junio 02, 2012

Un par de mini-relatos

LOS ÁRBOLES DANZARINES

La leyenda cuenta que cada 127 años los árboles de un pequeño bosque de Berlín mueven sus ramas al ritmo de una canción de la que ya no se tiene recuerdo, como lo habían venido haciendo desde antes de que el hombre caminara por aquel lugar.
      Sin embargo, un día todo el bosque fue talado, y de los árboles danzarines ya no se volvió a saber más.
     Se sabe que su madera fue usada para construir cajas que, cuando se le daba la vuelta a una manivela, dejaban salir una suave música que se escuchaba en los días alegres y en los días tristes —que dejaban de ser tristes gracias a los que tocaban esas cajas—, en las plazas y lugares concurridos de Berlín.
     Algunas de esas cajas cruzaron el Atlántico y llegaron a la capital de un joven país del Nuevo Continente. Los lugareños quedaron maravillados por estas cajas, y el mismo sonido que había llenado el frío aire de las calles de Berlín ahora se extendía por el viento cálido de esa ciudad, impregnándolo de vitalidad.
     Y por muchos años esa música no cesaba, y se seguía escuchando alegre en las plazas y en los parques. Los que poseían una de esas cajas, gente respetada y admirada, las cuidaban como si de un hijo se tratase, reparándolas cada vez que la manivela se aflojaba o de cuando en cuando, cuando era necesario.

     Un hombre, de traje y gorro cafés y zapatos negros bien lustrados, giraba una y otra vez la manivela, revolviendo el cilindro que se escondía en el interior. En un gorro, un pequeño dejó caer una moneda al pasar por la alameda. Algunos iban de largo sin detenerse a escuchar, parecían siempre llevar la prisa de mil halcones.
     El hombre se secó el sudor de la frente. Saludó a los jugadores de ajedrez que, sentados en bancas y refugiados del inclemente sol por las altas copas de los árboles, disputaban su partida como si fuese lo último que harían en sus vidas. 
     Y el hombre siguió sacando ese sonido de la caja, también, como si fuese lo último que haría en su vida. Agradeció el viento que de pronto refrescó su rostro, y vio que los árboles se mecían por la ráfaga que ahora levantaba el polvo que se había acumulado en el empedrado. 
     Al hombre le pareció que aquellos árboles se movían al ritmo de la música que producía. Giró la manivela un poco más rápido y la música se aceleró, y las ramas, atentas y precisas, siguieron el sonido que salía de aquella vieja caja que había cruzado el Atlántico hacía 127 años.
     Las ramas de aquellos viejos árboles se doblaron como si fuesen de hule y los gruesos troncos se inclinaron hacia el que hacía girar la manivela, dándole gracias por su dulce despertar, luego de tanto, tanto tiempo.


LA DETERMINACIÓN DE ELLIE EL ELECTRÓN

Ellie sabía que era un electrón, lo supo desde el momento de su nacimiento, cuando se separó de Posie el positrón, su hermano gemelo pero de carga contraria. Ellie sintió que comenzaba a girar hacia la derecha. La vida parecía divertida, te llevaba siempre hacia la derecha. Pero mirando hacia atrás pudo ver que Posie giraba hacia la izquierda, describiendo una curva como la suya, pero en sentido contrario. 
     Los científicos observaron la cámara de niebla y las trazas de las partículas dibujarse en el interior. 
     —Ese es un electrón —dijo uno de los científicos. 
     —Y ese es un positrón —dijo el otro. 
     —Pero cuando surgieron del fotón inicial era imposible saber cuál era el electrón y cuál el positrón. 
     —Eso es cierto, pues las funciones de onda de ambas partículas no estaban determinadas. Cada partícula era electrón y positrón a la vez. 
    —Y ha sido hasta que supimos que una de las partículas era un electrón que la otra forzosamente debía de ser un positrón.
     —Por conservación de la carga y del momento. 
     —Si hubiésemos detectado primero al positrón habríamos sabido que el otro era un electrón. 
    —Por conservación de la carga y del momento. Y porque la naturaleza depende del observador. Una partícula no está determinada, no es algo concreto, sino hasta el momento en que es observada. 
     Y así, los científicos siguieron con su conversación. 
    Y Ellie, que sabía que era un electrón y siempre lo había sido, seguía girando y girando hacia la derecha, ajeno a las teorías de los hombres, inmerso en el campo magnético, recibiendo golpecitos de fotones que le causaban cosquillas.

9 comentarios:

  1. Muy bonitos los dos cuentos.
    Veo que por allá sigue habiendo "organillos", aunque supongo que, como aquí, cada vez menos.

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    1. Gracias. Sí, en el Centro Histórico de la Ciudad de México aún hay varios organilleros animando el ambiente, pero no son muchos, y no sé si antes eran más. No sabía que en España también los hay.

      Saludos! :D

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  2. Bien, Damián. Veo que has comenzado a incursionar en otro tipo de narraciones, un poco alejadas de la ciencia ficción más dura, pero no de lo fantástico. El primer cuento es muy bello, aunque necesita edición. Me agradó mucho esa sensación de nostalgia que provoca, como si algo se hubiera perdido en el tiempo, como si los hombres nos hubieramos olvidado de muchas cosas que antes sabíamos.
    El segundo texto, aunque breve, es muy original en cuanto a su protagonista (un electrón), aunque difícil de clasificar. Aún así, me gustó. Es bueno experimentar.

    Un abrazo.

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    1. Gracias :D Forma parte de mi interés por escribir algo dentro de la Fantasía, aunque estos cuentitos surgieron de manera inesperada. Aún soy un padawan con eso de editar mis textos, pero sí, el primero sólo lo revisé y corregí una vez, creo. Del segundo diría que es una "fantasía científica". Seguiré experimentando, pronto entraré con algo de steampunk :D Sí, es grandioso experimentar!

      Un brazo también. Saludos!

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  3. Lindos relatos, los leí en facebook y no me canso de leerlos. Me alegra ver que te sientas inspirado.

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  4. Puede que estes en un camino interesante, los relatos en si no son nada especial pues tocan temas recurrentes pero tienen un enfoque completamente diferente al resto de tus trabajos y a la larga eso gana mucho peso, el mejor consejo que hye encontrado es escribir en fechas y horarios fijos porque eso hace que la mente se acomode mejor, ya habras visto que mi blog lo actualizo en fin de semana y por ello el lunes me brotan las ideas y para el jueves ya estan amasandose por si solas, las fechas fijas y la experimentacion son las mejores aliadas de la creatividad

    No recuerdo quien decia que aun mejor que tener las ganas es tener la necesidad de escribir y una fecha fija genera eso, la necesidad, una semana, dos tres o un mes, da igual el lapso siempre que se sienta que se acerca la fecha limite, en serio que no hay nada mejor que eso para escribir, bueno, ademas de tener anotadas las ideas, si se mantienen dentro de la cabeza el tiempo suficiente las mejores ideas crecen y el resto se amontonan con lo que te queda algo de buen tamaño

    Ya que me estoy pasando te recomendo un libro llamado "La guerra interminable" que incluye el concepto de viajes en el tiempo y deuda temporal por velocidades cercanas a la de la luz, hay una adaptacion a comic que se puede bajar en esta direccion, a la derecha esta el programa para leerlos

    http://comicalt.blogspot.mx/2012/05/la-guerra-interminable.html

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    1. Gracias, Gin :) Intento tener horarios para escribir, aunque con la carrera eso se torna algo difícil. Sí, si nos predisponemos a trabajar en horas fijar, podemos ser más efectivos.

      Gracias por el comic, ya lo bajé y comenzaré con su lectura, ahora que tengo mucho tiempo libre :D El libro me ha interesado pero, como soy bien disperso, no lo he leído.

      Muchas gracias por tu comentario. Hasta luego! Saludos!

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  5. Poniéndome al día con lecturas atrasadísimas, debo decirte que ambos relatos me parecieron muy bien construidos. A pesar de que el primero es más potente en su desarrollo y prosa, siento que el segundo es el que tiene más potencial para trabajarse y mejorarse.

    Saludos cordiales,

    F.

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    1. Gracias. Una de las cosas por las que pienso que es bueno continuar con este blog es por los comentarios de personas que considero sensatas a la hora de decir algo sobre la obra de alguien más, y eso lo aprecio mucho. Espero retomarlo en el futuro, haciéndole mejoras. Gracias :)

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