febrero 09, 2012

Mi encuentro con Philip K.

   Aquí va otras de esas entradas que hacen de este blog un blog personal.
   Hay dos hombres que ya murieron y que conocerlos cambió mi vida para bien. Uno es Richard Phillips Feynman, científico, y ya les he hablado un poco sobre él (aunque aún no lo conozco mucho). Ahora (una vez más) les contaré algo sobre el otro: Philip Kindred Dick, escritor. (Curiosamente Dick suele ser un diminutivo de Richard, y Phillips es parecido a Philip. ¿No notan algo raro en todo esto? Yo tampoco.)
Philip K. Dick

   Fue el viernes 13 de mayo del año pasado cuando salí con dos amigas, una de ellas, una gran amiga, cumpliría años al día siguiente y el día anterior queríamos celebrarlo. En cierto momento nos sentamos, estábamos en el interior de un centro comercial, y mi amiga, la precumpleañera, me avisó que por allí acababa de pasar un hombre que se parecía a Philip K. Dick. Mi reacción natural fue correr detrás del hombre que me había señalado. Bien, alcancé al hombre y efectivamente tenía un enorme parecido a mi querido Phil. Yo estaba muy emocionado, extasiado. El hombre tenía casi los mismos ojos, la misma barba, el mismo cabello..., como si fuese un androide replicante de Phil.
   —¿Sabía que usted se parece mucho a un escritor estadounidense que se llamaba Philip Kindred Dick? —le pregunté.
   Creo que el sujeto notó mi emoción. He notado que soy muy transparente con las emociones y a veces suelo hacer cosas extrañas.
   Phil... es decir... el hombre me respondió que no.
   Yo le pregunté que si había visto la película de Blade Runner, y me contestó que sí. Le dije que esa película estaba basada en el libro ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? del buen Phil. Me dijo que investigaría sobre Phil, o algo similar. Desde luego le pregunté su nombre: se hizo llamar Javier Moreno. Luego le estreché la mano y regresé corriendo a donde estaban mis amigas.
   La no-precumpleañera le reclamó a la precumpleañera que por qué me había hecho correr así pero yo le dije que había sido muy bueno que me hubiera avisado, y le di las gracias a mi amiga precumpleañera.
   Fue un día inolvidable, aunque no me olvidé del propósito por el que estábamos allí, claro.

   Pero esa no fue la primera vez que me encontré con el buen Phil. Ese maravilloso día fue hace ya casi tres años, no recuerdo cuándo, cuando de una página estaba buscando libros de Ciencia-Ficción y, como ya había leído que criticaban favorablemente a Phil, descargué Cuentos Completos 1. Aquí yace el Wub y en mi ordenador portátil lo comencé a leer y me adentré en ése libro. Luego vinieron más cuentos. Y después VALIS, una novela bastante poco digerible, al menos para mí, en la que Phil expone sus creencias religiosas; la siguiente novela fue Tiempo de Marte, que me gustó más; ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? vino después, y me pareció muy buena; le siguió Ubik, mucho mejor que las tres anteriores, y que aborda un tema al que le encontré similitudes con Tiempo de Marte; luego Fluyan mis lágrimas, dijo el Policía, que me pareció excelente y me conmovió. También leí una biografía, Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos, y así lo conocí un poco mejor.
   Ya he mencionado antes que comencé a escribir luego de leer a este hombre. Primero escribía cosas que nunca terminé, hasta que escribí mi primera historia con final un día de diciembre del 2009, en un pequeño y oscuro cuarto sentado en el sofá en el que dormía (no, no es una exageración).

   Les contaré algo que me ocurrió. Hace varios meses vi en el botiquín de los medicamentos una caja que tenía inscritos, como lote y fecha de caducidad respectivamente:

KK8321
DIC 12

   Inmediatamente me pareció claro que allí estaba escrito “PHILIP K DICK”. Veamos: si asignamos H al número 8 (H suena como 8), I al número 1 (en escritura 1 e I son similares), L al número 3 y P al número 2 (no, ninguna razón en especial, sólo mi paranoia), y luego reordenamos las letras, el nombre aparece escrito claramente.

KKHLPI
DIC IP

   ¡Lo ven! El ver escrito su nombre allí hizo que pensara que todo nuestro mundo, o al menos el mío, es producto de la mente de Philip K. Dick, algo similar al argumento de la novela Ubik. Pero ese pensamiento se disipó en poco tiempo. Sí, poco tiempo...

   Si pudiese decirle algo a Philip K. Dick, eso sería: “Sé que usted era un paranoico, chantajista y mentiroso y muchas otras cosas pero no lo juzgo por ello. Al final sólo quería averiguar lo que había más allá de lo que a nuestros ojos se presenta como la realidad. Creyó que Dios se había comunicado con usted y salvó la vida de su hijo. Usted buscaba ver más allá. Quería encontrar a Dios. Ah, y gracias por todas esas maravillosas historias.”

   Termino con un chiste que alguna vez contó Phil:

   Una mujer recibe a unos invitados a cenar y deja un magnífico bistec de tres kilos sobre la mesa de la cocina. Llegan los invitados, ella conversa con ellos en el salón, toman unos martinis, después la mujer se excusa y se retira a la cocina a preparar el bistec..., entonces descubre que ha desaparecido. ¿Y a quién ve lamiéndose tranquilamente los bigotes en un rincón? Al gato de la casa.
   —El gato se ha comido el bistec —observa solemnemente la mayor de las niñas.
   —¿Estás segura? No eres tonta, pero espera.
   Acuden los invitados, discuten. Los tres kilos de bistec se han volatilizado y el gato parece perfectamente lleno y satisfecho.
   —Pesemos al gato —sugiere alguien.
   Todos están un poco bebidos y la idea les parece excelente. Se dirigen al baño y colocan al gato sobre una báscula. El gato pesa tres kilos exactos. Todos se agolpan alrededor de la báscula. Un invitado dice:
   —Bueno, ahí está el bistec.
   Están seguros de saber qué ha ocurrido, ahora tienen una prueba. Entonces otro invitado duda y, perplejo, pregunta:
   —Pero ¿dónde está el gato?

12 comentarios:

  1. He disfrutado mucho esta interesantísma entrada. Yo también siento especial atracción e interés por Dick y Feynman. Cada uno desde distintos ángulos son personalidades muy especiales y vale la pena acercarse a ellas para conocerlas. Ni que hablar de la gran obra de cada uno en lo suyo. Gracias Damián por esta entrada cuadrática. :) :)

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  2. Personalmente, también me declaro fan de Philp K. Dick, si bien aún no he tenido tiempo de leer Ubik (Pero si que leí ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?). También me supuso un punto de inflexión en mi manera de escribir los cuentos, pero mi "inspirador" fue el bueno de Asimov.
    Una pena que no fuese el verdadero Philip. Yo le habría pedido un autógrafo

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  3. Gran entrada, Damián. Siempre es bueno conocer sobre las obsesiones de otros escritores. Sobre P.K.Dick, recién me estoy adentrando en su mundo, pero tengo altas expectativas.

    ¡Saludos!

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  4. Buen chiste (mis gatos son panzers, se van hasta los 8 kg). Muy buena la andanada: lo de chantajista me ha despertado de golpe. Ah, y gracias por esta buena historia, y otras. Y otras que vendrán.
    Saludos.

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  5. Lo primero que leí de PKD fue su novela "Ojo celestial" (o "Ojo celeste", no tengo el libro aquí), y me sigue pareciendo de lo mejor que ha escrito.

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  6. Alejandro: Gracias a ti, me halagas.

    Relampague: He visto que en tu blog hay cuatro entradas dedicadas a las adaptaciones al cine de la obra de Phil. En cuanto a Asimov, también es para mí un punto de inflexión, me gusta sobre todo su estilo sencillo.

    Javier: Una compañera matemática me dijo que para estar en la Facultad de Ciencias como prerrequisito es necesario tener algunos trastornos mentales xD Qué bueno que estés entrando en el mundo de Phil con buenas expectativas :D

    Igor: Me da risa esa palabra: panzer. Yo sólo tengo un gatito de 3 meses de edad que se llama Feynman. Dije que Phil era chantajista, y eso es cierto, por ejemplo una vez conoció a una mujer como de 18 años, cuando él tenía 40 o así, y le dijo que si no se casaba con él entonces se suicidaría. Si mal no recuerdo, la joven terminó casándose con Phil.

    Florentino: Yo la tengo como "Ojo en el cielo", y creo que será la próxima que leeré de Phil ahora que la mencionas.

    Saludos a todos!

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  7. Entiendo muy bien esa curiosa relación que se puede llegar a establecer con un personaje muerto y que influye en tu vida casi como si lo hubieras conocido... A mí me pasó (y me sigue pasando) con un arquitecto de principios del siglo XX. Una historia larga llena de coincidencias y casualidades...que aún no ha acabado.

    Un saludo "dickiano"!

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  8. Mercedes: Cómo se llama ese arquitecto que mencionas? Phil murió 9 años antes de que yo naciera pero su influencia viajó hacia el futuro y, sí, me cambió casi como si lo hubiese conocido cuando estaba vivo.

    Saludos, dickianos claro! :D

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  9. Hola Damián. Es innegable la originalidad y el estilo propio de Dick. Ya me he leido "Sueñan los androides con ovejas eléctricas?" y tengo pendiente "El Hombre del Castillo", para adentrarme en el mundo de las ucronías. Yo personalmente tengo a Asimov como mi gran inspirador, pero a otros como Dick y Orson Scott Card me han abierto las puertas a nuevas ideas.
    Un abrazo

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    1. Yandros: Sí, eso es innegable, como lo es el hecho de que haya inspirado varias películas de gran calidad. Mencionas a Orson Scott Card! Yo hace un par de meses comencé a leer "El juego de Ender" pero lo dejé como a la página 5 porque otro libro me pareció más interesante. Ahora tendré que leerlo (aunque será hasta las siguientes vacaciones), ése u otro libro de Card. Y ¿qué te pareció "Sueñan los androides con ovejas eléctricas?"?

      Saludos!

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    2. Damián, "El juego de Ender" no es de mis libros favoritos de ciencia ficción. Es algo extraño, como hecho para niños pero adultos a la vez. No acaba de quedar claro el escenario, es algo farragoso. Pero resulta entretenido en cuanto a la evolución del protegonista. Y sobretodo, resulta importante para leer los tres libros siguientes de la Saga de Ender, que son "Ender el Xenocida", "La Voz de los Muertos" e "Hijos de la Mente", cada una de las cuales me parecen geniales y creo que dada tu formación científica te resultarán particularmente interesantes. Si bien el Juego de ender es ciencia ficción pura, los siguientes son una mezcla de filosofía y humanismo al estilo asimov, pero sin robots, y con grandes sorpresas que te dejarán fascinado. Te los recomiendo encarecidamente porque Scott Card va ganando en experiencia en cada libro.
      Un saludo

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    3. Bueno, entonces tendré que pasar por el primero, El Juego de Ender, para disfrutar del conjunto. Gracias por las recomendaciones.

      Saludos!

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