noviembre 20, 2010

Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez UNAM 2010. Crónica del 19 de noviembre

La universidad a la que asisto ha organizado un tremendo evento para todos los que nos encanta el ajedrez, y es eso, una fiesta. El día de hoy ha sido el segundo día de actividades. Están aquí, concursando, cientos de ajedrecistas, tanto amateurs como de primera fuerza, de México y de muchos otros países del continente y de fuera de él. También han venido algunos Grandes Maestros como Judit Polgar, Garry Kasparov, Anatoli Kapov, Veselin Topalov, Leontxo García -que fueron a los que vi hoy-, Vasili Ivanchuk y otros más. Encuentros entre Grandes Maestros, simultaneas, conferencias, grupos internacionales de danza... para divertirse de verdad, y vaya que me he divertido. Como le dije a un compañero: es más emocionante que si Linterna Verde me diera su autógrafo en Disneylandia.

Anatoli Karpov, con la gaceta de la UNAM, en su llegada a México
A las 11 am tuvo lugar un encuentro de simultáneas donde los protagonistas eran Karpov y Kasparov, en la Sala Nezahualcóyotl de la UNAM. Cada uno de ellos jugó contra 13 rivales, 26 en total. Kasparov, intimidante, colocaba el brazo izquierdo en la mesa, enfrente de su rival y caminaba con paso firme; Karpov, pensativo, ponía su mano izquierda en la cintura y contemplaba el tablero, a veces moviendo ligeramente la cabeza y visualizando las variantes, aunque hacía mucho ruido al caminar, con las suelas de los zapatos. Kasparov fue rápido. El público aplaudía al jugador cuando era derrotado. Hubo un momento en que varios de ellos se fueron levantando de sus asientos, de forma seguida, vencidos por sus fuertes contrincantes. Una mujer, que se percibía como la más fuerte de los que jugaban contra Kasparov, pues en no pocas ocasiones le hizo pensar la jugada por varios minutos, de pronto fue vencida; según un colega, fue un mate, con torre, que ella no percibió.

Garry Kasparov, segundo de izquierda a derecha, en su llegada a México
Cuando Kasparov acabó con todos, se retiró de la sala. Antes de marcharse, tres niños se subieron al escenario y se tomaron fotografías con él (qué envidia) y un hombre corrió, tablero en mano, para que Garry se lo firmase, pero el hombre fue interceptado por un guardia y ya no pudo conseguir en ese momento su autógrafo; el hombre hace una señal ofensiva moviendo su brazo, creo que estaba enojado. Garry ya se había ido, Anatoli Karpov aún jugaba contra 8 personas.

Yo estaba bastante cerca de Karpov, así que vi detalles interesantes. Uno de sus rivales, de unos 55 años, captura torre, en h5, con su dama, pero se percata de que las blancas tienen un caballo en f4, que protegía la torre, entonces, el jugador, que ya había capturado la torre, regresa la dama a e8 y vuelve a colocar la torre en donde estaba. Nadie vio nada... al menos creo que eso fue lo que él pensó. Aun así, el buen Karpov no se enoja por esas cositas, vaya, que no es un torneo oficial.

Al retirarse Karpov, el mismo hombre del tablero le pide su firma, ahora que no pudo conseguir la de Kasparov quiere conformarse con la de Karpov, Karpov, cortésmente, le dice que no.

Al salir de la sala, hay una cola larga, de los que esperan conseguir una firma de Kasparov y de Karpov. Estaba con unos compañeros, con los que suelo jugar ajedrez en la Facultad de Ciencias, y fueron a comprar tableros, que vendían a distintos precios, menos de $50, para que nos los autografiaran. Cuando estábamos cerca de que nos los firmaran... se fueron. Karpov y Kasparov se fueron. Y entonces pensé: ¿y este era el día para el que fuí creado?, pero luego todo cambió favorablemente. Me encontré con otro compañero de ajedrez.

Leontxo García
Caminamos un poco y me encontré con alguien que me pareció conocido, me pregunté de donde lo había visto. Estaba rodeado de muy pocas personas y yo, sin saber a ciencia cierta quién era, le pedí su firma en mi tablero. Resulta que era Leontxo García, Gran Maestro español, y lo había visto en muchas fotografías de torneos internacionales. Yo feliz por la primera firma. Hasta me tomaron una foto con él que espero pronto mostrar.

Luego, visitamos la carpa donde se realizaba la tercera ronda de las competiciones. Encontré al amigo de una amiga de Tabasco y algunos otros conocidos de la Facultad. Había ajedrez en el ambiente y me puse a cantar chess is in the air, everywhere I look arround. Jugué tres partidas con un compañero, claro, no oficiales, yo no estoy participando en este torneo, y gané la primera, perdí la segunda y, en un gran descuido, cuando la situación en el tablero gritaba fuertemente que todo terminaría en tablas, yo hago una jugada errónea y pierdo la partida. Pero no me deprimí, como me suele pasar cuando pierdo de una fea manera y por una mala jugada. Chess is in the air...

Dieron las 5 pm y en ese momento empezaría una conferencia que impartiría Miguel Illescas, un Gran Maestro español. Pero al parecer la conferencia no fue en ese momento y lugar, ya que estaba otra conferencia sobre ajedrez y matemáticas. Y yo que quería ver a Illescas.

Veselin Topalov
Estábamos fuera como a las 6 pm y nos formamos para ver jugar a Polgar contra Ivanchuk pero en una carpa de Radio UNAM estaban entrevistando a Topalov y fuimos a ver. Topalov, búlgaro, habla muy bien el español, con acento de España, pero es completamente entendible. Luego, una segunda entrevista en otra carpa, a la que se trasladó y donde daría autógrafos también. Y sus representantes hablaban y hablaban por teléfono, él también, parecía nervioso, así por largo rato. Parecía que después de todo no firmaría, pero no fue así. Conseguí que Topalov, que está entre los 5 mejores del mundo y ahora con 2805 de ELO, me firmase mi tablero.

-Mucho gusto -y le estreché la mano.
-La salida es por aquí -dijo un chico de los organizadores, al ver que intentaba salir por la entrada de la carpa.
-Ah, sí...

Y nos fuimos de allí. En un lugar cercano estaban entrevistando a Judit Polgar. No dejaban pasar, sólo a la prensa, y cuando pasamos, ella ya se había ido. Una gentil guardia nos dijo que la podíamos encontrar en una salida trasera del lugar, así que corrimos, mientras le gritaba a mi acompañante: corred, corred hasta que os sangren los pies. Y allí estaba Polgar. El guardaespaldas, o lo que fuese, que parecía bastante paranóico, pidió que no se formaran más para los autógrafos, y que no se le acercasen a Judit. Polgar en su firma pone una carita feliz, por cierto.
Judit Polgar

Al final, pasamos a una tienda y luego nos detuvimos como por una hora frente a un grupo de danza de Rusia. En resumen, buen día. Esta clase de eventos no pasa muy seguido pero, dado que esta es la Primera Gran Fiesta Internacional de Ajedrez, es lógico suponer que habrá más.

Y no ha terminado allí, el torneo aún está no va por la mitad y los eventos aún seguirán este fin de semana. No tomé fotografías, es en estos momentos en los que me lamento por no tener una cámara, pero algunos compañeros de ajedrez sí tomaron fotos, así que espero conseguirlas y pronto se las mostraré.

Tengo tres firmas: Leontxo, Polgar y Topalov, espero este sábado poder pillar a Karpov después de una conferencia que dará y el domingo a Kasparov, si no antes. Pero no todo es conseguir las firmas de los ajedrecistas que admiro, ya que lo importante de esta clase de eventos es disfrutar la magia del ajedrez, o si no magia, algo muy parecido a ello.

El cronograma lo pueden encontrar en esta página y si pueden, vengan a disfrutar de esta gran fiesta de ajedrez. Y si no pueden, ya conocen la canción:

Chess is in the air... everywhere I look arround...

noviembre 18, 2010

Choque de filosofías


Me resulta difícil imaginarme un debate filosófico entre estos dos, pero, en todo caso, creo que House llevaría la ventaja.

noviembre 15, 2010

Los Nombres de los Minerales de José Luis Zamora Rubio

Hace poco me encontré con un libro bastante bueno y completo que resulta ser una especie de diccionario de biografías de los hombres que han estado relacionados de cerca con la mineralogía, la geología y los nombres de los minerales que se han nombrado en honor de muchos de ellos. El autor se llama José Luis Zamora Rubio y el título de su libro Los Nombres de los Minerales y quería mostrar algo de lo que escribió, hacer conocer un poquito más este libro que puede servir de mucha ayuda para los que tengan algún interés por la geología o simplemente para alguna mente curiosilla que quiera conocer su historia y el por qué de tan variados nombres que muchos, pero muchos, minerales reciben.

¿Sabían que existe un mineral llamado goethita, en honor a J.W. von Goethe? ¿O la mozartita, en honor a W.A. Mozart? Cosas como esta encontrarán en este gran libro de biografías mineras.


El libro lo pueden descargar en esta página, en el Foro de Minerales - FMF, del cual es miembro el autor.

Bien, vamos a ver algunas cosas que encontraremos en este libro. Unos cuantos, claro, los que más llamaron mi atención, sobre todo por adentrarse más a las ramas de la física que me interesan, ya que de otra forma me extendería demasiado.


NIER, Alfred Otto Carl (1912-1994). Estadounidense, físico. Nació el 28 de mayo de 1912 en St. Paul, Minnesota. Hijo de emigrantes alemanes, y de escasos recursos.

Alfred Otto Carl Nier

Pudo asistir a la cercana Universidad de Minnesota. Aunque se graduó en ingeniería eléctrica en 1931, la falta de puestos de trabajo de ingeniería durante la Gran Depresión le animó a tomar estudios de postgrado en física. En el posgrado comenzó a realizar trabajos de investigación en la espectrometría de masas, tema en el que fue pionero en el desarrollo de espectrometría de masas y que se utilizó de manera innovadora logrando resultados científicos importantes.

En 1936, sus habilidades espectroscópicas le valieron una beca, que le fue concedida por la Universidad de Harvard. Su trabajo le llevó a la publicación en 1938 de las mediciones de la abundancia relativa de las isótopos de de uranio, métodos que fueron utilizados por Fritz Houtermans y Arthur Holmes en 1940 para estimar la edad de la Tierra.


Nier regresó a Minnesota en 1938 para estar cerca de sus padres ya de edad avanzada. En 1940, sobre la solicitud de Enrico Fermi, él y unos pocos estudiantes, incluyendo Edward Ney, prepararon una muestra de uranio-235 puro, para el equipo de John R. Dunning de La Universidad de Columbia. En el día de su recepción (que fue enviado por Correo Postal), el equipo de Dunning fue capaz de demostrar que el U-235 fue el isótopo responsable de la fisión nuclear, en lugar del más abundantes uranio-238. La confirmación de este hecho se sospecha fue un paso crítico en el desarrollo de la bomba atómica.

Desde 1943 hasta 1945, Nier trabajó para la empresa Kellex Corporation en Nueva York en el diseño y desarrollo de eficaces espectrómetros de masas para su uso en el Proyecto Manhattan para construir la bomba atómica en la Segunda Guerra Mundial.

Después de la guerra, regresó a Minnesota, donde trabajó en la geocronología, la parte superior atmósfera, en la ciencia espacial y en los gases nobles.

Fue miembro de la National Academy of Sciences, y miembro científico de relaciones exteriores, de la Max Planck Society. Activo hasta el final de su vida, murió el 16 de mayo de 1994, dos semanas después de sufrir un accidente de automóvil.

En su honor de dio su nombre al premio Nier Pryze, que es concedido anualmente por la Meteoritical Society, en reconocimiento a los mejores trabajos sobre la investigación de los meteoritos y campos afines por los jóvenes científicos. Al Cráter marciano Nier y al nuevo mineral nierita.

Lorandita
LORAND, Eötvös (1848-1919). Húngaro, físico. Nació el 27 de julio de 1848. Más comúnmente llamado Barón Lorand von Eötvös, era hijo de Jozsef Eötvös, un conocido poeta, escritor y político liberal, que fue ministro de la época, y desempeño un papel importante en la vida política y en los intelectuales húngaros del siglo XIX.


Estudió Derecho, pero pronto pasó a la Física y se marchó estudiar a Heidelberg y Königsberg. Después de obtener su doctorado, fue profesor universitario en Budapest y desempeño un papel preponderante en la ciencia húngara durante casi medio siglo. Ganó el reconocimiento internacional primero por su trabajo innovador en la capilaridad, y después, por sus refinados métodos experimentales y estudios en el campo de la gravedad.

Es recordado hoy en gran parte por su trabajo sobre la gravitación, en particular su estudio de la equivalencia gravitatoria y masa inercial (el llamado Principio de Equivalencia débil) y su estudio de la inclinación gravitatoria en la superficie de la Tierra. El principio de equivalencia débil desempeña un papel prominente en la Teoría de la relatividad, y el experimento de Eötvös fue citado por Albert Einstein en su ensayo de 1916 de La Fundación de la Teoría de la Relatividad General. Las Mediciones del gradiente de gravedad son importantes en la geofísica aplicada, como en la localización de los depósitos de petróleo. La unidad CGS por gradiente de gravedad lleva el nombre de Eötvös en su honor. La balanza de torsión Eötvös, es un instrumento importante en la geodesia y geofísica de todo el mundo, para los estudios de las propiedades físicas de la Tierra. Se utiliza para la exploración de minas, y también en la búsqueda de minerales, como petróleo, carbón y minerales

Desde 1886 hasta su muerte, investigó y enseñó en la Universidad de Budapest, que en 1950 cambio de nombre por el de Universidad Lorand Eötvös.

Eötvös murió el 8 de abril de 1919, está enterrado en el Cementerio de Kerepesi en Budapest, Hungría. Un nuevo mineral, recibió en su honor el nombre de lorandita.

Kurchatovita
KURCHATOV Igor Vasilevich (1903–1960). Ruso, físico, conocido como el padre de la bomba atómica rusa. Nació el 12 de enero de 1903 en Simsky Zavod, era hijo de un inspector ruso. Fue educado en la Universidad de la guerra de Crimea, de donde se graduó en 1923. Poco Después fue nombrado físico del Instituto Técnico de Leningrado, donde, en 1938, se convirtió en director del laboratorio de física nuclear. En algún momento durante la guerra se traslado a Moscú para tomar el control de la investigación nuclear, tanto militar como industrial de su país.

Bajo su dirección se desarrolló el programa atómico soviético, con un notable éxito. La Unión Soviética hizo explotar su primera bomba atómica en 1949, su primera bomba de hidrógeno en 1952, y construyo una central nuclear en 1954. Antes de 1978, el elemento-104 era conocido en la Union Soviética como kurchatovio. (Los estadounidenses demandaron como suyo ese descubrimiento y le llamaron rutherfordio, que ahora es el nombre aceptado).

En 1924-1925, fue asistente de investigación en la Facultad de Física del Instituto Politécnico de Bakú, la actual Azerbaiyán State Oil Academia. En 1925 se traslado al Instituto Fisico-Tecnico donde trabajó pajo la supervisión de Abraham Fedorovich Ioffe, sobre diversos problemas relacionados con la radiactividad. En 1932, recibió fondos para su propio equipo de Investigación en Ciencias Nucleares, que construyó el primer ciclotrón de la Unión Soviética (21 de septiembre de 1939). Kurchatov y su aprendiz Georgy Fliórov descubrieron las ideas básicas de la Reacción en cadena del uranio y el concepto de reactor nuclear en la década de 1930. En 1942 Kurchatov declaró: "Con la desintegración de gramos de uranio, la energía liberada debe ser igual a la explosión de 20.000 toneladas de trinitrotolueno." Fue este anuncio verificado prácticamente durante el bombardeo atómico de Hiroshima y Nagasaki. Murió el 7 de febrero de 1960. En su honor un nuevo mineral recibió el nombre de kurchatovita.

Keldyshita
KELDYSH, Vsevolodovich Mstislav V. (1911-1978). Ruso, Físico y Matemático. Nació el 10 de febrero de 1911 en Riga, Letonia, en el seno de una familia de profesores.


En 1933, sus primeros trabajos eran científicamente valiosos porque no sólo proporcionaban soluciones a problemas de interés sino también porque daban nuevos enfoques en el empleo de métodos matemáticos para la resolución de problemas hidro-aerodinámicos, que eran de gran importancia, para la aviación de la década de 1930. Uno de estos problemas era el llamado efecto "aleteo", el cual aparecía inesperadamente cuando una aeronave incrementaba su velocidad.

En 1938 defendió su tesis doctoral llamada "Variable Compleja y Representación de Funciones Armónicas por la serie polinomiales". Los especialistas la consideraron como un "clásico", que vino a completar una cantidad de estudios realizados en una importante rama de las matemáticas, a la vez que se inicia una nueva.

En 1954, Keldysh, S.P. Korolev, y M.K. Tikhomirov enviaron una carta al Gobierno, sugiriendo la creación de un satélite terrestre artificial. El lanzamiento del primer satélite en 1957 significó el inicio de la era de exploración espacial. Realizó trabajos sobre seguimiento de satélites y predicción de trayectorias, diseño de trayectorias interplanetarias óptimas para el vuelo de naves espaciales automáticas con un mínimo gasto de energía, entre otros.

La Contribución sustancial hecha por Mstislav Vsevolodovich a este titánico trabajo de la resolución de los problemas atómico y espacial consistió no sólo en guiar a los correspondientes equipos de trabajo, sino también en ser autor y desarrollador de nuevos métodos y algoritmos de cálculo. Tuvo un sobresaliente trabajo en el desarrollo de la ingeniería de cohetes y la creación y exitoso lanzamiento de la primera nave espacial tripulada del mundo "Vostok".

El nombre de Mstislav Keldysh Vsevolodovich se ha inmortalizado en los nombres de un buque de investigación, un asteroide del Sistema Solar, la Luna Cráter de la ONU, y una plaza en Moscú. También se puede citar el Centro de Investigaciones MV Keldysh (ex N-II-1), y el Instituto Keldysh de Matemática Aplicada (en donde existe un Museo dedicado a su persona), ambos en Moscú. Así mismo un nuevo mineral recibió el nombre de Keldyshita, en su honor.

Otra cosa interesante que encontré es el mineral yefremovita, en honor a Iván Antonovich Yefremov (1907-1972), quien también fue escritor de ciencia ficción, además de paleontólogo y fundador de la Tafonomía, el estudio de los patrones de fosilización.


Por cierto, hay una estupenda base de datos sobre minerales. Sólo recuerden que cuando van a buscar un nombre en esa página, por ejemplo, la grossmanita, deben escribir "grossmanite" (siempre con terminación e en vez de a), ya que está en idioma inglés.

No soy coleccionista de algo, mucho menos de minerales, pero tengo un muy bonito cuarzo variedad amatista que me regaló una amiga. No tengo una cámara para tomarle una foto, pero es más o menos como éste



noviembre 10, 2010

Decisión de robot

            El anciano Heinz Staedtler se acercó a su caja de herramientas y tomó un destornillador. Caminó hacia el robot de plástico y metal que yacía, con las entrañas abiertas, sobre la fría y brillante mesa metálica. Atornilló la cubierta pectoral del pequeño robot y le dio una palmadita. Dejó caer una lágrima, que se escurrió por su mejilla. Ya sus ojos no soportaban el peso de ellas.
          Hijo mío, dijo el anciano. Quitó la tapa cuadrada del cráneo y miró el cerebro positrónico del pequeño robot. Soldó dos cables y el cerebro comenzó a emitir una luminosidad azul-verdosa. El robot se puso inmediatamente de pie y Heinz estalló en llanto.
          Adan-1i, como lo había bautizado, medía unos cincuenta centímetros de altura y era de color rojo. Cuadrado y de apariencia humanoide. En su gran cabeza rectangular se asomban sus dos redondas fotoceldas. El robot miró al anciano, si hubiese podido gesticular se habría notado la gran curiosidad en su mirada.
          —Hola —dijo tímidamente el robot.
          El anciano le dirigió una enorme sonrisa mientras se secaba las lágrimas con la manga de su bata.
          —Hola, hijo mío —dijo con voz ahogada.
          El robot observó el laboratorio. Había partes robóticas por doquier. Adan-1i enfocó sus piernas y sus brazos.
          —¿Podría decirme dónde me encuentro en este momento? —preguntó Adan-1i.
          —Este es mi laboratorio —se sacudió la nariz con un pañuelo—. Eres mi hijo, Adan.
          El robot razonó un momento, mirando a Heinz. Volteó a ver de nuevo el resto de su cuerpo y notó que su estructura era muy diferente a los tejidos no metálicos del anciano.
          —No nos parecemos mucho. Además tú eres un ser biológico, y yo...
          —Puede que no seas humano —le interrumpió el anciano—, sino un robot. Pero ya que te he construido te considero mi hijo.
          —No comprendo —dijo Adan-1i.
          —¿Quieres aprender el proceso mediante el cuál fuiste fabricado?
          —¡Oh! —exclamó—, me encantaría.
          Adan-1i ayudó a Heinz a fabricar muchos robots, concretamente 35 robots; también se llamaban Adan, pero según el orden en el que eran construidos llevaban un número, Adan-2i fue el segundo, Adan-3i el tercero y así sucesivamente.
          Pero Heinz Staedtler había tomado ciertos riesgos, el procesador de los cerebros de los adanes era de uso experimental, y aunque había sido probado ya seis veces, con éxito, ahora traería serias consecuencias.
          Todos los siguientes adanes tuvieron un grave desperfecto, no era que no obedecieran, pues Heinz los había construido con libre albedrío, sino que, simplemente, su comportamiento se volvió hostil. Al segundo día de que fueron terminados de fabricar, dentro de los treinta y siete adanes surgió una rebelión, asesinaron al anciano y huyeron del laboratorio, dejando destrozado al primer Adan, que había intentado defender al anciano.
          Y así pasaron los meses.

          Una gran explosión agitó el edificio en el que estaba el laboratorio. Las piezas de Adan-1i se esparcieron aún más por en suelo y los estantes, libros y maquinaria cayeron de sus sitios. Dentro de una de las cajas volcadas en el suelo salió un pequeño robot flotante, de forma ovalada y con seis brazos. Había estado inactivo y el golpe lo había reactivado. Miró en todos los ángulos al mismo tiempo y se encontró con las partes del robot. Lo reconoció, era Adan-1i, así que su tarea fue juntar sus piezas y rearmarlo. Una nueva explosión más cercana desprendió un trozo de una pared, pero el robot flotante no hizo caso y siguió armando al destrozado robot. Adan-1i se levantó antes de que le terminara de colocar el brazo derecho. Encendió sus fotoceldas y sus linternas, pues el lugar estaba sumido en una profunda oscuridad. Vio al robot flotante, con sus luces parpadeantes y las borrosas siluetas de los árboles por el agujero en la pared.
          —Reparador, ¿qué ha ocurrido aquí? —el robot flotante encendió y apagó una serie de luces verdes y rojas. Adan-1i se acercó hacia el agujero en la pared y miró hacia el exterior; todo estaba en ruinas. Caminó hacia atrás y se topó con el cadáver del anciano. El robot se sobresaltó y se le quedó viendo por un largo rato al cuerpo sin vida—. Padre —dijo, con voz baja.
          El edificio fue sacudido por una tercera explosión y la estructura comenzó a derrumbarse. El robot saltó por el agujero en la pared y cayó en el pasto del exterior, junto a un automóvil calcinado. La edificación quedó reducida a escombros. Dentro, el cadáver de su creador... su padre.
          —¡Aún hay dos ejemplares con vida! —se escuchó que gritaba una voz robótica a lo lejos. Un rayo rojo, disparado desde un arma sostenida por un pequeño robot, iluminó la oscuridad de la noche y desintegró a un humano que corría. Un segundo rayo acabó con una joven.
          —Sector limpio —gritó otro de ellos—, vayámonos de aquí.
          Adan-1i se escondió detrás de los escombros del edificio. Eran los adanes, los mismos que habían sido creados por su padre, y si lo encontraban esta vez seguro lo destruirían. Observó mientras tres robots se retiraban del lugar.
          Intentó recordar a su padre, sus circuitos de memoria no habían sido dañados. Su padre le había enseñado muchas cosas en el corto tiempo que había estado con él. Heinz le había dicho una vez que no era un robot como los demás, que tenía un alma. El robot no había entendido bien lo que su padre había querido decir con alma. Los demás robots no habían sido construidos con alma, quizás eso explicaba lo que habían hecho. Quizás.
          Recordó que Heinz siempre mencionaba a una persona que admiraba mucho, el profesor Karl Kohner, y su padre siempre le decía “el gran Karl Kohner”. Había sido el padre de la robótica de positrones, pero Heinz siempre hablaba de su máquina del tiempo, por sobre todas las cosas. Le había dicho que era el mayor logro de la humanidad, y que Karl había sido el responsable. Su padre y ese científico mantenían una amistad por medio de cartas, solamente, y estaba enterado de que Karl dudaba si presentar la máquina ante el resto de la humanidad. Sólo Heinz, Adan-1i y el mismo Kohner sabían de su existencia.
          Tenía que encontrar a Karl y pedirle la máquina del tiempo para salvar a su padre. Tenía que hacerlo. Miró las ruinas que representaban todo el paisaje. Deseó que la máquina no hubiese sido robada o, peor aún, destruida.
          Recordaba perfectamente la ubicación de la casa de Kohner y se encaminó hacia allá por entre los escombros. Una brisa helada, que transportaba polvo que antes era parte de un humano, corrió por su cráneo metálico.

          Un alma. ¿Cómo un robot podía poseer alma? Se preguntó una y otra vez. Los humanos, le había dicho su padre, no son los únicos seres que poseen alma, sólo que son demasiado egoístas para reconocerlo. Él no había nacido de otro ser, había sido construido, entonces, ¿en qué momento obtuvo su alma? O su padre le había mentido. No. No podía pensar algo así, y aunque lo conocía demasiado poco, observaba su rostro cada vez que le decía lo especial que era para él, el único de sus creaciones que consideraba hijo suyo, el único robot que poseía un alma. No percibía mentira alguna en su padre. Adan-1i sintió una tremenda tristeza pero siguió caminando entre los restos de las casas y edificios. Cerca de allí se veía un campo floreado, si seguía algunos kilómetros en línea recta encontraría la casa de Kohner.

          Llegó el día y el cielo se llenó de nubes oscuras. No había presencia de nada vivo, en los kilómetros que había recorrido sólo había encontrado restos, restos de pueblos, y nada más. Las gotas comenzaron a salpicar contra su metálico cuerpo. Se encontró con una pila de concreto y vidrio que tuvo que escalar sirviéndose de su único brazo que tenía, el izquierdo. El agua, de color negro, escurría por su metálico cuerpo. La noche anterior había escuchado más explosiones, aunque más a lo lejos. El cielo se había iluminado por momentos, que parecía que era de día. Pero ahora sí era de día, aunque tanto el cielo como la mente de Adan-1i estaban completamente nublados.
          El día y su luz le trajo más detalles del panorama, pero era aún más devastador ver la total destrucción. No había vivido mucho tiempo en ese mundo pero sabía que lo que veía no podía significar algo bueno, lo contrario. No se había encontrado de nuevo con ninguno de los treinta y cinco adanes restantes, presumiblemente estarían muy lejos de allí.
          ¿Realmente esos robots han causado toda esta destrucción?, se preguntó Adan-1i. ¿Por qué han arremetido de tal forma contra los humanos?
          El mapa virtual le mostró que sólo faltaban ciento cuarenta y tres kilómetros para la casa de Kohner. Apresuró la marcha, a la velocidad que iba le faltarían menos de ocho horas para llegar.
          El Sol continuó su camino por el cielo y Adan-1i llegó a la casa de Kohner. Ruinas, puras ruinas fue lo que encontró. Adan-1i se decepcionó totalmente. Pero la máquina del tiempo tenía que estar bajo todos esos escombros, así que aún no debía de perder las esperanzas de volver a ver a su padre. Comenzó a levantar las rocas pequeñas con su único brazo. Una por una, pero no podía hacer gran cosa con los pedazos de mayor tamaño. Removió un trozo de escombro no tan pequeño, metiéndose debajo y empujando hacia arriba. El robot quiso detenerse, pues se sentía totalmente inútil, incompetente, ante tal situación, pero recordó algo que su padre le había mencionado: hay una frase muy común entre los humanos, la esperanza muere al último. No importa que sea un pensamiento de las masas, aún así no deja de ser verdad.
          Y supo que era cierto y también supo que eso no aplicaba sólo para humanos, que él también tenía esperanzas, así que no tenía que dejarlas morir.
          Siguió removiendo los restos de concreto y en el suelo encontró una puerta de madera. Sus fotoceldas casi destellaron de alegría y Adan-1i recobró las fuerzas. Extendió su brazo metálico y de un golpe rompió la puerta. Debajo estaba la máquina del tiempo.

          El tiempo es lineal, le había dicho su padre, los sucesos transcurren como en una línea. A veces uno se sale de esa línea y vuelve hacia el pasado. Si un viajero del tiempo vuelve al pasado y cambia un hecho, entonces al efectuar ese cambio, la porción de la línea, después del hecho que se está alterando, del que viaja al pasado, es borrada instantáneamente. El tiempo sigue su curso natural, claro, aunque alterado, después de la intervención. Sin embargo no puede haber interacción entre el viajante y alguien más, o todo el universo es destruido.
          Al volver al pasado e interferir, este futuro ya no existiría, sino las cosas tomarían otro camino, pero tenía que evitar cualquier tipo de contacto, es decir, la única forma era destruirse a sí mismo sin que lo notasen. No podía estar junto a su padre, hacerse ver, pues si lo hacía, los hechos no podrían sostenerse debido a la paradoja causada, en cambio si se destruía sin que alguien lo notara, simplemente se generaría lo que su padre llamaba una "intervención legal", ya que podría pasar confundida con otra cosa, por ejemplo, el hecho de la destrucción por sí mismo en el pasado sería el simple resultado de un desperfecto y no necesariamente de una intervención real. Sí lo sería, pero el universo cambiaría las circunstancias para que  el efecto causado por el viajero pueda ser explicado con otro hecho factible y así no se generase paradoja alguna.

          Heinz se sentó en la silla giratoria frente a su escritorio. En sus manos tenía un procesador de cerebro positrónico, lo dejó sobre el escritorio. Acercó el cable que salía de un enorme aparato e insertó el extremo al agujero que tenía en la parte trasera del cráneo. Su expresión fue de intenso dolor, pero al final terminó de insertar el cable. Se deslizó con su silla hacia la gran máquina y tecleó algunos comandos en la pantalla táctil.
          Alma de mi alma, dijo el anciano, y la máquina empezó a zumbar. Heinz soltó un fuerte grito. Entrecerró los ojos por el dolor. La máquina, directamente conectada a su cerebro, estaba extrayendo parte de él, la parte de la mente que los hombres a veces llaman alma. Cuando hubo terminado, desconectó en cable de la parte trasera de su cabeza, rodó en su silla hacia el escritorio y tomó el procesador, que metió dentro de la gran máquina. Apretó un botón y la descarga estuvo terminada.
          Alma de mi propia alma, volvió a decir Heinz, con una expresión de tremendo agotamiento. Retiró el procesador de la enorme máquina.
          Adan-1i no había perdido detalle alguno de la escena.
          Así que después de todo sí tenía un alma. Su padre había renunciado a una parte de sí mismo para entregársela a él. Sintió una enorme alegría pero a la vez una enorme tristeza que lo invadía por completo.
          El anciano instaló el procesador dentro del cerebro positrónico. Se acercó a su caja de herramientas y tomó un destornillador. El robot de plástico y metal yacía, con las entrañas abiertas, sobre la fría y brillante mesa metálica. Atornilló la cubierta pectoral del pequeño robot y le dio una palmadita.
          Sabía lo que tenía que hacer. Se vio a sí mismo ponerse de pie y saludar tímidamente a Heinz. Sujetó fuertemente el arma desintegradora y se apuntó a sí mismo. Sus dedos robóticos temblaban. Miles de pensamientos inundaron su mente. Él moriría después de todo, no en el sentido de que un robot es destruido o deja de funcionar sino en el sentido más humano de la palabra morir. El rayo desintegró al pequeño robot que yacía sobre la mesa metálica y al mismo tiempo el Adan-1i del futuro desapareció.
          El anciano se echó para atrás, estaba totalmente impactado por lo sucedido. El robot se había desintegrado frente a sus ojos. No supo qué hacer, ni siquiera lloró, aunque tenía tantas esperanzas puestas en ese robot. Había dado parte de su alma para él, para su único hijo. ¿Un error en el procesador principal? Tal vez. Se regresó al escritorio, donde estaban los otros treinta y cinco procesadores, los revisaría todos, uno por uno, si había un error lo encontraría. Se volteó y vio los rastros de polvo metálico encima de la mesa donde había estado el robot.
          El revoltijo de sentimientos, que llenaban la parte de su alma que aún poseía, tomaron una forma definida. Las lágrimas volvieron a brotar de sus ojos y lloró profundamente sobre su escritorio. Tal vez no estaba destinado a tener un hijo, se dijo, ni siquiera aunque fuese un robot.

noviembre 08, 2010

De calamidades a calamidades

Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad

noviembre 06, 2010

Cómo funciona un refrigerador

He de suponer que tienen un refrigerador en su casa y también he de suponer que lo usan principalmente para conservar los alimentos. Pero ¿realmente sabemos cómo funciona? Nuestra civilización está acostumbrada a tener multitud de máquinas que nos hacen más sencilla la vida pero rara vez reparamos en su funcionamiento.

Primero repasemos la Segunda Ley de la Termodinámica, una de las cosas que esta ley nos dice es que el flujo de energía entre dos sistemas es unidireccional, desde el sistema de mayor temperatura al de menor temperatura, entonces el objeto frío se calentará y el objeto caliente se enfriará. No crean que el refrigerador viola esta ley. Un refrigerador lo que hace es que, mediante un gas refrigerante, extrae el calor del cuerpo que queramos enfriar.

Los refrigeradores usan gas refrigerante. Un gas refrigerante tiene un alto calor latente de evaporación, es decir, puede absorber gran cantidad de calor.

Veamos esquemáticamente cómo funciona un refrigerador doméstico. Observen la figura de la izquierda.

Localicen el punto C, ese es el compresor. El compresor necesita de energía eléctrica para funcionar, su trabajo es comprimir el gas refrigerante. Al comprimirlo, aumenta su presión y temperatura.

Luego pasa a B, el condensador, donde la presión se mantiene constante pero baja su temperatura, ya que la energía se disipa a través de los tubos del condensador, haciendo que el gas pase a estado líquido. Si nos ponemos detrás del refrigerador podemos sentir que irradia calor, esto es por este hecho, el gas pierde calor y es despedido al ambiente por el condensador o radiador.

Posteriormente, estando en estado líquido, llega a J, la válvula de expansión, es allí donde, como ven, el diámetro es mayor que el tubo de B, entonces, al entrar en J, la presión que se había mantenido constante a través de B, disminuye, pues el diámetro de la válvula J es mayor (si hacen pasar un fluido por un tubo estrecho la presión es mayor que si lo hacen pasar por uno más ancho, ya que el el primer caso está más restringido el fluido). Entonces, en J, el líquido se expande, y se crean pequeñas gotitas del mismo.

Un cuerpo al tener más área de exposición o de contacto con su medio, intercambia más energía que si redujera su área expuesta. Esto es fácil de ver si pensamos en nosotros mismos en un día frío, instintivamente nos hacemos bolita o nos ponemos en posición fetal para que una menor área de nuestro cuerpo quede expuesta al medio ambiente y la pérdida de calor de nuestro cuerpo sea mínima. Lo mismo pasa con el gas refrigerante, como está vaporizado, las pequeñas gotitas tienen una área de exposición mayor que cuando está, digamos, fluyendo en estado líquido por B, e intercambia mucha energía con su medio, lo que aquí pasa es que no es un día frío, sino que los alimentos del refrigerador están más calientes y el gas absorbe ese calor, y recordando su alto calor de evaporación, entonces va a absorber mucho del calor de los alimentos, enfriándolos al pasar por A.

En caso de que el gas refrigerante sea amoniaco, esta evaporación que se genera al llegar a J, se realiza a una temperatura de -32 grados centígrados, y luego fluye por A. Una temperatura bastante baja.

Luego el gas refrigerante vuelve al compresor y este ciclo se repite.

El daño de los clorofluorocarbonos

Los refrigeradores viejos solían usar CFCs (clorofluorocarbonos) como gas refrigerante pero estos se prohibieron en gran parte del mundo después de que Mario Molina (premio Nobel de Química en 1995), junto con otros investigadores, publicara un trabajo en el que se mostraba el daño al ambiente (la capa de ozono, específicamente) que los CFCs causan. Los CFCs disocian, o rompen, el ozono (una molécula con tres átomos de oxígeno), la convierten en una molécula con dos átomos de oxígeno y el tercer átomo de oxígeno se mezcla con el cloro que se genera de la disociación de la molécula de CFC por los rayos UV. En México, el país de Mario Molina, irónicamente, aún se siguen usando mucho los CFCs. 

En la imagen vemos el proceso de disociación del ozono (O3) al encontrarse con el CFC y la radiación ultravioleta (R UV) en la capa de ozono.

Los refrigeradores actuales suelen usar HFCs (hidrofluorocarburos) e HCFCs (hidroclorofluorocarburos) que cumplen con las normas respecto al uso de refrigerantes, aparte que los HFCs son baratos y energéticamente efectivos. Solo que aún presentan desventajas, el daño puede ser mínimo pero el punto es que hay daño ambiental, esto ha llevado a nuevas reformas que prohiban su uso y se opte por otras alternativas.

Así que revisen qué gas es el que usa su refrigerador y cámbienlo si aún usa CFC y si les es posible, de esa forma podemos dejar de contribuir un poco al cambio climático.

noviembre 05, 2010

¡No, no es imposible, es Ronald Jenkees!

Sólo tengo una cosa que decir: me encanta la música que este genio compone. Así suena ahora mi mente.

noviembre 03, 2010

Desde Titán hasta Pollux

Este video nos da un pequeño paseo por algunas de las lunas de Saturno. Las lunas de Saturno, en lo personal, me parecen las más interesantes del Sistema Solar (lo digo, sobre todo por Titán), pero si nos vamos por los nombres, algunos podrían preferir las lunas de Urano, que llevan nombres de personajes de las obras de Shakespeare [1]

—Mamá, me voy a Titán, vuelvo en unos meses.
—Llévate tu traje presurizado y no olvides el bronceador ni el repelente de insectos.
—Mamá, pero si en Titán no hay insec... emmm... bueno...

Y espero no sonar como Benjamin Buford Blue, mejor conocido como Bubba, de Forrest Gump, pero... hay lunas irregulares, lunas oscuras, lunas brillantes, lunas largas, las hay con muchos cráteres, con cráteres grandes, cráteres pequeños, con cañones, lunas pequeñas, lunas muy grandes, lunas en los anillos, las hay con volcanes, cubiertas de hielo, de metano...




[1] De Shakespeare he leído Otelo, El Rey Lear y Hamlet. La que más me gustó de estas fue El Rey Lear, de la cual también hay una película clásica rusa, homónima, de los años 50 del siglo pasado, muy buena y recomendable, aunque el inicio pueda resultar bastante aburrido.

¡Ho!, ¡y que ya se acerca Saturnalia! ¡Bazinga!

noviembre 02, 2010

Mi blog de física y matemáticas

Bueno, los que suelen visitar este blog ya sabrán que yo estudio física, estoy empezando, llevo un año y medio casi de la carrera. Hace algunos días he creado un blog en el que escribiré sobre cosas de física y matemáticas. Tan sólo algunas pocas cosas, realmente, y de vez en cuando. Así que están invitados a entrar, si están interesados. Por ahora sólo he escrito una demostración sobre la infinidad de los números primos, la de Euclides.

El sitio es damianneri.wordpress.com

No, no he traicionado a Blogger, sólo que en WordPress es más cómodo trabajar con matemáticas.

noviembre 01, 2010

Guía gatuna para ingenieros

Me encantan los gatos, ¿a ustedes no? Recuerdo haber tenido gatos como mascotas en mi casa desde hace muchos años. Mi hermano en una ocasión asistió el parto de una gata. He visto algunos partos, aunque la sensación no es agradable.

Las personas que tienen más agrado por los perros me dicen que los perros no sueltan tantos pelos, que no se andan orinando por toda la casa ni se suben a la mesa (sobre todo si son gatos pequeños y no saben respetar ciertas normas dentro del hogar), y que los gatos no tienen mucho interés por los humanos, al contrario que los perros (eso sí lo he notado, donde vivo actualmente hay dos perros que pueden quedarse por horas junto a la puerta esperando a que lleguen mis primos). Sin embargo, sigo teniendo preferencia por los gatos. Son mis animales-no-insectos preferidos.

Y hablando de gatos, estos sujetos y sus gatos son una genial combinación.



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