diciembre 22, 2010

Mis dibujos

Desde hace días tenía en mente mostrar algunos de mis dibujos aquí. No me he decidido a hacerlo hasta que vi que él había hecho lo mismo -curiosamente esa persona se parece mucho a mi: estudia mecatrónica, yo estudio física; le gustan los gatos, a mi también; le gusta también la ciencia ficción y dibujar.

Dibujar es una de las cosas que más me gusta hacer, aparte de leer, escribir y las matemáticas.

Viendo que la mayoría de mis dibujos no son muy buenos, he puesto los que considero mejor hechos. Todos son retratos, luego pondré mis otros dibujos y los que vaya haciendo.


James Clerk Maxwell. Lápiz grafito



Andrew Wiles. Tinta
 

Mario Molina. Lápiz grafito
 

Niels Bohr. Lápiz grafito
 

Albert Einstein. Lápiz grafito
 

Arthur C. Clarke. Tinta
 

H.P. Lovecraft. Pastel
 

Yo-Yo Ma. Lápiz grafito
  

Vagabundo. Pastel

Actualización, Diciembre 26. Como estaba algo corto de tiempo la vez anterior no puse muchos dibujos, esta vez les dejo más.


 


La Gran Ola, de Hokusai. Tinta

Halo
Muerte a la libertad. Estados Unidos es invadido por las Naciones Unidas para derrocar el orden que rige a esa nación (no me refiero al orden actual)

Arcturianos, habitantes de Arcturus

Dibujo basado en La Gran Ola, de Hokusai. La técnica es puntillismo

diciembre 17, 2010

Paranoia

Creo que la paranoia, en algunos aspectos, es la evolución en los tiempos modernos de un antiguo y arcaico sentido que los animales de presa todavía poseen: un sentido que les advierte de que están siendo observados... Estoy diciendo que la paranoia es un sentido atávico. Es un sentido persistente, que tuvimos hace mucho tiempo, cuando éramos, o nuestros antepasados eran, muy vulnerables a los depredadores, y este sentido les advertía de que estaban siendo observados. Y eran observados por algo que, probablemente, iba a atacarles... Mis personajes poseen a menudo este sentido. Pero lo que en realidad he hecho ha sido transformar su sociedad en atávica. Aunque situada en el futuro, viven en muchos sentidos... Sus vidas poseen algo de retrógrado. Viven como nuestros antepasados. Es decir, tanto las maquinarias como los escenarios son futuristas, pero las situaciones provienen del pasado.
Philip K. Dick en una entrevista (1974)

El pasto trama algo, es algo que nunca llegué a pensar, nunca sospeché del pasto, pero sí otras cosas parecidas. Hablando de paranoia, no soy paranoico, aunque en algunas ocasiones he tenido unas especies de "crisis" en las que he llegado a pensar y "ver" cosas que no estaban allí. Como me pasó un par de veces, creía que había extraterrestres en el metro, muy parecidos a algunos de Men In Black, y un bebé mutante que me quiso controlar con sus esporas invisibles, y tenía unos ojos enormes. Me agité mucho por eso, incluso grité en una ocasión.


Fue hace como seis meses que me ocurrió eso pero ya no se ha repetido, así que mentalmente estoy bien, dentro de mis parámetros clásicos. Como mi mejor amiga me dijo, es por leer tanta ciencia ficción, y tal vez así sea. Creo que la ciencia ficción hace que el mundo se perciba de una nueva forma, en la que amplías tus posibilidades, aunque no por eso te vuelve paranoico.

diciembre 15, 2010

Síndrome de Asperger y la razón 2D:4D

En el desarrollo de un organismo tan complejo como el cerebro, hay un equilibrio extremadamente delicado entre el impulso interno procedente del genoma, y las fuerzas ambientales de todo tipo. Esto es especialmente cierto en las etapas iniciales de la vida humana: el embarazo, el nacimiento, y los primeros años de vida. Así, en el caso de los trastornos del continuo autista, podemos pensar que la configuración genética del individuo proporciona una predisposición a desarrollar el trastorno, pero seguramente no tiene la última palabra en su manifestación.

Se ha visto que entre los bebés nacidos antes de los seis meses de embarazo, el riesgo de autismo es muy superior al de los nacidos a término. En un estudio hecho sobre 100 niños y jóvenes suecos con síndrome de Asperger, 58 de ellos tenían registradas anormalidades neonatales (principalmente problemas hematológicos, respiratorios y neurológicos, e infecciones) y sus madres habían experimentado durante el embarazo un número de problemas superior al habitual (infecciones, sangrado durante el segundo y tercer trimestres, nacimiento prematuro —36 semanas o menos— o postmaturo —42 semanas o más—).

De todas maneras, esta relación entre los que tienen algún Trastorno del Espectro Autista (TEA) y las anomalías prenatales y perinatales, podría entenderse también de otra manera. Existe la posibilidad de que estas anomalías, en lugar de ser la causa, sean en realidad la consecuencia del anormal desarrollo neurológico que provocan los TEA. O también podría suceder que hubiese una causa común que provocase al mismo tiempo ambos fenómenos.

Candidatas a esta última hipótesis serían las alteraciones hormonales. Las principales sospechas recaen en la testosterona y la oxitocina. La testosterona es una hormona muy ligada a los rasgos masculinos, y por esto tendría sentido su posible relación con el autismo (sobre todo porque la mayor parte de los TEA son hombres). Haciendo un seguimiento de los hijos de madres a las que se había practicado una amniocentesis durante el embarazo, los que tenían un nivel más elevado de testosterona fetal experimentaban unos síntomas similares a los de los TEA.

Ya que no se dispone de un número de datos suficiente, no se puede confirmar de manera directa esta teoría. Para ello habría que seleccionar una muestra de personas con TEA y averiguar sus niveles de testosterona fetal para compararlos con los valores habituales.

Evidentemente, esto no es algo que pueda hacerse a posteriori, pero curiosamente, hay una sencilla medida que parece que puede indicarnos de manera aproximada este valor. Se trata de la relación entre las longitudes del segundo dedo (índice) y el cuarto dedo (anular), lo que se conoce como razón 2D:4D. Esta relación es en promedio inversamente proporcional al nivel de testosterona fetal, y ha sido relacionada con el autismo, la probabilidad de tener hijos varones, los rasgos de personalidad, e incluso con la percepción que la propia persona tiene de su grado de atractivo.

Una cosa que hay que recalcar: esto no es quiromancia ni alguna charlatanería análoga, aquí hay estudios involucrados que hacen notar que esta razón en efecto tiene correlación con la persona. Aunque muchas de sus implicaciones sean hipótesis simplemente.

Esta razón es la siguiente, midamos el largo de nuestros dedos de las manos segundo (índice) y cuarto (anular) —esto se puede hacer viendo las líneas que representan la unión de los dedos con la palma y tomar la parte más inferior de estas líneas, es decir la que esté más cerca a la palma que al mismo dedo, es allí donde podemos decir que “comienza nuestro dedo”— y entonces dividamos el valor de la longitud del segundo dedo entre la longitud del cuarto. Hagamos eso con ambas manos y saquemos la media. Esta es nuestra razón 2D:4D. La manera más cómoda de obtener este valor es haciendo una fotocopia de ambas manos (con las palmas ajustadas al cristal).

Estadísticamente se han encontrado los siguientes valores medios: 0,954 (hombres heterosexuales); 0,957 (hombres homosexuales); 0,961 (mujeres homosexuales); y 0,968 (mujeres heterosexuales); el caso de las personas autistas, el valor medio suele ser 0,94 o inferior.

En el año 1931 se publicó en Hamburgo el libro “Hand und Persönlichkeit” (Mano y personalidad) de Marianne Raschig, que incluía una colección de impresiones de las manos de personajes famosos —escritores, actores, artistas, científicos y políticos—, entre ellos Albert Einstein. La calidad de la reproducción ha permitido determinar que la razón de Einstein estaba entre 0,93 y 0,94. Este es uno de los argumentos que se utiliza —junto con la descripción biográfica de su carácter— para suponerle el síndrome de Asperger.

Yo me he sacado fotocopias de las manos y obtuve mediciones de 7.5 cm en los índices (para ambas manos) y 7.9 en los anulares, mi razón es igual en ambas manos. Entonces, mi razón 2D:4D es de 0.949, lo cual indica que, dentro del útero de mi madre, presentaba un nivel relativamente alto de testosterona fetal.

No está claro por qué la razón 2D:4D está influenciada por hormonas prenatales. Hay otro efecto parecido que es la razón brazo-tronco. Los genes Hox son los responsables por ambos dedos y el desarrollo del pene. Los efectos directos de las hormonas sexuales en el crecimiento óseo pueden ser los responsables, junto con la regulación de los genes Hox en el desarrollo de los dedos o independientemente de dichos genes. De hecho también existe una cierta diferencia racial.

También muchos dicen que el hecho de que haya más hombres que usen la mano izquierda para escribir, etc, y hombres con TEA que mujeres se puede explicar por la testosterona prenatal. La exposición prenatal a la testosterona se piensa que promueve en desarrollo del hemisferio derecho e incrementa la probabilidad de ser zurdo.

La siguiente es una tabla bastante resumida sobre la implicación de la razón 2D:4D en hombres y mujeres.



Baja razón 2D:4D
Presumiblemente dado a la relativamente alta exposición a la testosterona fetal en el primer trimestre
Alta razón 2D:4D
Presumiblemente dado a la relativamente alta exposición a estrógenos en el primer trimestre

Hombres Más fértiles

Alto tiempo de vida reproductiva

Más agresivos y enérgicos

Alta proclividad a la homosexualidad/bisexualidad

Mayor aptitud musical y a los deportes
Alto riesgo de enfermedad temprana al corazón
Mujeres Alta proclividad a la homosexualidad/bisexualidad

Más agresivas y enérgicas
Más fértiles

Alto tiempo de vida reproductiva

Riesgo elevado de cáncer de mama

Si quieren profundizar más en el tema, hay un libro que trata específicamente de esto, se trata de Digit Ratio: A Pointer to Fertility, Behavior and Health, de John Manning.

diciembre 09, 2010

Me voy de vacaciones

Yo regresando a mi planeta
Este viernes salgo a las 19:40 GMT -6 a Villahermosa Tabasco, la ciudad donde nací; sólo vivo en la Ciudad de México dado que aquí está la universidad en la que estudio. Tengo tantas cosas que hacer, pero sobre todo quiero ver a mi familia y amigos. En estos meses descubrí cosas interesantes, como que ya interacciono mejor socialmente con las personas y que inscribir seis, o más, materias en un semestre no es algo que deba volver a hacer bajo ninguna circunstancia.

Escribir lo más que pueda es una de las cosas que más quiero hacer. Tengo unas cuantas ideas en mente, dos historias que he empezado a escribir y que no he terminado, también un cuento largo, una novela corta dada su extensión; el nombre de la novela es Neanderthal y trata sobre viajes en el tiempo y la extinción del Homo Neanderthalensis, y me ha servido para aprender bastante de esta especie humana extinta, dado que para empezar a escribir la novela he requerido leer mucho sobre ellos. Realmente llevo como un año en ella, la he dejado abandonada casi todo ese tiempo, pero la quiero retomar.

También quiero retomar el dibujo, que ya tiene como un año que no dibujo muy seguido. Dicen que soy bueno dibujando, así que mejoraré mis técnicas y empezaré a usar carboncillo y papel especial para dibujo, que hasta ahora sólo he acostumbrado usar hojas tamaño A4 y lápices (normalmente tres: HB, 4B y 6B), aunque también he usado colores pastel o incluso crayones. Casi siempre dibujo personas y tengo pendientes de hacer tres retratos.

Otra cosa que me encanta son los videojuegos. Me han recomendado Chrono Trigger, un videojuego de rol de hace unos 15 años pero con una historia interesante, trata sobre viajes en el tiempo, y lo pienso jugar. También extraño mucho jugar videojuegos con algunos amigos -a los cuales también veré-, sobre todo la saga de Halo. Y jugar ajedrez con mi mejor amiga, que es una buena ajedrecista, aunque ella diga que no, y continuar una historia de fantasía que estoy haciendo con ella. También quiero aprender el algoritmo básico de resolución del cubo de Rubik 3x3x3.

Máquina de escribir y taza de Philip K. Dick
Y una cosa muy importante para mi: leer. Tengo varias novelas pendientes: La última y la primera humanidad de Olaf Stapledon, La nave de un millón de años de Anderson Poul, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? de Philip K. Dick (mi escritor favorito y gracias a él escribo ciencia ficción o al menos hago el intento), Frankenstein de Mary Shelley, La Historia Interminable de Michael Ende, El Señor de los Anillos (los tres) de J.R.R. Tolkien, y Mundo Anillo de Larry Niven. Y cuentos de Philip K. Dick y Isaac Asimov. Claro que me gustaría leer todo esto en estas vacaciones, pero creo que no me dará tiempo ya que leo muy lento, al menos en comparación con las personas que conozco.

Seguiré escribiendo en el blog, durante mis vacaciones, aunque no tan seguido como antes por las cosas que he mencionado, pero no dejen de entrar al blog. También me enfocaré más a las matemáticas, que siento que no les he dado la importancia que me gustaría. Durante el próximo año pronostico que mi tasa de publicación en este blog descenderá (quiero fijar una entrada por semana, o dos, lo cuál me parece aceptable), ya que me enfocaré casi enteramente a mi formación matemática, que ahora considero lo más importante. Aún así, no dejaré de escribir pues es una de las cosas que más me gustan en la vida, casi tanto como estudiar matemáticas y física, y tampoco dejaré de publicar aquí mis relatos y demás cosas que ya están acostumbrados a ver por aquí. Y gracias a aquellos que leen y comentan mis historias, que yo también leo las suyas y he disfrutado y aprendido mucho y lo seguiré haciendo, espero que por largo tiempo.

Espero que las vacaciones me sirvan para mejorar muchos aspectos de mi persona, arreglar los que no funcionan y aumentar los aspectos positivos.

Que pasen felices vacaciones, si pueden estar con las personas que quieren y que los quieren, entonces pasen las vacaciones (si las tienen) con ellas, o puede que prefieran estar solos, lo cual también es muy agradable la mayor parte del tiempo, al menos para mi.

diciembre 08, 2010

Cuentos de hadas

Creo que lo que llaman cuentos de hadas es una de las formas más grandes que ha dado la literatura, asociada erróneamente con la niñez

diciembre 07, 2010

Tulipán blanco

       El auto se estacionó enfrente de la acera de la tienda. La pequeña niña y su padre descendieron del vehículo y entraron al lugar. Les mostraron los modelos de robots que tenían en venta pero Jennifer se había fijado en uno específicamente. La niña se acercó al robot de color gris metálico y éste abrió los ojos.
       —Mi nombre es Educador —dijo el robot—, número de serie 410056012 —el robot estrechó la mano de la pequeña Jennifer, que tenía una enorme sonrisa en el rostro.
       —¿Puedo llamarte Ed?
       —Claro, señorita.
       Jennifer soltó una risita.
       —Y tú puedes llamarme Jenny.
       Los padres de Jenny accedieron a comprar ese robot educador, como había decidido su hija. Para ese entonces Jenny acababa de cumplir cinco años. Ed estuvo con Jenny casi todo el tiempo, excepto cuando la pequeña iba al colegio, pero siempre, al volver, regresaba con él. Le gustaba platicar sobre los antiguos griegos y sobre el imperio romano, que eran los temas que más llamaban la atención de la pequeña y sobre los que Ed le podía decir todo lo que se conocía de ellos.
       Un día Jenny le regaló un tulipán blanco al robot, festejando el primer año desde que estaba con ella. La pequeña le dio un fuerte abrazo mientras el robot se quedó quieto, sin saber qué hacer, tan sólo viendo el tulipán que sostenía en su mano metálica.
       —¿Te gusta mucho esta flor, cierto? —le preguntó Ed, cuando la pequeña dejó de abrazarlo.
       —Me gustan los tulipanes —contestó la pequeña.
       —¿Por qué?
       La pequeña Jenny alzó las cejas y no supo qué contestar.
       —Ah, pues... son muy bonitos.
       —Los tulipanes llegaron a occidente desde el imperio otomano en el siglo XVI —dijo el robot—. Existen cerca de 5000 especies de tulipanes, pero, ¿cuál es su utilidad?
       —Te hacen sentir alegre, a mi me hacen sentirme feliz. A mi mami le gustan más las margaritas. Este lo he sembrado yo misma.
       Pero Ed no entendía el valor que Jenny le daba a esa flor.

       Un día soleado los padres de la pequeña fueron a dar un paseo con ella al parque y llevaron al robot, pues Jenny siempre quería estar con él. Eran los mejores amigos. Jenny ya había cumplido nueve años.
       La pequeña fue corriendo hacia el robot, que observaba a las personas en el parque. Se detuvo delante de él, con las manos cruzadas por detrás.
       —Adivina lo que tengo para ti —le preguntó Jenny.
       —¿Un libro? —contestó el robot, intentando ver lo que la pequeña escondía detrás de ella.
       —¡Eh!, no veas. Es algo mejor.
       —¿Mejor que un libro?, no te creo.
       Jenny sonrió y le mostró lo que le había traido de un jardín cercano. El robot sonrió —aunque su sonrisa era la que le permitía expresar su rostro robótico—, pues sabía lo que el tulipán blanco significaba para ella, aunque no comprendía, desde un punto de vista lógico, su utilidad y beneficio.
       La pequeña Jenny corrió hacia el otro lado de la calle, pero no se percató del auto que venía sobre la calle. Ed, con el tulipán eltre las manos, observó como Jenny, su mejor amiga, era arrollada por el automóvil. El automóvil frenó. El robot se quedó observando fijamente mientras los padres de la pequeña corrían, desesperados y gritando, hacia el cuerpo de su hija, a algunos metros enfrente del auto.
       Ed, Educador, se quedó sin nadie a quien contarle la historia de Roma y de la antigua Grecia. Ese mismo día fue llevado a ser desmantelado y su cuerpo fue reciclado, y su cerebro, después de ser modificado en algunos aspectos, fue utilizado para fabricar otro robot educador.

       En una tienda era colocado a la venta un nuevo robot. Una niña de cabellos del color de oro entró al establecimiento y desde la primera vez que lo notó quizo que le compraran ese modelo.
       —Hola —dijo tímidamente al robot—, ¿tienes algún nombre?
       —Hola, mi nombre es Educador, número de serie 410057113.
       —Tienes un nombre muy curioso y muy largo.
       El robot caminó y abrió la puerta de la tienda, con dirección a un local cercano.
       —¿A dónde vas? —le dijo la niña, al ver que el robot salía de la tienda.
       —¿Se llevarán ese modelo? —preguntó el dueño de la tienda de robots, detrás del mostrador, a la madre de la niña.
       El robot regresó al sitio y le sonrió a la pequeña.
       —Adivina lo que tengo para ti —le preguntó, escondiendo algo detrás de él.
       —Ah... ¿chocolates? —preguntó ella.
       —No —contestó el robot—, algo mejor que eso, mucho mejor.
       —¿Mejor que chocolates?, no te creo.
       El robot extendió sus manos hacia ella y le mostró un hermoso tulipán blanco.
       —¡Ay, qué bonito! —la niña sonrió y olió la flor—, gracias —corrió hacia su mamá y le mostró el tulipán—. Mira mamá, me lo ha regalado él —le dijo, señalando al robot, parado junto a la puerta.
       —¿Alguien le ha enseñado a hacer esto? —preguntó la madre al dueño de la tienda, que se limitó a encogerse de hombros.
       La señora pagó al dueño y se metieron al auto con el robot. La pequeña estaba feliz con su tulipán blanco y con su nuevo amigo.

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