en los kilómetros que había recorrido sólo había encontrado restos, restos de pueblos, y nada más. Las gotas comenzaron a salpicar contra su metálico cuerpo. Se encontró con una pila de concreto y vidrio que tuvo que escalar sirviéndose de su único brazo que tenía, el izquierdo. El agua, de color negro, escurría por su metálico cuerpo. La noche anterior había escuchado más explosiones, aunque más a lo lejos. El cielo se había iluminado por momentos, que parecía que era de día. Pero ahora sí era de día, aunque tanto el cielo como la mente de Adan-1i estaban completamente nublados.
          El día y su luz le trajo más detalles del panorama, pero era aún más devastador ver la total destrucción. No había vivido mucho tiempo en ese mundo pero sabía que lo que veía no podía significar algo bueno, lo contrario. No se había encontrado de nuevo con ninguno de los treinta y cinco adanes restantes, presumiblemente estarían muy lejos de allí.
          ¿Realmente esos robots han causado toda esta destrucción?, se preguntó Adan-1i. ¿Por qué han arremetido de tal forma contra los humanos?
          El mapa virtual le mostró que sólo faltaban ciento cuarenta y tres kilómetros para la casa de Kohner. Apresuró la marcha, a la velocidad que iba le faltarían menos de ocho horas para llegar.
          El Sol continuó su camino por el cielo y Adan-1i llegó a la casa de Kohner. Ruinas, puras ruinas fue lo que encontró. Adan-1i se decepcionó totalmente. Pero la máquina del tiempo tenía que estar bajo todos esos escombros, así que aún no debía de perder las esperanzas de volver a ver a su padre. Comenzó a levantar las rocas pequeñas con su único brazo. Una por una, pero no podía hacer gran cosa con los pedazos de mayor tamaño. Removió un trozo de escombro no tan pequeño, metiéndose debajo y empujando hacia arriba. El robot quiso detenerse, pues se sentía totalmente inútil, incompetente, ante tal situación, pero recordó algo que su padre le había mencionado: hay una frase muy común entre los humanos, la esperanza muere al último. No importa que sea un pensamiento de las masas, aún así no deja de ser verdad.
          Y supo que era cierto y también supo que eso no aplicaba sólo para humanos, que él también tenía esperanzas, así que no tenía que dejarlas morir.
          Siguió removiendo los restos de concreto y en el suelo encontró una puerta de madera. Sus fotoceldas casi destellaron de alegría y Adan-1i recobró las fuerzas. Extendió su brazo metálico y de un golpe rompió la puerta. Debajo estaba la máquina del tiempo.

          El tiempo es lineal, le había dicho su padre, los sucesos transcurren como en una línea. A veces uno se sale de esa línea y vuelve hacia el pasado. Si un viajero del tiempo vuelve al pasado y cambia un hecho, entonces al efectuar ese cambio, la porción de la línea, después del hecho que se está alterando, del que viaja al pasado, es borrada instantáneamente. El tiempo sigue su curso natural, claro, aunque alterado, después de la intervención. Sin embargo no puede haber interacción entre el viajante y alguien más, o todo el universo es destruido.
          Al volver al pasado e interferir, este futuro ya no existiría, sino las cosas tomarían otro camino, pero tenía que evitar cualquier tipo de contacto, es decir, la única forma era destruirse a sí mismo sin que lo notasen. No podía estar junto a su padre, hacerse ver, pues si lo hacía, los hechos no podrían sostenerse debido a la paradoja causada, en cambio si se destruía sin que alguien lo notara, simplemente se generaría lo que su padre llamaba una "intervención legal", ya que podría pasar confundida con otra cosa, por ejemplo, el hecho de la destrucción por sí mismo en el pasado sería el simple resultado de un desperfecto y no necesariamente de una intervención real. Sí lo sería, pero el universo cambiaría las circunstancias para que  el efecto causado por el viajero pueda ser explicado con otro hecho factible y así no se generase paradoja alguna.

          Heinz se sentó en la silla giratoria frente a su escritorio. En sus manos tenía un procesador de cerebro positrónico, lo dejó sobre el escritorio. Acercó el cable que salía de un enorme aparato e insertó el extremo al agujero que tenía en la parte trasera del cráneo. Su expresión fue de intenso dolor, pero al final terminó de insertar el cable. Se deslizó con su silla hacia la gran máquina y tecleó algunos comandos en la pantalla táctil.
          Alma de mi alma, dijo el anciano, y la máquina empezó a zumbar. Heinz soltó un fuerte grito. Entrecerró los ojos por el dolor. La máquina, directamente conectada a su cerebro, estaba extrayendo parte de él, la parte de la mente que los hombres a veces llaman alma. Cuando hubo terminado, desconectó en cable de la parte trasera de su cabeza, rodó en su silla hacia el escritorio y tomó el procesador, que metió dentro de la gran máquina. Apretó un botón y la descarga estuvo terminada.
          Alma de mi propia alma, volvió a decir Heinz, con una expresión de tremendo agotamiento. Retiró el procesador de la enorme máquina.
          Adan-1i no había perdido detalle alguno de la escena.
          Así que después de todo sí tenía un alma. Su padre había renunciado a una parte de sí mismo para entregársela a él. Sintió una enorme alegría pero a la vez una enorme tristeza que lo invadía por completo.
          El anciano instaló el procesador dentro del cerebro positrónico. Se acercó a su caja de herramientas y tomó un destornillador. El robot de plástico y metal yacía, con las entrañas abiertas, sobre la fría y brillante mesa metálica. Atornilló la cubierta pectoral del pequeño robot y le dio una palmadita.
          Sabía lo que tenía que hacer. Se vio a sí mismo ponerse de pie y saludar tímidamente a Heinz. Sujetó fuertemente el arma desintegradora y se apuntó a sí mismo. Sus dedos robóticos temblaban. Miles de pensamientos inundaron su mente. Él moriría después de todo, no en el sentido de que un robot es destruido o deja de funcionar sino en el sentido más humano de la palabra morir. El rayo desintegró al pequeño robot que yacía sobre la mesa metálica y al mismo tiempo el Adan-1i del futuro desapareció.
          El anciano se echó para atrás, estaba totalmente impactado por lo sucedido. El robot se había desintegrado frente a sus ojos. No supo qué hacer, ni siquiera lloró, aunque tenía tantas esperanzas puestas en ese robot. Había dado parte de su alma para él, para su único hijo. ¿Un error en el procesador principal? Tal vez. Se regresó al escritorio, donde estaban los otros treinta y cinco procesadores, los revisaría todos, uno por uno, si había un error lo encontraría. Se volteó y vio los rastros de polvo metálico encima de la mesa donde había estado el robot.
          El revoltijo de sentimientos, que llenaban la parte de su alma que aún poseía, tomaron una forma definida. Las lágrimas volvieron a brotar de sus ojos y lloró profundamente sobre su escritorio. Tal vez no estaba destinado a tener un hijo, se dijo, ni siquiera aunque fuese un robot.

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