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octubre 30, 2011

Lo que la Ciencia Ficción es y no es

     «En primer lugar, definiré lo que es la ciencia ficción diciendo lo que no es. No puede ser definida como "un relato, novela o drama ambientado en el futuro", desde el momento en que existe algo como la aventura espacial, que está ambientada en el futuro pero no es ciencia ficción; se trata simplemente de aventuras, combates y guerras espaciales que se desarrollan en un futuro de tecnología superavanzada. ¿Y por qué no es ciencia ficción? Lo es en apariencia, y Doris Lessing, por ejemplo, así lo admite. Sin embargo, la aventura espacial carece de la nueva idea diferenciadora que es el ingrediente esencial. Por otra parte, también puede haber ciencia ficción ambientada en el presente: los relatos o novelas de mundos alternos. De modo que si separamos la ciencia ficción del futuro y de la tecnología altamente avanzada, ¿a qué podemos llamar ciencia ficción?
     »Tenemos un mundo ficticio; éste es el primer paso. Una sociedad que no existe de hecho, pero que se basa en nuestra sociedad real; es decir, ésta actúa como punto de partida. La sociedad deriva de la nuestra en alguna forma, tal vez ortogonalmente, como sucede en los relatos o novelas de mundos alternos. Es nuestro mundo desfigurado por el esfuerzo mental del autor, nuestro mundo transformado en otro que no existe o que aún no existe. Este mundo debe diferenciarse del real al menos en un aspecto que debe ser suficiente para dar lugar a acontecimientos que no ocurren en nuestra sociedad o en cualquier otra sociedad del presente o del pasado. Una idea coherente debe fluir en esta desfiguración; quiero decir que la desfiguración ha de ser conceptual, no trivial o extravagante... Esta es la esencia de la ciencia ficción, la desfiguración conceptual que, desde el interior de la sociedad, origina una nueva sociedad imaginada en la mente del autor, plasmada en letra impresa y capaz de actuar como un mazazo en la mente del lector, lo que llamamos el shock del no reconocimiento. Él sabe que la lectura no se refiere a su mundo real.
     »Ahora tratemos de separar la fantasía de la ciencia ficción. Es imposible, y una rápida reflexión nos lo demostrará. Fijémonos en los personajes dotados de poderes paranormales; fijémonos en los mutantes que Ted Sturgeon plasma en su maravilloso Más que humano. Si el lector cree que tales mutantes pueden existir, considerará la novela de Sturgeon como ciencia ficción. Si, al contrario, opina que los mutantes, como los brujos y los dragones, son criaturas imaginarias, leerá una novela de fantasía. La fantasía trata de aquello que la opinión general considera imposible: la ciencia ficción trata de aquello que la opinión general considera posible bajo determinadas circunstancias. Esto es, en esencia, un juicio arriesgado, puesto que no es posible saber objetivamente lo que es posible y lo que no lo es, creencias subjetivas por parte del autor y del lector.
     »Ahora definiremos lo que es la buena ciencia ficción. La desfiguración conceptual (la idea nueva, en otras palabras) debe ser auténticamente nueva, o una nueva variación sobre otra anterior, y ha de estimular el intelecto del lector; tiene que invadir su mente y abrirla a la posibilidad de algo que hasta entonces no había imaginado. "Buena ciencia ficción" es un término apreciativo, no algo objetivo, aunque pienso objetivamente que existe algo como la buena ciencia ficción.
     »Creo que el doctor Willis McNelly, de la Universidad del estado de California, en Fullerton, acertó plenamente cuando afirmó que el verdadero protagonista de un relato o de una novela es una idea y no una persona. Si la ciencia ficción es buena, la idea es nueva, es estimulante y, tal vez lo más importante, desencadena una reacción en cadena de ideas-ramificaciones en la mente del lector, podríamos decir que libera la mente de éste hasta el punto que empieza a crear, como la del autor. La ciencia ficción es creativa e inspira creatividad, lo que no sucede, por lo común, en la narrativa general. Los que leemos ciencia ficción (ahora hablo como lector, no como escritor) lo hacemos porque nos gusta experimentar esta reacción en cadena de ideas que provoca en nuestras mentes algo que leemos, algo que comporta una nueva idea; por tanto, la mejor ciencia ficción tiende en último extremo a convertirse en una colaboración entre autor y lector en la que ambos crean... y disfrutan haciéndolo: el placer es el esencial y definitivo ingrediente de la ciencia ficción, el placer de descubrir la novedad.»

PHILIP K. DICK
(Fragmento de una carta)
14 de mayo de 1981

octubre 07, 2011

Trastornando el universo

"En los nómadas mongoles se desarrolló una piel dura y un ojo rasgado para soportar los vientos helados de Asia. Si algunos de nuestros nietos nacen con una piel aún más dura y un ojo aún más rasgado, podrán caminar, con el rostro descubierto, bajo los vientos de Marte."

"Mi conversación con los aborígenes
—¿De dónde vienen? —les pregunté.
—Emigramos de otro planeta.
—¿Cómo llegaron a vivir aquí, y a vivir en un vacío, cuando sus cuerpos fueron diseñados para vivir en una atmósfera?
—No puedo explicar cómo llegamos aquí, eso es demasiado complicado, pero puedo decirte que nuestros cuerpos gradualmente cambiaron y se adaptaron a la vida en un vacío del mismo modo que sus animales acuáticos gradualmente se volvieron terrestres, y sus animales terrestres gradualmente empezaron a volar. En los planetas, los animales acuáticos por lo general aparecen primero, después los animales que respiran aire, y por último los animales del vacío.
—¿Cómo comen ustedes?
—Comemos y crecemos como las plantas, aprovechando la luz del sol.
—Pero sigo sin entender Una planta absorbe jugos de la tierra y gases del aire, y la luz del sol sólo convierte esas cosas en tejido vivo.
—¿Ves estos apéndices verdes en nuestros cuerpos que parecen alas bellas de esmeralda? Están llenos de clorofila, como la que reverdece a sus plantas. Unos cuantos de sus animales también las tienen. Nuestras alas poseen una piel como de cristal, a prueba de aire y de agua, pero que deja pasar la luz del sol. Y la luz del sol disocia el bióxido de carbono que se disuelve en la sangre que corre por nuestras alas, y cataliza otras mil reacciones químicas que nos abastecen con todas las sustancias que necesitamos."

Ambas citas pertenecen al libro Trastornando el universo de Freeman Dyson, una autobiografía de este gran físico inglés; la segunda es a su vez una cita de Sueños del cielo y de la tierra de Konstantin Tsiolkovsky.

Suele decirse que cada mente es un mundo, que cada mente es un universo. Cada vez que miramos más allá, cuando vivimos en ese segundo hogar que para mí es el futuro, algo se trastorna, un universo entero.

abril 08, 2011

Las predicciones y la Ciencia Ficción

Hace un par de días compré un nuevo libro de relatos de Ciencia Ficción, Worlds to come, de la Fawcett World Library, editado por Damon Knight. En la introducción encontré un interesante texto sobre las predicciones, pues la Ciencia Ficción (no toda, casi siempre se trata de Ciencia Ficción Dura, aunque también la que describe alguna sociedad) tiene fama de ser profética en varios aspectos. Cito textualmente (es una traducción propia del original. Tomen en cuenta que es un texto de 1967):

La Ciencia Ficción y las profecías son dos cosas diferentes. Nadie prestará atención a esta declaración. (Ésta es una predicción, pero es una falsa profecía, Tipo A.) Los escritores de los diarios irán directo a preguntar a los autores de Ciencia Ficción cómo será la vida en el año 2000; y unos pocos autores afables les dirán que tendremos librerías computarizadas, ropa disponible para todos los propósitos, pasto de pared a pared en nuestros departamentos, y así sucesivamente, como si se supiera. Pero no.

Demos algunas definiciones. Una predicción, digamos, es una declaración sobre el futuro. Una profecía es una predicción que sería asombrosa si se volviera verdad. Si, por ejemplo, un caza fortunas, o alguien "sensitivo", predice correctamente los resultados de todas las elecciones del congreso en un año electivo o la tabla de posiciones finales de los equipos de las grandes ligas de baseball, eso debería ser asombroso -y sería una profecía. (Pero no sostengas la respiración.)

Las falsas profecías son mucho más comunes y se descomponen en cinco tipos:

  • A. Predicciones de alto grado de probabilidad. Ejemplo: "El Sol saldrá por el este mañana." (Esta es la forma sencilla, pero no hay dinero en eso.)
  • B. Predicciones scatter-gun (no sé cómo traducir eso). Si hay sólo un cierto número limitado de posibilidades y tú predices todas ellas, no puedes dejar de ganar. (También no podrías dejar de perder, pero no importa. Síguele recordando a la gente los éxitos y hazles olvidar los fracasos.)
  • C. Predicciones vagas. (Como las que eran usadas en el Oráculo de Delfos.) Haz tus predicciones vagas, generales, y ambiguas tanto como sea posible, y si algo pasa que sea hecho a la medida, entonces eres un profeta.
  • D. "Predicciones" de cosas que ya han ocurrido. (El submarino de Verne pertenece a ellas.)
  • E. Predicciones que influyen en los resultados. (Como si le dijéramos a un golfista nervioso: "Mira, Harry. Tu postura está toda mal, tendrás un mal golpe.")

Casi todas las predicciones en la Ciencia Ficción pertenecen a estos cinco tipos. En otras palabras, son falsas profecías.

¿Pero qué pasa con Cleve Cartmill que predijo la bomba atómica con tanto detalle que el FBI llegó hasta John W. Campbell, el editor que publicó la historia? ¿Qué  sobre Jules Verne que describió el periscopio con bastante precisión que no pudo ser patentado luego? Bueno, ambas historias son mitos. La historia de Cartmill describe una bomba atómica general y vagamente. Los detalles que el dio fueron erróneos. Y como Campbell dijo al FBI: los escritores de Ciencia Ficción han usado bombas atómicas en sus historias  desde The World Set Free de H. G. Wells (1914). Como con el periscopio, Verne nunca lo mencionó en 20,000 Leagues under the sea; el Nautilus no tenía uno.

Las predicciones de Cartmill tienen elementos de los tipos B y D. Para la de Verne, creo que tendríamos que añadir un Tipo F: predicciones inexistentes.

Ahora volvamos a las Tipo E, que es la más interesante y la menos comprendida. Hace cuarenta años y más, los escritores de Ciencia Ficción solían decir "el Hombre llegará a la Luna", y hoy en día parece una profecía deslumbrante. Lo que realmente estaban diciendo, son embargo, era algo ligeramente diferente y mucho más significante: "el Hombre puede llegar a la Luna si lo desea fuertemente." Esta es una predicción Tipo A, el modo fácil. Pero es también una predicción de Tipo E, y aquí, finalmente, llegamos a algo de lo que creo que los escritores de Ciencia Ficción deben de estar con justicia orgullosos.

Lo que la Ciencia Ficción ha venido haciendo por los últimos cuarenta años es agitar el modo de pensar de las personas, haciéndolos más escépticos al dogma, acostumbrarlos a la idea del cambio, dejar que se atrevan a ir por nuevas cosas. Nadie nunca sabrá seguramente qué tanto efecto estas historias han tenido, pero es casi imposible que no hayan tenido ningún efecto.

A los científicos y los ingenieros de hoy, a quienes les disgustan sus contrapartes de cuarenta años, tienden a decir "¿Por qué no?" en vez de "¡Es imposible!" Y entonces tenemos aeroplanos sin alas, mamíferos que respiran debajo del agua, fotografías de tres colores hechas a partir de negativos de dos colores, e imágenes televisadas desde la Luna.

abril 03, 2011

Flow my tears, the Policeman said

Cuando Philip K. Dick, uno de los maestros de la Ciencia Ficción (dentro del mundo de la Ciencia Ficción hay una distinción especial que es el Premio Gran Maestro Damon Knight Memorial, que galardona a quienes son considerados como los máximos expositores del género, pero Phil nunca recibió ese premio), comenzó a escuchar la música del compositor inglés del s. XVI, John Dowland, en las que incluía el hermoso sonido del laúd y voz de contratenor, se enamoró de ella, y la llegó a considerar su más interesante descubrimiento musical, por allá de principios de los 70's. Flow my tears era su aria favorita y a todos los que eran recibidos en su casa les hacía escucharla.

Empezó a escribir una novela que tituló Flow my tears, the Policeman said, que abandonó al poco tiempo, no sabiendo cómo continuarla, pues tenía demasiadas cosas alrededor suyo: Nancy, la mujer con la que vivía, una chica que rondaba los veinte, muy joven en comparación con la cuarentena de Phil, lo abandonó. Phil se había comprado un enorme archivador metálico donde guardaba sus posesiones, pero un día se le había olvidado la clave. Luego, en algo que recordaría toda su vida, el 17 de noviembre del 1971 alguien entró a su casa y detonó el archivador, llevándose varias cosas. Antes de eso Phil pensaba que lo estaban espiando y con ese hecho confirmó sus sospechas. No era tan paranoico después de todo. Phil luego pensó que lo que buscaban era el manuscrito de Flow my tears, the Policeman said. La novela (que no he leído aún) describe una droga (cosa común en la obra de Phil) que hace perder cualquier referencia con las demás personas, el protagonista de pronto despierta y nadie le reconoce, no existe para los demás, aunque el día anterior haya tenido un programa de radio escuchado por 30 millones de personas. Phil recordó que le había contado a una persona sobre esa novela, y sospechaba que ese hombre era agente de la CIA. El hombre en cuestión le dijo que había una droga secreta derivada del LSD llamada mello jello que tenía unos efectos muy parecidos a la droga de su manuscrito. Por eso creía que habían intentado robarle, sin encontrar lo que buscaban, pues el manuscrito sin terminar estaba en manos de su agente y no se lo pudieron llevar.

En honor a Philip K. Dick, el músico Stuart Hamm lanzó un disco, su álbum debut, en 1988, seis años después de la muerte del escritor, titulado Radio Free Albemuth, el título de otra de las novelas de Phil. El disco contiene una canción homónima y otra titulada Flow my tears. Se grabó con la colaboración de Allan Holdsworth y Joe Satriani. En Flow my tears es Joe Satriani quien toca la guitarra y Stuart Hamm el bajo.


Y finalmente con la pieza de John Dowland, que tanto gustaba a Phil, interpretada por el contratenor alemán Andreas Scholl, que es la interpretación que más me ha gustado.




Flow, my tears, fall from your springs,
Exiled for ever, let me mourn
Where night's black bird her sad infamy sings,
There let me live forlorn.

Down vain lights, shine you no more
No nights are dark enough for those
That in despair their lost fortunes deplore.
Light doth but shame disclose.

Never may my woes be relieved,
Since pity is fled;
And tears and sighs and groans my weary days
Of all joys have deprived.

From the highest spire of contentment
My fortune is thrown;
And fear and grief and pain for my deserts
Are my hopes, since hope is gone.

Hark! you shadows that in darkness dwell,
Learn to condemn light
Happy, happy they that in hell
Feel not the world's despite.

febrero 19, 2011

Escribir Ciencia Ficción. Asimov

Texto encontrado en el libro Yo, Asimov, de Isaac Asimov.


    Larry Ashmead (mi director en Doubleday por aquel entonces) me pidió que asistiera a una reunión de la Asociación Americana de Libreros (ABA) en 1975. Era una de sus raras reuniones en Nueva York, así que podía asistir, y celebraban su septuagésimo quinto aniversario. Larry no me llamó para pasar el rato. Quería que captara el ambiente y escribiera una novela de misterio llamada Murder at the ABA (Asesinato en la reunión de la ABA).
     Me dijo que la quería para el siguiente encuentro de la 
asociación, un año después.
     Te entregaré el manuscrito mucho antes, Larry le dije.
     No estoy hablando del manuscrito me contestó, sino del libro terminado.
     Estaba asustado. Sólo tenía dos meses para escribir el libro, así que protesté.
     Larry repitió lo que he oído un millón de veces de los realizadores:
     Puedes hacerlo, Isaac.
     Asistí a la reunión de la ABA y escribí el libro en siete semanas. Comparado con los siete a nueve meses que necesitaba para una novela de ciencia ficción, ¿dónde estaba la diferencia? Para mí la respuesta es bastante sencilla. Al escribir una novela de ciencia ficción hay que inventar una estructura social futurista que sea lo bastante compleja como para resultar interesante por sí misma, aparte de la historia, y que tenga consistencia. También se tiene que configurar un argumento que sólo funcione dentro de esa estructura social. La trama tiene que desarrollarse sin oscurecer demasiado la estructura social y esta última se debe describir sin retrasar demasiado el argumento.
     Conseguir que una novela de ciencia ficción cumpla este doble propósito es difícil, incluso para alguien con experiencia y talento como yo. Cualquier otro tipo de obra literaria es más fácil que la ciencia ficción.

febrero 08, 2011

Julio Verne, el profeta.

(Esta entrada contiene expresiones matemáticas que no son visibles por el momento. Disculpen las molestias. Espero arreglar este detalle pronto.)


Jules Gabriel Verne (1828 - 1925) fue y ha sido uno de los mayores exponentes de la Ciencia Ficción de toda la historia. Sus historias fueron proféticas, hablando sobre los viajes espaciales, los submarinos, el fax, el helicóptero y otras cosas. Para leer más sobre Verne en su día, pueden leer esta entrada del blog Historias de Paula, un blog que les recomiendo.

No conozco mucho de Verne. Conozco de él lo que la lectura de dos de sus novelas puede significar: "Cinco semanas en globo" y "La vuelta al mundo en 80 días". No me olvido mientras leía estas novelas. Recuerdo sobre todo "Cinco semanas en globo".

De lo que quiero hablar aquí es sobre la forma en que en su novela "De la Tierra a la Luna" describe el viaje espacial. Verne se imaginó que un cañón lo suficientemente grande podía lanzar una esfera con tripulantes dentro. Parte de la información que presentaré la extraigo de los libros Física Recreativa, 1 y 2 de Yakov Perelman.

Allá por los años 1865-1870 apareció en Francia la novela fantástica de Julio Verne "De la Tierra a la Luna", en la cual se expone una idea extraordinaria: la de enviar a la Luna un gigantesco proyectil tripulado, disparándolo con un cañón. Julio Verne describe su proyecto de una forma tan verosímil, que la mayoría de sus lectores se harían seguramente la pregunta: ¿no se podría realizar esta idea?

La Tierra presenta una atracción gravitatoria a todo lo que intente escapar de ella. Para huir de esta fuerza hay que ser lo suficientemente rápidos. ¿A qué velocidad se imaginan que tiene que volar un cohete para dejar la Tierra? Hablando en abstracto: la velocidad de escape es aquella velocidad que hay que darle a un cuerpo para que llegue al infinito con velocidad nula. Más físicamente hablando: es la velocidad que tiene que tener para salir de la atracción gravitatoria de un cuerpo celeste. Este valor, para la Tierra, corresponde a 11.2 km/s. ¡Zum! Eso es muy rápido.

En "De la tierra a la Luna" Verne describe su ingeniosa máquina: un cañón que mide 250 metros de largo y que está enterrado verticalmente. En el interior se encuentra el proyectil: una esfera de 8 toneladas. Para dispararlo se necesitan 160 toneladas de nitrocelulosa. Verne describe que el proyectil sale lanzado a 16 km/s, aunque es relentizado hasta 11 km/s debido a la fricción con la atmósfera.

Perelman dice que demostró, en un libro llamado "Viajes Interplanetarios" que ningún cañón a base de pólvora puede disparar un proyectil a más de 3 km/s. Así también un cuerpo que está sumergido en un fluido suele ser frenado por el mismo, y la fuerza que lo frena es proporcional a la velocidad. Se sabe que a muy altas velocidades este freno suele ser proporcional al cuadrado de la velocidad (o similar), es decir, la fricción crece muy rápido al aumentar la velocidad. Pero supongamos que omitimos esto. Vamos a creerle a Verne.

¿Ahora, qué pasa con los pasajeros? ¿Resistirán la velocidad a la que es lanzada el proyectil que los enviará a la Luna, resistirán la aceleración? Voy a introducir algunas ecuaciones sólo para ilustrar lo que pasa.

En la novela se menciona que parte del cañón está lleno de nitrocelulosa, y que la parte libre, por la cuál se moverá el proyectil, tiene una longitud, que llamaremos S, de 210 metros. Conocemos la velocidad final: = 16,000 m/s. Sabemos que la distancia, S, viene dada por la siguiente ecuación
$S=\dfrac{at^{2}}{2}$

Donde a es la aceleración del proyectil y t el tiempo en que éste recorre el interior del cañón. Y que la velocidad, la podemos ver como

$v=at$

Supongamos que el proyectil se mueve dentro del cañón con una aceleración constante, para simplificar, porque de otra forma tendríamos una variación de fuerzas, y no queremos complicar los cálculos. Entonces ya tenemos los datos necesarios para saber en cuánto tiempo salió el proyectil después de ser detonada la nitrocelulosa.

$v=at=16000\, m/s$, y también $210\, m=S=\dfrac{at\cdot t}{2}=\dfrac{(16000\, m/s)\cdot t}{2}=(8000\, m/s)\cdot t$


De aquí tan sólo despejamos la t, y nos queda


$t=\dfrac{210\, m}{8000\, m/s}=\dfrac{1}{40}s$

¡Un cuarentavo de segundo! Eso es lo que tarda el proyectil en recorrer el largo del cañón.

Entonces si alcanza 16 mil metros por segundo en tan sólo un cuarentavo de segundo, la aceleración (velocidad entre tiempo) debe ser aterradoramente grande. Si sustituimos los datos de velocidad y tiempo que tenemos, entonces

$a=\dfrac{v}{t}=\dfrac{16000\, m/s}{\dfrac{1}{40}\, s}=640000\, m/s^{2}$

Eso son más de 640,000 veces la aceleración de la gravedad. En la pruebas de los pilotos se llegan a experimentar unos 7 G (1 G es igual a la aceleración gravitacional terrestre), cuando estos se dejan caer en picada (que es en donde alcanzan una mayor aceleración). Y si el organismo humano ya tiene ligeros problemas con soportar 7 G (organismo humano, no saiyajin, como Gokú, de Dragon Ball, que soportaba hasta 100 G en la máquina del Dr. Brief, papá de Bulma, de la Capsule Corp). Nuestros protagonistas necesitan al menos estar en supersaiyajin fase 4 para soportar tal atrocidad. Y ni así.

Bueno, no es posible soportar tal aceleración. Pero y ¿qué podemos hacer para que sea factible, con una aceleración 10 veces la de la Tierra (para que los viajeros no sufran tanto), disparar el proyectil a la velocidad necesaria para que salga de la atmósfera? Respuesta: tenemos que alargar el cañón. Al hacerlo más grande, el proyectil irá acelerando paulatinamente y tendrá más tiempo para alcanzar la velocidad de escape.

Pongamos que la aceleración fuese 100 m/s^2 (unos 10G) y que la velocidad terminal sea de 11,000 m/s (estamos considerando, como lo hace Perelman, que no hay fricción del aire, y por tanto hace falta dicha velocidad para escapar de la Tierra).

Entonces, por 
$v=at$
tenemos que
$t=\dfrac{v}{a}=\dfrac{11000\, m/s}{100\, m/s^{2}}=110\, s$

Esto nos dice que con la nueva aceleración tardaría 110 segundos en alcanzar la velocidad de escape. ¿Y cuánta distancia recorre en ese tiempo?

Por la fórmula
$S=\dfrac{at^{2}}{2}=\dfrac{at\cdot t}{2}=\dfrac{(11000\, m/s)\cdot110\, s}{2}=605000\, m$




tenemos que recorrerá una distancia de 605 mil metros, 605 kilómetros. Es lo que debe medir realmente el cañón para que a los 110 segundos el proyectil tenga la velocidad de escape. Entonces así, y sólo así, el viaje resultaría factible.

Señor Verne, creo que no ha acertado en esta novela. Su método para viajar a la Luna ha resultado ser bastante malo, y sólo logrará hacer que los cuerpos de los viajeros exploten por la alta aceleración.

Que Verne se haya equivocado rotundamente en la física involucrada es esto es aceptable desde el punto de vista del gran escritor que fue. Cierto, no hay que deidificar a nadie, pero Verne fue uno de los que hizo posible que la ciencia ficción saliese disparada como bala de cañón.

¡Felicidades, Julio!, donde quiera que estés (en la Luna, tal vez. Pero esta vez llegó allí por medios factibles).

enero 04, 2011

Recordar el futuro

Olaf Stapledon
Recientemente leí La última y la primera humanidad de Olaf Stapledon, un libro maravilloso, que narra la travesía de las especies humanas a través de las eras en nuestro sistema solar. Cito una parte de ese libro:

"Ahora bien, es cierto que los hechos pasados son lo que son, de manera irrevocable; pero en ciertos casos algunos aspectos de un evento del pasado pueden depender de un acontecimiento del futuro lejano. El hecho pasado jamás habría sido como realmente fue —y es, eternamente—, si no fuera a ocurrir cierto acontecimiento futuro, el cual, aunque no sea contemporáneo del hecho pasado, lo influye directamente en la esfera del ser eterno. El transito de eventos es real, y el tiempo es la sucesión de hechos que pasan; pero, si bien esos hechos se dan en tránsito, también tienen una existencia eterna. Y, en ciertos casos raros, hechos mentales muy separados en el tiempo se determinan mutuamente de forma directa por medio de la eternidad. 

Nuestra propia mente ha recibido profundas influencias por la incidencia directa de mentes del pasado, y ahora descubrimos que ciertos sucesos de ciertas mentes del pasado están determinados por acontecimientos presentes en nuestra mente presente. Sin duda hay algunos hechos mentales pasados que son lo que son en virtud de procesos mentales que realizaremos, pero que aun no hemos realizado. 

Podría preguntarse, pues: ¿qué ocurre si, con respecto a una "singularidad" particular en alguna mente del pasado, no decidimos, después de todo, a ejercer la necesaria influencia para dar cuenta y razon de ella? La cuestión no tiene sentido. No existe posibilidad alguna de que decidamos no influir en las mentes del pasado que dependen, de hecho, de nuestra influencia. Pues es en la esfera de la eternidad —el único lugar en que encontramos las mentes del pasado— donde realmente tomamos esa libre decisión. Y, en cuanto a la esfera del tiempo, si bien la decisión se relaciona con nuestra era moderna y se puede decir que ocurre en esa era, también se relaciona con la mente del pasado, y se puede decir que ha ocurrido hace mucho tiempo."

Bien, esta parte del libro habla sobre que los eventos del pasado están determinados, algunos de ellos, por los eventos del futuro, y que tanto pasado como futuro son uno desde el marco de la eternidad. De hecho hay un ser de la Última Humanidad que le comunica al autor lo que está escrito en el libro. Esta idea del tiempo sale a la luz también en la novela El fin de la infancia de Arthur C. Clarke, donde la imagen clásica del demonio, con cuernos, cola y alas membranosas, no es más que la fisionomía de los extraterrestres con los que se encontrarían después, que vienen a ayudarnos en nuestra transición como especie, al término de la infancia de la Humanidad.

Puede decirse que equivale a recordar el futuro. Precisamente Artur C. Clarke estuvo influido por esta novela de Stapledon, y una vez dijo: Ningún libro ha impactado tanto mi imaginación.

Y también ha impactado la mía, pero considero una obra lo ha hecho más, precisamente del mismo autor, Hacedor de Estrellas. Las otras dos que he leído de éste magnífico filósofo y escritor son Juan Raro y ayer leí Sirio, esta última habla sobre un perro con una mentalidad humana o más que humana, que fue criado junto con una niña, hija del creador del perro, y resulta muy interesante el tipo de relación que hay entre la mujer y el perro.

Pero Stapledon considera que no podemos alterar el pasado, ya que este se conserva en la espiral del tiempo, en la que influimos desde el futuro pero conservando la forma de la espiral. Es como en mi relato Continuidad, donde Alfred Lowell tiene un hijo con su propia abuela, que es su propio padre, en este caso la espiral del tiempo forma un bucle sobre sí misma. Esto no es contradictorio ni presenta paradojas, a mi parecer. La idea también la toman muchos escritores, como en el caso de un relato o novela (no lo he leído porque no encuentro el nombre ni el autor. Si alguien sabe cómo se llama, agradecería mucho que me diera la referencia) donde alguien viaja al pasado en la época de Jesús pero se da cuenta de que no es el Jesús que él se esperaba, entonces el viajero termina muriendo en la cruz, y él se vuelve realmente el mismo Jesús. Y esta es la historia que conocemos, así que no alteró la historia y no se genera paradoja alguna. Yo llamo a esto intervención permisible.

septiembre 24, 2010

Los ojos hacen algo más que ver - Isaac Asimov

Tal y como lo describió el propio Asimov, en la introducción a su libro Cuentos Completos I: una historia breve y sentimental.

     Después de cientos de miles de millones de años, pensó de súbito en sí mismo como Ames. No la combinación de longitudes de ondas que a través de todo el universo era ahora el equivalente de Ames, sino el sonido en sí. Una clara memoria trajo las ondas sonoras que él no escuchó ni podía escuchar.
      Su nuevo proyecto le aguzaba sus recuerdos más allá de lo usualmente recordable. Registró el vórtice energético que constituía la suma de su individualidad y las líneas de fuerza se extendieron más allá de las estrellas.
        La señal de respuesta de Brock llegó.
        Con seguridad, pensó Ames, él podía decírselo a Brock. Sin duda, podría hablar con cualquiera.
        Los modelos fluctuantes de energía enviados por Brock, comunicaron:
        —¿Vienes, Ames?
        —Naturalmente.
        —¿Tomarás parte en el torneo?
    —¡Sí! —Las líneas de fuerza de Ames fluctuaron irregularmente—. Pensé en una forma artística completamente nueva. Algo realmente insólito.
       —¡Qué despilfarro de esfuerzo! ¿Cómo puedes creer que una nueva variante pueda ser concebida tras doscientos mil millones de años? Nada puede haber que sea nuevo.
      Por un momento Brock quedó fuera de fase e interrumpió la comunicación, y Ames se apresuró en ajustar sus líneas de fuerza. Captó el flujo de los pensamientos de otros emisores mientras lo hizo; captó la poderosa visión de la extensa galaxia contra el terciopelo de la nada, y las líneas de fuerza pulsada en forma incesante por una multitudinaria vida energética, discurriendo entre las galaxias.
        —Por favor, Brock —suplicó Ames—, absorbe mis pensamientos. No los evites. Estuve pensando en manipular la Materia. ¡Imagínate! Una sinfonía de Materia. ¿Por qué molestarse con Energía? Es cierto que nada hay de nuevo en la Energía. ¿Cómo podría ser de otra forma? ¿No nos enseña esto que debemos experimentar con la Materia?
       —¡Materia!
       Ames interpretó las vibraciones energéticas de Brock como un claro gesto de disgusto.
       —¿Por qué no? —dijo—. Nosotros mismos fuimos Materia en otros tiempos… ¡Oh, quizás un trillón de años atrás! ¿Por qué no construir objetos en un medio material? O con formas abstractas, o... escucha, Brock... ¿Por qué no construir una imitación nuestra con Materia, una Materia a nuestra imagen y semejanza, tal como fuimos alguna vez?
       —No recuerdo cómo fuimos —dijo Brock—. Nadie lo recuerda.
     —Yo lo recuerdo —dijo Ames con seguridad—. No he pensado sino en eso y estoy comenzando a recordar. Brock, déjame que te lo muestre. Dime si tengo razón. Dímelo.
       —No. Es ridículo. Es... repugnante.
    —Déjame intentarlo, Brock. Hemos sido amigos desde los inicios cuando irradiamos juntos nuestra energía vital, desde el momento en que nos convertimos en lo que ahora somos. ¡Por favor, Brock!
       —De acuerdo, pero hazlo rápido.
      Ames no sentía aquel temblor a lo largo de sus líneas de fuerza desde... ¿desde cuándo? Si lo intentaba ahora para Brock y funcionaba, se atrevería a manipular la Materia ante la Asamblea de Seres Energéticos que, durante tanto tiempo, esperaban algo novedoso.
      La Materia era muy escasa entre las galaxias, pero Ames la reunió, la juntó en un radio de varios años-luz, escogiendo los átomos, dotándola de consistencia arcillosa y conformándola en sentido ovoide.
       —¿No lo recuerdas, Brock? —preguntó suavemente—. ¿No era algo parecido?
       El vórtice de Brock tembló al entrar en fase.
       —No me obligues a recordar. No recuerdo nada.
       —Existía una cúspide y ellos la llamaban cabeza. Lo recuerdo tan claramente como te lo digo ahora. —Efectuó una pausa y luego continuó—. Mira, ¿recuerdas algo así?
       Sobre la parte superior del ovoide apareció la «cabeza».
       —¿Qué es eso? —preguntó Brock.
       —Es la palabra que designa la cabeza. Los símbolos que representan el sonido de la palabra. Dime que lo recuerdas, Brock.
       —Había algo más —dijo Brock con dudas—. Había algo en medio.
       Una forma abultada surgió.
       —¡Sí! —exclamó Ames—. ¡Es la nariz! —Y la palabra «nariz» apareció en su lugar—. Y también había ojos a cada lado: «Ojo izquierdo..., Ojo derecho».
      Ames contempló lo que había conformado, sus líneas de fuerza palpitaban lentamente. ¿Estaba seguro que era algo así?
     —La boca y la barbilla —dijo luego—, y la nuez de Adán y las clavículas. Recuerdo bien todas las palabras. —Y todas ellas aparecieron escritas junto a la figura ovoide.
     —No pensaba en estas cosas desde hace cientos de millones de años —dijo Brock—. ¿Por qué me haces recordarlas? ¿Por qué?
       Ames permaneció sumido en sus pensamientos.
       —Algo más. Órganos para oír. Algo para escuchar las ondas acústicas. ¡Oídos! ¿Dónde estaban? ¡No puedo recordar dónde estaban!
        —¡Olvídalo! —gritó Brock—. ¡Olvídate de los oídos y de todo lo demás! ¡No recuerdes!
        —¿Qué hay de malo en recordar? —replicó Ames, desconcertado.
      —Porque el exterior no era tan rugoso y frío como eso, sino cálido y suave. Los ojos miraban con ternura y estaban vivos y los labios de la boca temblaban y eran suaves sobre los míos.
       Las líneas de fuerza de Brock palpitaban y se agitaban, palpitaban y se agitaban.
       —¡Lo lamento! —dijo Ames—. ¡Lo lamento!
       —Me has recordado que en otro tiempo fui mujer y supe amar, que esos ojos hacían algo más que ver y que no había nadie que lo hiciera por mí... y ahora no tengo ojos para hacerlo.
       Con violencia, ella añadió una porción de materia a la rugosa y áspera cabeza y dijo:
       —Ahora, deja que ellos lo hagan —y desapareció.
       Y Ames vio y recordó que en otro tiempo él fue un hombre. La fuerza de su vórtice partió la cabeza en dos y partió a través de las galaxias siguiendo las huellas energéticas de Brock, de vuelta al infinito destino de la vida.
     Y los ojos de la destrozada cabeza de Materia aún centelleaban con lo que Brock colocó allí en representación de las lágrimas. La cabeza de Materia hizo lo que los seres energéticos ya no podían hacer y lloró por toda la humanidad y por la frágil belleza de los cuerpos que abandonaron un billón de años atrás.

septiembre 18, 2010

Líneas en el tiempo

Excelente imagen que muestra los viajes en el tiempo efectuados en las películas y en las series de Ciencia Ficción. La encontré en ésta página, aunque originalmente se publicó en InformationIsBeautiful. Vean también las notas, son bastante curiosas, sobre todo las paradojas, donde algunos personajes y eventos se cruzan (claro que los productores de una serie o una película no iban a tomar cosas referentes a otras producciones).
Click en la imagen para ampliar.

septiembre 05, 2010

Back to the Future y el condensador de flujo

En una entrada anterior escribía superficialmente sobre la trilogía de Back to the Future y sobre la máquina del tiempo: un DeLorean DMC-12. Hoy quería analizar un poco cómo funciona el DeLorean DMC-12, más exactamente sobre el mecanismo que genera el viaje en el tiempo.



El DeLorean original, el que no puede viajar en el tiempo a más de un segundo por segundo, fabricado por la DMC, tiene un motor PRV V6 que genera una potencia de 130 CV (unos 96 kW, kilovatios).


¿Alguien conoce Palo Verde? La Central Nuclear de Palo Verde en Wintersburg, Arizona, es una estación de generación de energía eléctrica, la más grande de los Estados Unidos de América, pues en el año 2003 esta central tuvo una producción de 3.2 gigavatios, alimentando con energía eléctrica a unos 4 millones de hogares, para que se den una idea respecto a la máquina del tiempo. Y sus turbogeneradores principales, desarrollados por la General Electric generaban en un principio 1.447 GW (gigawatts o gigavatios, según quieran decir) cada uno. Y ahora, si consideramos el tiempo en que consume esta energía el DeLorean DMC-12 respecto a una central nuclear, ya que la potencia depende del tiempo, entonces necesitaremos una cantidad increíble de energía para hacerla funcionar.


Para seguir con las comparaciones, un coche Tsuru de la Nissan tiene una potencia de 105 caballos de potencia o, lo que es equivalente, 78 298.4865 vatios, así que la potencia desarrollada por el DeLorean DMC-12 supera al Nissan Tsuru en un orden de 1 millón de veces. Pero nunca olvidemos que todo esto depende del tiempo, lo cual me recuerda a una frase que mencionó un mondoshawan cuando muere dentro de la pirámide, en The Fifth Element: "El tiempo no es importante, sólo la vida es importante". Pero aquí sí es importante el tiempo.

Ahora, para los que han visto en acción a la máquina de tiempo (me refiero a los que han visto la trilogía), se habrán dado cuenta de que 1.21 jigowatts es la potencia que necesita el DeLorean para que el viaje en el tiempo se lleve a cabo. Una escena muy buena es, por ejemplo, donde le impacta el rayo cuando están en la torre del reloj.

Al tener una potencia de 1.21 jigowatts y alcanzar una velocidad de 88 millas por hora el condensador de flujo convierte la energía positiva en negativa (todo esto según la ficción de la película, díganle esto a un físico y los tomará de locos), y se crea un agujero de gusano que permite al DeLorean viajar por el tiempo. Ya sabemos que un agujero de gusano no puede ser generado bajo tales condiciones. Y la carrocería de acero brinda protección a la maquinaria en la entrada y salida del agujero de gusano.


Pero como vimos en la segunda película, bajo ciertas condiciones el límite de las 88 millas por hora se vuelve innecesario, como cuando al DeLorean, después de que el Doc salva a Marty del Tannen de 1955 cuando es perseguido en el túnel, le cae un rayo y el Doc es transportado a 1885. Un rayo otra vez. Aquí no fue necesario llegar a esa velocidad, ya que el Doc le había hecho algunas mejoras al DeLorean como que pudiese volar, aquí ya no necesitamos la barrera de las 88 millas por hora.


El viaje en el tiempo también plantea problemas respecto al marco referencial, es decir, ¿si viajamos un lapso de tiempo al pasado o al futuro apareceremos en la misma ubicación espacial de la que partimos? ¿Si nuestra máquina del tiempo está en la sala de nuestra casa entonces si nos remontamos un año al pasado estaremos de nuevo en casa? Eso sólo sucedería si la máquina viajase en el tiempo, pero sólo en el tiempo y no en el espacio, esto porque la Tierra no es estática, se mueve en órbita alrededor del Sol, el Sol se mueve através de toda la Vía Láctea, la Vía Láctea se dirige con ruta de colisión hacia Andrómeda, Andrómeda... en fin, el universo no es estático. Pero el DeLorean sólo viaja en el tiempo, así que el Doc al salir de Hill Valley reaparecerá de nuevo en Hill Valley.

En la imagen vemos una descripción de cómo funciona el condensador de flujo.


Ahora, cito textualmente a Yakov Perelman, desde el libro Física Recreativa II, p.190-191 (tengo el I y el II, de la segunda edición, 1971, impresos en la URSS, unas reliquias que me regaló un profesor de Física de la preparatoria):

Según los datos más modernos el potencial de una descarga atmosférica es igual a 50 millones de voltios. La intensidad máxima de la corriente se calcula en 200 mil amperios. La potencia en vatios se puede hayar multiplicando el número de voltios por el de amperios, para hacer eso hay que tomar en cuenta que mientras se produce la descarga el potencial baja hasta cero; por lo tanto, al hacer el cálculo de la potencia de descarga hay que tomar el potencial medio, es decir, la mitad de la tensión inicial. Según esto tenemos:

la potencia de descarga = $\dfrac{50\,000\,000\cdot200\,000}{2}$

es decir, 5 000 000 000 000 de vatios, o 5 mil millones de kilovatios (o 5 mil gigavatios, para ponerlo en términos familiares). Pongamos que el rayo que lanzó al DeLorean a través del tiempo tenía estas especificaciones. Un rayo perelmaniano.

Ahora bien, ¿cuánta energía transporta este rayo perelmaniano? Considerando el tiempo que tarda la descarga, estimado en 25 ms (milisegundos), entonces tenemos que


$P=\dfrac{E}{t}$ entonces $E=Pt=5\times10^{12}W\cdot2.5\times10^{-2}s=1.25\times10^{11}J$

(donde P es la potencia en vatios, W, E la energía en joules, J, y t el tiempo en segundos, s). Esto es equivalente a la energía química de casi 21 barriles de petróleo (42 galones o 158.9873 litros por cada barril). Así que ya vimos que un rayo tiene la potencia suficiente y necesaria para mandar al DeLorean de vuelta al futuro.


Dicho de otra forma, si quemamos 21 barriles de petróleo en un tiempo de 25 milisegundos generamos la misma potencia media que uno de nuestros rayos perelmanianos y podremos viajar en el tiempo con nuestro DeLorean. De hecho necesitamos menos que eso ya que nuestro rayo perelmaniano tiene más energía y por tanto, genera una potencia mayor, que la que necesitaríamos para que nuestro DeLorean viajase por el tiempo.


Para terminar les dejo con un video que me pareció muy interesante para que vean la formación de rayos y el tiempo que tardan. Está en cámara lenta... l-e-n-t-a...


Para los fans de la trilogía que quieran leer el guión de Back to the Future, está aquí, y les aseguro que encontrarán cosas interesantes.

De vuelta al futuro

¿Han visto Back to the Future? Si no han visto esta fascinante trilogía del director Robert Zemeckis, donde el joven Marty McFly viaja a través del tiempo junto al doctor Emmett Brown, un clásico estereotipo estadounidense del científico loco (¿se han dado cuenta cuántos estereotipos actuales provienen de la cultura estadounidense...?), entonces véanla ¡ya!

Para todos los que ya la han visto seguramente sabrán que la máquina del tiempo es un reluciente DeLorean DMC-12 con partes de avión y paneles de luces intermitentes y sobre todo, un radiante condensador de flujo que es la base del viaje en el tiempo y que funciona con una potencia de 1.21 jigovatios (o más correctamente gigawats, pero jigovatio es la palabra utilizada a lo largo de esta trilogía).

¿Alguien quiere tener su propio condensador (capacitor) de flujo? Pues en tfaw ya pueden ordenar su condensador, que aún faltan algunos días para que salga a la venta.

Aquí en el siguiente video podemos ver un poco de la historia del DeLorean DMC-12.



Y retomando otro clásico estereotipo, esta vez del abusón de colegio, nos encontramos con Biff Tannen (sí, el mismo que se atrevió a llamar gallina a Marty McFly) interpretado por Thomas F. Wilson, que vemos en este divertido video musical alusivo a la legendaria trilogía.

agosto 21, 2010

Manifest Destiny

Hace algunos meses me topé con un video que me llamó mucho la atención, y que curiosamente ha sido visto muy pocas veces en YouTube (de hecho ha sido visitado muchísimo más veces en vimeo), hoy acabo de descubrir que existe una segunda parte, y mucho mejor... una tercera parte, sólo que esta tercera parte aún no sale. Les invito a ver este filme corto de Ciencia Ficción, de Darrell y Doug Waters, un par de productores amateurs de California, USA. Es recomendable que activen el HD y lo vean en pantalla completa.

MANIFEST DESTINY-episode one from Darrell and Doug Waters on Vimeo.


MANIFEST DESTINY-episode two from Darrell and Doug Waters on Vimeo.



agosto 16, 2010

Tormenta Cósmica - Pedro J. Miguel

Mensaje:
Correo intergaláctico a la deriva
hangares y módulos de carga sueltos
apagado de células y balizas

Los androides abandonan la nave,
sus sensores perciben esa muerte
magnética que anula.
Flotar aquí, mi amor,
dentro de esta explosión de gas metal,
látigo de cien millones de grados,
holocausto de billones de estrellas,
y latir tu silencio en mi interior.
Ven conmigo, corre más rápido
que el afilador misterioso,
atraviesa cúmulos de galaxias,
esquiva el huracán del universo,
vuela conmigo al principio de todo.

Los androides se llevan la memoria,
y caemos en la música del mundo
empujados por esta radiación:
aquella brisa de helio incandescente
derrite un cinturón de supertierras heladas,
mira las manchas naranjas de Hydra
generándose al ritmo de la luz,
mira las ondas azules de Virgo
devoradas por la aceleración
del espacio y del tiempo,
mira esa nube amarilla de sistemas
catapultados al borde exterior
en rendimiento bestial de energía.

No hay señal en mi localizador.
La pantalla muestra tu imagen.
Te beso…, nadie nos espía
mientras nos engulle esta ola,
este pulso infinito.

apagado de células y balizas
hangares y módulos de carga sueltos
correo intergaláctico a la deriva
fin del mensaje.

(Pedro J. Miguel)

Este poema me gusta, pero puedo asegurar que no es del tipo de poema que comúnmente se suele leer, aquí la poesía no está peleada con la ciencia ficción, o en general, con la ciencia.

agosto 04, 2010

Había una vez una hormiga...

Había una vez una hormiga. Un día se fue a caminar. Pronto llegó a una pradera. Tenía una millahormiga de largo. Pronto llegó a un borde en el camino. En medio estaba un abejorro muerto. Jaló y jaló. Y pronto lo llevo a la pradera. Marchaba hacia delante tirando de su abejorro por el suelo. Pero vio que era inútil. El pasto era muy grueso. Así que dejo su abejorro y se marchó a casa.


Por Philip K. Dick. Calle Macomb 3039. N.W. D.C.


Yo maté al abejorro

Esta última frase la agregó Philip K. Dick años más tarde. El texto anterior se trata de un cuento corto que escribió Phil cuando tenía como 5 o 6 años, en 1934. Me da la impresión que aquí incluso ya se notaba el estilo de Phil.

No recuerdo quién dijo, parafraseando, que la mejor forma de encontrar tu propio estilo es empezar imitando el estilo de tu escritor favorito, y en mi caso es Philip K. Dick, del cual he leído un montón de sus cuentos pero sólo dos de sus novelas.

mayo 29, 2010

El valor de la Ciencia Ficción

He encontrado un video en Youtube que creo que a muchos les interesará. Se trata de algunos escritores de Ciencia Ficción como Poul Anderson, Jack Williamson, Jonh Brunner, Harlan Ellison, Clifford Simak, Frederick Pohl, Gordon Dickson, Damond Knight y Isaac Asimov dando su opinión acerca de este fantástico género literario y hablando sobre la gran importancia que tiene. Yo nunca había visto a algunos de ellos sino más que a través de sus novelas. A ver qué les parece.

mayo 23, 2010

La locura del genio: escritores de Ciencia Ficción.


"Todos los poetas están locos" escribió el inglés Robert Burton en su libro The Anatomy of Melancholy en 1621. Al afirmar esto, el escritor inglés cometía una exageración, pero hay indicios que nos muestran que artistas y escritores son más propensos a padecer alguna enfermedad mental que el resto de la población. Aquí la pregunta del millón sería: ¿existe una relación específica entre la creatividad artística y la enfermedad mental? Numerosos estudios parecen responder afirmativamente a esta pregunta.

Aquí no extenderé el tema, que da para mucho, y expondré sólo algunos de los casos de escritores de Ciencia Ficción que han padecido alguna enfermedad mental.

Pero antes veremos cuáles son las pruebas existentes de que la creatividad está ampliamente relacionada con el padecimiento de las enfermedades mentales.

En 1995 fue publicado un estudio en el libro The Price of Greatness: Resolving the Creativity and Madness Controversy (El precio de la grandeza: resolviendo la controversia entre creatividad y locura) del profesor de psiquiatría Arnold M. Ludwig, del Centro Médico de la Universidad de Kentucky. La investigación constó de un estudio a mil personas "famosas" de 18 especialidades diferentes, 8 de estas del área creativa y artística. Se observaron patrones de comportamiento como tasa de suicidios, factor en el cual el 20% de los poetas estaban inlcuidos, esto es: 20% de los poetas cometieron suicidio, en comparación del 4% del resto de la población de estudio. Otro factor importante era la espectativa de vida. Ludwig observó que los poetas vivían 59.6 años en promedio, los científicos sociales 73.5, los escritores de no-ficción 70.6 y los músicos 57.2 años.

Otro estudio fue realizado por el psicólogo James C. Kaufman de la Universidad del Estado de California en el año de 1987. Los casos analizados fueron todos de escritores muertos de diferentes nacionalidades. Los resultados fueron publicados en la revista Death Studies en Noviembre del 2003, bajo el título “The Cost of the Muse: Poets Die Young” (“El precio de la musa: los poetas mueren jóvenes”). El estudio reveló que los poetas viven un promedio de 62.2 años comparados con los escritores de no ficción que viven  67.9 años. Los dramaturgos viven un promedio de 63.4 años y los novelistas 66. Curiosamente las mujeres poetas suelen morir antes que los hombres.

Las causas son multifactoriales, hacerse ingresos necesarios para sustentarse con el trabajo de un escritor parece muchas veces muy complicado. Muchos escritores suelen recluirse en soledad para lograr más eficacia en sus procesos creativos y sobre todo porque el área de trabajo, sobre todo de los poetas, reclama mucha emotividad. Todos estos factores pueden provocar angustia, depresión, sentimiento de soledad o incluso el suicidio. Aunque todo esto parece orientarse mucho hacia los poetas sobre todo, aplica para los escritores en general.

En 1987 Nancy C. Andreasen, de la Universidad de Iowa, examinó a 30 escritores y observó que el 80% de ellos habían experimentado al menos un episodio de depresión mayor, hipomanía o manía. También constató que los familiares de primer grado (hijos) del escritor tenían una mayor posibilidad de registrar transtornos mentales que la población de control que no se relacionaba con el escritor, de lo cual se supone que la locura podría ser un rasgo genéticamente hereditario.

Parece que el trastorno mental más común entre los pensadores creativos es el trastorno bipolar. Esta enfermedad se caracteriza por cuatro etapas: depresivo mayor, mixto, hipomaníaco, y los episodios maníacos.

Vamos a analizar muy superficialmente los casos de algunos escritores de la Ciencia Ficción que padecieron transtornos mentales.


Parece ser que este escritor de Ciencia Ficción (aunque algunos no lo consideren estrictamente dentro de este género) sufría depresión clínica.

Fue autor de catorce novelas. De él tenemos como obras más famosas Matadero Cinco y Las Sirenas de Titán. La primera de estas posiblemente la más reconocida, en la cual describe el Bombardeo de Dresde y los viajes de Billy Pilgrim a través del tiempo a causa de la intervención de los Tralfamadorianos, los cuales tienen una curiosa visión del tiempo. La ironía es el componente principal de sus obras. Vonnegut fue nominado en dos ocasiones al Premio Nobel.

Como dato curioso su hijo, Mark, padecía esquizofrenia, sobre la cual habla en su libro autobiográfico The Eden Express.


Ya conocen a este extraordinario creador. Se considera el primer escritor en mantenerse a partir de los ingresos de su trabajo, en los Estados Unidos. Es un reconocido escritor de relatos cortos de terror, entre los que destacan El Cuervo, El Corazón Delator y Los asesinatos de la Calle Mork, la cual se considera la primera historia moderna de detectives.

Murió a los 40 años de edad pero poco se sabe sobre las circunstancias de su muerte, aunque se sabe que era alcohólico. Durante algún tiempo tuvo pensamientos suicidas

Poe ya parecía sospechar un poco acerca de la relación entre la locura y la genialidad, al menos en él, ya que escribió:

“Los hombres me han llamado loco; pero aún no está determinada la cuestión de si la locura es o no la más excelsa inteligencia, si mucho de lo que es gloria, si todo aquello que es profundo, no brota de la enfermedad del pensamiento, de modos de pensar exaltados respecto del intelecto general. Aquellos que sueñan de día son conocedores de muchas cosas que se les escapan a los que únicamente sueñan de noche."


Quizá muchos lo identifiquen como el fundador de la "Dianética". Laffayete Ronald Hubbard fue un escritor de Ciencia Ficción, que desarrolló este sistema de auto-ayuda que tanto se ha extendido por todo el mundo y cuyos libros suelen ser bestsellers. Durante tres décadas este hombre trabajó en lo que ahora conocemos como Cienciología, que básicamente es considerada como una iglesia. En alguna ocasión afirmó que quería ser físico nuclear. En un tiempo se le llamó a la revista Astoundig para aumentar sus ventas, cosa que consiguió, hasta el punto de saturarla con sus relatos.

Entre 1933 y 1938 Hubbard escribió 138 novelas, novelas cortas y cuentos, tanto de ciencia ficción y aventura. Esto da un promedio de más de una narración publicada cada dos semanas: el triple de producción que la mayoría de los demás escritores. Sí, el número es  correcto, la verdad es que muchos afirman que sus novelas están casi todas vacías en contenido y sólo fueron escritas siguiendo la mentalidad de hacer dinero de este escritor. Lo cierto es que Hubbard era una persona extraordinariamente inteligente que supo hacer dinero a costa de la gente y sus creencias.

En 1957 apareció su última novela, Retorno al mañana. Miedo es otra de sus novelas más conocidas.  En 1977, La Rebelión de las Estrellas. En 1985 escribió la saga de 10 volúmenes Mission: Earth, la cual contiene mucho material de su secta, la Cienciología, al igual que las anteriores.

Es curioso que aquí hace su aparición otro escritor de Ciencia Ficción, Van Vogt, quien tras la década de los 50's, entrará en el movimiento de la Dianética, motivo por el cual pasaría los siguientes años sin escribir casi nada. Finalmente, en los años setenta, regresó a escena, escribiendo novelas, pero nunca llegó a alcanzar el éxito obtenido de antaño. Van Vogt tenía algunas ideas que lo hicieron acercarse a la Dianética, y esto lo vemos por historias como El Mundo de los No-A y Los Jugadores de No-A.

Después de la Segunda Guerra Mundial, Hubbard sufría problemas de depresión y pensamientos suicidas. En repetidas ocasiones presentó arrebatos de ira, profiriendo insultos y actuando de manera obscena. Se sabe que también tenía una sobreestimación de su persona y de sus logros, aparte de ser un mentiroso patológico y ser propenso a la exageración. También se le acusó de abusar físicamente de sus esposas.

En un boletín con fecha del 5 de mayo de 1980 Hubbard dijo a sus seguidores que iba a reencarnar en un futuro, no como lider religioso, sino como político. Les dijo que preservaran sus enseñanzas y esperaran hasta su retorno.

En 2006, Guiness World Records declaró a Hubbard como el escritor con más publicaciones en el mundo, con 1,084 obras de ficción y no ficción, y sus obras han sido traducidas a más de 71 idiomas.

Al final, la versión oficial de su muerte fue derrame cerebral, en 1986, aunque muchos piensan que seguía vivo hasta ese entonces. A su muerte, el exámen sanguíneo reveló la presencia de hidroxicina, un antihistamínico con propiedades psicoactivas, curiosamente prohibido por la ética de su propia religión.

Y no se puede hablar de Ciencia Ficción y enfermedades mentales sin mencionar a uno de los escritores más reconocidos e influyentes, Philip Kindred Dick, mejor conocido como Philip K. Dick o simplemente PKD.

Dick fue un escritor que desde pequeño tuvo severos traumas, como perder a su hermana gemela Jane. De esto el biógrafo Lawrence Sutin escribe: "El trauma de la muerte de Jane quedó como el suceso central de la vida psíquica de Phil".

Su primer novela fue Lotería Solar, en 1954. De su obra destacan El Hombre en el Castillo, Ubik, ¿Sueñan los Androides con ovejas eléctricas?, VALIS, entre muchas otras. Personalmente diría que sus cuentos son la mejor parte de su obra.
En 1964 comenzó a consumir drogas, específicamente LSD y sobre todo anfetaminas. En los 70s creyó que su casa había sido saqueada por la CIA. Durante esta época su paranoia era bastante evidente, y fue también la década de mayor creatividad, y la década donde comenzó a escribir todas sus obras generalmente bajo el efecto de las anfetaminas. Intentó suicidarse pero terminó en un centro de rehabilitación, experiencia que, junto con muchas más, es narrada en su novela VALIS. Fue un hombre con muchos problemas maritales y múltiples divorcios.

Philip K. Dick padecía esquizofrenia y sobre todo lo reconoce en Una Mirada a la Oscuridad y en muchas otras de sus novelas.

Ciertamente su literatura parece en ocasiones escrita por un paranoico y sus angustiosos entornos, como en Ubik y en Fluyan mis lágrimas, dijo el Policía, parecen visiones esquizoides puras, aunque probablemente tengan mas que ver con el uso de alucinógenos que con la enfermedad mental.

Sin embargo aún se discute mucho si PKD sufría esquizofrenia, esto porque en su obra se ve un claro crecimiento y una mejora en la narrativa, sus narraciones tratan sobre todo de sus experiencias espirituales. Un esquizofrénico, según se cree, es incapaz de seguir estos procesos creativos y sostenerlos, pues poco a poco el que padece esquizofrenia ve afectados su creatividad y la capacidad de manifestarse creativamente.

En su novela Los Clanes de la Luna Alfana toca el tema de los enfermos mentales desde un punto de vista en el que él parece no disgustarle incluso lo que está padeciendo. Acepta e incluso parace gustarle su condición de enfermo mental.

Lo que a Dick marcó mayormente en su vida fue su experiencia con lo que el llamó Dios, Cebra o VALIS (que son las siglas de Vast Active Living Intelligence System: Sistema de Vasta Inteligencia Viva, o también SIVAINVI). Un rayo de luz de color rosa del que recibió una enorme cantidad de información, entre ella la concerniente acerca de una enfermedad que padecía su hijo Cristopher, una hernia, con la que sin tratamiento inmediato habría muerto. Posteriormente otro divorcio le quitó a su hijo y eso lo daño aún más.

Hay muchos indicios que sugieren paranoia, aunque Dick fue una persona muy sociable, lo cual es muy difícil para los individuos con este padecimiento. PKD también padecía de hipocondria y agarofobia.

Y ligando de nuevo a los autores mencionados, Dick dijo lo siguiente de Van Vogt:

"Empecé a leer ciencia-ficción cuando tenía unos doce años y leía todo lo que podía de modo que leí todos los autores que escribían en esa época. Pero no tengo ninguna duda acerca de quién me impactó originalmente y ese era A. E. Van Vogt. En lo que escribía A. E. Van Vogt había una cualidad misteriosa y eso se aplicaba sobre todo a El Mundo de los No-A. Las distintas partes de ese libro no encajaban; todos los ingredientes no constituían un todo coherente. Ahora bien; hay personas a quienes eso les molesta. Piensan que es algo torpe, mal hecho, pero lo que me fascinaba tanto era que eso se parecía a la realidad más de lo que cualquier otro escribiera dentro o fuera del género."

Mencionando a otros escritores que si bien no padecieron alguna enfermedad mental de la que se tenga conocimiento (al menos yo no), su mente les influía en cuanto a sus procesos creativos, tenemos a Ray Bradbury que de niño fue muy propenso a tener pesadillas, mismas que plasmó años después y le ayudaron en su desarrollo como escritor.

¿Y qué sería de la Ciencia Ficción sin estas chispas, a veces inapagables, de locura creativa? El enfermo  mental generalmente no puede tener el control de sus expresiones artísticas o creativas, pero parte de las más geniales singularidades se deben a ello.

El proceso creativo claramente se ve enriquecido por las experiencias que nos genera el tener alguna enfermedad mental del tipo alucinativo, paranoia y esquizofrenia, a la vez que plasmamos mejor nuestros pensamientos cuando estamos ensimismados en un estado de ánimo como podría ser la depresión. En fin, las experiencias cotidianas, más aún si están influidas por trastornos mentales, son una de las bases para la creación litearia, así como nuestra capacidad para romper las barreras ideológicas que el mundo nos impone, que es por eso que llamamos "loca" a una persona, ¿no es así?

Fuentes: Centroamerica21

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