mayo 21, 2010

Yellowstone: El Gigante Dormido

Yellowstone fue el primer parque nacional de la historia, creado en 1872, se sitúa al noroeste de Wyoming, en los Estados Unidos, aunque también forma parte de los estados de Idaho y Montana, en mucha menor proporción. Sin embargo en este parque se sitúa la que se puede considerar una de las calderas más grandes de las que se tienen constancia de todo el planeta.

La caldera del Yellowstone se considera un supervolcán. Copio y pego de Wikipedia:
"Un supervolcán es un término que alude a un tipo de volcán que produce las mayores y más voluminosas erupciones de la Tierra. La explosividad real de estas erupciones varía, si bien el volumen de magma erupcionado es suficiente en cada caso para alterar radicalmente el paisaje circundante, e incluso para alterar el clima global durante años, con un efecto cataclísmico para la vida, similar al que pudiera tener un invierno nuclear."

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) aplica el término para erupciones que expulsan más de 1.000 kiló­metros cúbicos de rocas y ceniza en un solo episodio, es decir, para fenómenos cuya magnitud es más de 50 veces superior que la famosa erupción del Krakatoa de 1883, que acabó con la vida de más de 36.000 personas.

Quien haya visto la extraordinariamente mala película 2012 (sí, la misma película donde el protagonista se sube a su limusina y se escapa con su familia de una ciudad (creo que era Las Vegas (noten como uso paréntesis entre paréntesis, ¿alguien me puede decir qué tan correcto es hacer esto?)) que literalmente se está cayendo a pedazos, sin mencionar que lo que muestra es una evidente imposibilidad física y estadística, y que la verdad merece un análisis muy detallado), o la escena donde el avioneta piloteada por un inexperto logra salir de un batidillo occidental, recordarán que ese mismo volcán hace explosión y una de las rocas ígneas se lleva al fanático que fue a la zona a transmitir el evento de la erupción.


Este volcán hace 2.1 millones de años tuvo su explosión más fuerte. Expulsó 2450 km³ de material volcánico. Hace 1.2 millones de años también explusó material, pero esta vez tan sólo la modesta cantidad de 280 km³. Y alrededor de hace 640,000 años, expulsando 1000 km³ y cubriendo de cenizas toda la costa oeste de EEUU y hasta México.

¿Y qué nos asegura que este tipo de eventos no volverán a ocurrir? Pues, cierteramente, sin dar signos latentes de que una nueva explosión ocurrirá, podemos percibir que este gran monstruo aún sigue vivo (claro, en un sentido figurativo, ¿o no?). Yellowstone posee el 62% de las fuentes geotérmicas de todo el planeta, 200 géiseres y 10,000 fuentes calientes, algunos con chorros de agua que llegan hasta los 40 metros de altura. El géiser más potente es el Norris Geiser (¿Chuck tendrá algo que ver en esto? Lo más probable es que sí. Tanto poder obligadamente tiene que relacionarse con él). También podemos observar que la meseta donde está situada el parque se eleva un promedio de 1.5 cm al año. Se han registrado terremotos hasta de 7.5 grados en la escala de Richter.

En este parque abundan los precipicios y los lagos, estos relacionados con la actividad volcánica, y estos últimos siendo antiguas o actuales calderas.

En tierra no vemos muchos temblores relacionados con este supervolcán, debido a que la mayor parte de la energía que guarda es lo que genera deformación en la corteza de Yellowstone y se generan expansiones y contracciones de esta caldera. La inspección geológica convencional de Yellowstone comenzó en 1923. Las mediciones mostraron que el suelo de la caldera subió un metro entre 1923 y 1984, y disminuyó 20 centímetros entre 1985 y 1995. La información obtenida mediante sistemas GPS revela que el suelo de la caldera de Yellowstone se hundió unos 11 centímetros entre 1987 y1995. Desde 1995 a 2000, la caldera subió de nuevo, pero la elevación fue mayor (unos 8 centímetros) en la zona de la Norris Geiser Basin, una cuenca con bastantes y espectaculares géiseres, justo fuera del límite noroeste de la caldera. Entre 2000 y 2003, el área noroeste subió otros 3,5 centímetros, pero el piso de la caldera se hundió 2,8 centímetros.

Lo que se espera de la siguente erupción de este supervolcán es que sea aproximadamente de la misma magnitud y dimensiones que las tres anteriores.

Discovery Channel hizo hace unos años un documental acerca de Yellowstone, después de que la comunidad científica hubiese empezado a darle importancia al estudio y monitoreo de las actividades de este sitio.


No se si lo más curioso de esto sea que muchos fanáticos afirman que este volcán puede estallar en el año 2012, justo al término del Calendario Maya, dando curso a una serie de sucesos que devastarían la Tierra, y de los cuales los humanos debemos de estar pendientes (menudos alborotadores).

"No hay evidencia de una erupción volcánica o explosión hidrotermal inminentes", matiza el sismólogo Robert B. Smith, profesor de geofísica en la Universidad de Utah y autor de un estudio sobre el supervolcán. "En muchos lugares del mundo, numerosas calderas han crecido y menguado a lo largo de décadas sin hacer erupción".

"Nuestra mejor evidencia es que una cámara magmática en la corteza se está llenando de roca fundida", afirma Smith. "Pero no tenemos ni idea de cuánto tiempo dura este proceso antes de que haya una erupción o el flujo magmático cese y la cámara se contraiga de nuevo".

"No queremos parecer sensacionalistas con este tema, pero esto va a ocurrir", dice el profesor Stephen Self, geólogo de la Universidad de Milton Keynes. "No podemos predecir la fecha en que se producirá la erupción, pero acabamos desufrir un desastre natural gigantesco en Asia, y debemos reflexionar sobre la posibilidad que ahora sea el turno de un volcán".

Si este volcán estalla, debido a la nube de cenizas, se reduciría considerablemente la temperatura de la Tierra, como ya ha pasado en menor medida con las explosiones de los otros supervolcanes, incluso con El Chichonal, ubicado en el estado de Chiapas, al sur de México 

Y ya que toqué el tema del vulcanismo, les dejo uno de los mejores videos que he visto sobre el volcán islandés, Eyjafjallajökull, que recientemente hizo erupción y dejó a gran parte de Europa sin servicio aéreo. El video fue filmado por Sean Stiegemeier.


Fuentes: Solociencia

mayo 18, 2010

Sociedad de Émpatas

—Ajústense muy bien sus correas —dijo Clarke, el líder del Segundo Comando de Exploración Exoplanetaria. El grupo de siete soldados y científicos brincaban al ritmo de las sacudidas de la nave.
—No tenemos indicios, pero tengan cuidado por la posible presencia hostil en la superficie —dijo Hamilton, a un lado de Clarke.
Se ajustaron sus cascos mientras sostenían celosamente sus fusiles Boris.
La nave surcó los cielos de aquel extraño planeta hasta entonces inexplorado. Tan sólo habían observado una gruesa cortina de vegetación desde las dos sondas que se habían puesto en órbita baja. No se observaban lagos ni océanos, el planeta parecía ser una esfera cubierta en su totalidad de vegetación. En las cercanías había una planicie más o menos plana, el lugar ideal para aterrizar.
—La superficie parece ser estable —declaró alguien del comando.
 La nave se posó sobre la llana superficie, levantando una nube de fino polvo alrededor de la nave. La nave se estabilizó sobre el suelo y se abrió la compuerta. Clarke bajó de la nave. Desplegó el visor infrarrojo de su casco en inspeccionó la zona. Al parecer nadie los rodeaba en las cercanías. Con el brazo hizo una seña para que el resto de la tripulación saliese de la nave.
—La nave caída del Primer Comando estará en un radio de 300 metros de este lugar. Ya saben que hacer, no queremos tener ninguna clase de problemas con los aborígenes de este planeta, tan sólo queremos rescatar a nuestros hombres de este infierno.
A lo lejos se escuchó una fuerte explosión. Los siete hombres se tiraron al suelo, allí permanecieron algunos segundos aguardando un posible ataque, con sus fusiles dispuestos. Hamilton levantó un poco la cabeza.
—¿Carragher, pero que diablos fue eso? —gritó exaltado, poniéndose de rodillas.
—Sonó como un Cañón Alfa de la Federación —respondió Carragher.
—Esos fueron nuestros hombres —afirmó Bock.
—¡Demonios! —exclamó Hamilton—. Hay hostiles en esta maldita zona.
Hamilton se puso de pie. También lo hizo Clarke.
—Vamos por la tripulación —ordenó Clarke.
Los demás hombres se pusieron de pie y los siguieron. El Segundo Comando se dirigió hasta la zona de la explosión. Avanzaron cerca de 100 metros. Clarke clavó su mirada fijamente en el horizonte.
—¿Qué sucede con la flora de este sitio? ¿No el satélite mostraba que esta zona estaba rodeada de una gruesa capa de vegetación?
—Así es —respondió Bock. Sacó de su bolsillo el mapa digital—. Clarke… toda esta zona está cubierta por muchos árboles, ¿por qué vemos entonces que esta llanura árida se extiende hasta donde llega la vista?
—¿Donde están nuestros hombres? —se preguntó Clarke en voz alta.
Con paso lento e inseguro caminaron por el terreno árido del lugar. Clarke, Carragher y Hamilton iban hasta el frente.
—Hamilton —dijo asustado Carragher—, el cielo ha cambiado de color.
—Tan sólo mantente alerta y no dejes de caminar. Desconocemos las cosas que suceden en este desgraciado planeta.
Bock se dio cuenta de que el suelo empezaba a cambiar debajo de sus pies.
—¡Por las Columnas de Tlön! —exclamó, mientras se movía de un lugar a otro—. ¿Pero qué es este planeta?
El paisaje cambiaba ante sus ojos. El suelo otrora hecho de árida tierra, parecía estar hecho de un material blando y azulado. Como si estuvieran caminando por una gran manta acolchonada que cubría toda la superficie hasta donde alcanzaban a ver. Voltearon hacia atrás y todos los árboles habían desaparecido. A lo lejos apareció una ciudad entera, de edificios bajos, casi todos de un piso y rodeados de un ambiente bañado en una suave luz azul.
—¿Pueden ver eso? —preguntó Carragher, boquiabierto.
—Lo vemos —respondió Hamilton—. No es ninguna alucinación.
La ciudad estaba totalmente iluminada, parecía ser de día, pero en el cielo ya se lograban observar algunas estrellas. La atmósfera resultaba ser muy poco densa. Todo era azul, el cielo, el piso, la ciudad y su iluminación.
Bock se alejó corriendo.
—¿A donde vas? —le preguntó Clarke.
Bock giró la cabeza sin dejar de alejarse.
—¡La nave… la nave del Primer Comando!
Encima del blando suelo azul estaba posada la nave, que se había estrellado en ese lugar. El soldado Johnson yacía sobre el suelo, con la espalda recargada sobre el casco de la nave. Estaba en posición fetal y sostenía su fusil Boris con ambas manos, abrazándolo.
—¡Johnson! —gritó Bock. Se acercó corriendo hacia él, pero de repente algo le detuvo. En los alrededores de la nave estaban esparcidos cerca de quince cuerpos de unos seres tipo humanoide, su piel era de color azul y no mostraban signos de daño físico, solo algunos estaban quemados. Eran de complexión delgada y parecían ser seres muy frágiles. Todos ellos estaban muertos.
Los otros seis soldados llegaron rápidamente al sitio. Bock terminó de llegar hasta donde estaba el soldado Johnson.
—¡Johnson! —se colocó delante de él—. ¡Johnson! ¿Estás bién? ¿Qué ha pasado en este lugar?
El soldado aún seguía en posición fetal, mirando hacia un punto en el vacío. Lentamente giró el rostro hasta Bock.
—Bock… —dijo Johnson casi con un suspiro— los hombrecitos… los hombrecitos se mataron entre si.
—¿Donde está el resto de la tripulación?
—Muertos, todos… muertos.
—Vamos, levántate de aquí —le tendió la mano.
Johnson se levantó del suelo y observó de nuevo los cadáveres esparcidos por todo el lugar.
Clarke se acercó al soldado.
—General —dijo Johnson—. Me alegra verlo.
—¿Qué ha sucedido aquí, soldado? —dijo Clarke, mientras miraba horrorizado los cadáveres de los pequeños seres.
Johnson hizo movimientos repetitivos con la boca sin emitir sonido alguno. Examinó su fusil.
—La nave se estrelló y toda la tripulación pereció —miró fijamente a los ojos a Clarke—. No estamos solos, general, estas pequeñas personas aparecieron de la nada y yo no supe como reaccionar, les disparé de lo atemorizado que estaba, maté a dos de ellos. Después —volteó a ver a las otras seis personas del Segundo Comando— estas cosas gritaron como locos y se asesinaron unos a otros. Hay una ciudad muy cercana a este sitio —se volteó y señaló—. ¿Ven ese sitio? Parece ser que venían de aquel lugar. Allí debe haber más de ellos. Creo… creo que estas cosas sintieron lo que yo sentí. Sí, eso percibí. Yo estaba enfurecido así que ellos se enfurecieron, es como si nos imitaran. No… no veo otra explicación…
—Debemos sacar los cuerpos de la nave y trasladarlos hasta la nuestra —dijo Hamilton.
Los cuerpos fueron sacados de la nave accidentada y trasladados camino a la llanura donde la otra nave estaba posada.
—Sólo quiero largarme de este sitio —dijo Bock—, luego vendrán misiones mejor preparadas.
—Perdimos a seis hombres… —dijo Clarke, entristecido.
Uno de los hombres lanzó un alarido. Dio algunos pasos hacia atrás y se cayó al suelo.
—¡Por Dios!… miren esa cosa —uno de los pequeños seres estaba parado a escasos metros de los ocho hombres. Los observaba con mucha curiosidad. Su rostro parecía brillar con la misma luz azulada que iluminaba la ciudad. Sus ojos eran grandes pero muy expresivos, similares a los de un gato.
Uno de los soldados le apuntó con el arma, estaba temblando y la sujetaba con furza y precisión, listo para disparar.
—¡Cálmese, soldado! —ordenó Clarke—. Baje el arma.
El pequeño ser cambió inmediatamente su expresión y ahora parecía un felino que iba por su presa. Emitió un grito muy agudo y corrió hacia la tripulación. El ser dio un salto y parecía dirigirse hacia el soldado. De repente se oyó un Bang del fusil de Hamilton. Volaron porciones de su cerebro y el hombrecito cayó destrozado sobre el piso.
—¿Pero qué diablos son estas cosas? —gritó Bock.
El soldado estaba tumbado sobre el suelo con la respiración agitada y las pupilas dilatadas. Su fusil estaba tirado sobre el piso.
Otro de esos seres salió y detrás de él llegaron un gran número de ellos. Pasaban sobre si mismos, uno sobre otro y se atacaban entre ellos, parecía que lo único que sentían era el deseo de matar, sin importar a quien fuese.
Clarke apuntó con su fusil.
           —¡Fuego!
         A la orden, los hombres dispararon y muchos de ellos cayeron, pero eran demasiados como para contenerlos. El sonido del tiroteo llenaba todo el aire.
          —¿De donde salen tantos? —exclamó Bock, sacudiéndose por los bruscos movimientos en su fusil que provocaba la ráfaga.
           Hamilton presionaba el gatillo pero nada salía de si fusil.
           —¡Santo cielo! ¡No tengo municiones! ¡Las malditas municiones están en la nave!
        A varios más se les terminaron y la avanzada de los hambrientos seres era cada vez mayor.
        —¡Tengan esto, asquerosos parásitos! —gritó Clarke. Estaba frenético y giraba para todos los ángulos para dispararles a los que se acercaban. Apretó el gatillo pero se había quedado también sin municiones— ¡Maldita sea!

        —Aquí Tierra, recibiendo la señal del satélite— dijo el operador de comunicaciones, ajustándose los anteojos.
           Las imágenes se desplegaron en toda la pantalla, eran procedentes del satélite de órbita baja. El planeta en cuestión ya no estaba lleno de vegetación, sino que era una masa ardiente donde destellos de luces barrían con todo lo que estuviese presente en la superficie.
           —Ba… base tra… transmisora Lu… Luna —dijo tartamudeando—, confirme que la señal digital entrante a Base Tierra es correcta.
           —Confirmado Base Tierra, la señal proviene del Satélite artificial 2538 del planeta Amir.
          El operador se quitó las gafas y tomó un micrófono de su desordenada estación. Apretó un botón.
           —¿Secretario Reinhart, me escucha?
           —Te escucho, Williams.
          —Secretario… el... planeta… —El planeta ardía en llamas. En el video de la pantalla se veía la última esfera de luz expandiéndose sobre la superficie. El operador se secó el sudor con la manga de su camisa.
           —Diga señor Williams...

mayo 16, 2010

Las naves espaciales de la Ciencia Ficción

Hay muchas novelas e historias de Ciencia Ficción en las que los lectores nos encontramos con asombrosos cruceros y embarcaciones en donde la tripulación realiza un viaje espacial. Nos dejan pasmados con la descripción de la tecnología con la que están manufacturados y con sus características. Los tipos de naves pueden ser desde simples veleros o cruceros y naves cuyo fin principal es la transportación de personal  o recursos naturales hasta potentes acorazados y destructores con armas que tienen el poder de destruir incluso planetas enteros. Este tipo de naves las encontramos tanto en la Ciencia Ficción Dura como en la Space Opera, siendo ejemplos de esta última la serie de La Fundación de Asimov y Star Wars de George Lucas.

No solo se nos pueden presentar como naves clásicas, sino también en forma de planetas artificiales que son extraordinarias armas de guerra. Aquí vemos a la Estrella de la Muerte de Star Wars, y caracterizada extraordinariamente por un doble. Adivine cuál es la verdadera, yo tardé un rato en dar con la falsa.


Estos planetas artificiales los podemos encontrar en novelas como Hacedor de Estrellas de Olaf Stapledon o El Planeta Errante de Fritz Leiber. En ellos pueden habitar millones de personas, como en el caso del Planeta Errante y ser cruceros de guerra como el antes mencionado y los que se describen en la novela de Stapledon de los que algunos son mundos naturales. Cito textualmente:

"Seguían entonces guerras como no habían ocurrido nunca en nuestra galaxia. Flotas de mundos, naturales y artificiales, maniobraban entre las estrellas para sorprenderse mutuamente, y se destruían unas a otras con ondas de energía subatómica de largo alcance. El huracán de la guerra barría un extremo y otro del espacio, aniquilando sistemas planetarios enteros. Muchos mundos del espíritu encontraron también un fin repentino. Muchos mundos inferiores que no participaban de la lucha cayeron en la guerra celestial que bramaba alrededor"

Sin embagro esta clase de mundos-nave consumirían mucho combustible, algo parecido a lo que Leiber expone el El Planeta Errante, pues esta inmensa nave termina tragándose a la Luna para abastecerse.

Bien, comenzaremos con los tipos de naves más importantes, según mi consideración, de la Ciencia Ficción.

Naves-Mundo (antes mencionadas)

Naves Generacionales

Comenzamos por este tipo de naves que han sido objeto de interés por los autores de Ciencia Ficción. Naves de este tipo son las que tienen la tarea de llegar a otros mundos pero para hacer eso toman muchos años e incluso siglos, por lo que los tripulantes originales no son los que llegan vivos.. Estas naves viajan a una velocidad mucho menor a la de la luz. Se suele usar para misiones de colonización de planetas muy lejanos. Este tipo de embarcaciones suelen tener hábitats propios para lograr la sustentabilidad de sus tripulantes por un tiempo prolongado.

Se encuentran en la literatura en obras como La Nave Estelar de Brian Aldiss, La Saga de los Aznar del español Pascual Enguídanos con su nave Valera, Universo Cautivo de Harry Harrison, Universo de Robert Heinlein o en Efímeras de Kevin O'Donnell Jr.

Velero Solar

Es de las opciones más atractivas sobre todo para los científicos. Es un tipo de nave que acelera gradualmente obteniendo su energía de la presión de radiación solar. Esto tiene algunos inconvenientes puesto que en el espacio profundo la radiación es mínima, sin embargo si consideramos la velocidad que, con la lenta aceleración gradual, puede obtener este tipo de nave al entrar al espacio profundo, se toparía con muchas partículas en un lapso muy corto de tiempo, aprovechándolas para su propulsión. El método puede ser también complementario al uso de otro tipo de motores. La NASA incluso tiene proyectos para desarrollar este tipo de embarcaciones.

Las ventajas que ofrece este concepto son que no se necesitaría combustible, aligerando considerablemente el peso de la nave y así alcanzar mayores velocidades, sobre todo porque aceleran de manera ininterrumpida.
Existen dos tipos de velas que usan los veleros solares. 

Velas de fotones o fotónicas, consistentes en una gran superficie compuesta por una o varias láminas reflectantes muy ligeras, capaces de aprovechar la presión lumínica de la radiación solar para obtener impulso. Además de fotones de origen solar, las velas pueden diseñarse para aprovechar cualquier otro tipo de ondas electromagnéticas generadas por el hombre, tales como rayos laser o microondas. 

Velas de plasma. A diferencia de las velas fotónicas, consisten en grandes mallas o redes en las que se genera un campo eléctrico o magnético capaz de interceptar el plasma del viento solar para obtener impulso. En función del campo que generen, estas velas se denominan velas magnéticas o velas eléctricas.

Fusión Nuclear

Naves que funcionan generando su energía a partir de los procesos de fusión del deuterio.  Personalmente el tipo de nave más interesante de todas. Generalmente este tipo de embargaciones cargan con enormes cantidades de combustible, por lo que su realización sigue pareciendo imposible. Sin embargo, en algunas novelas podemos observar una solución planteada por los escritores: el combustible no lo carga consigo la nave, sino que lo recoge del espacio, puesto que como sabemos, el hidrógeno es el elemento mas abundante del universo. Entonces la tarea solamente recae en recoger todo el hidrógeno que sea posible para acelerar la nave.

Ejemplos de estas naves las vemos en la extraordinaria Tau Cero de Poul Anderson, Un Mundo fuera del tiempo de Larry Niven o La Guerra Interminable de Joe Haldeman. En estas novelas se da detalle de los efectos relativistas implicados en este tipo de naves y sus graves consecuencias.

Volviendo a Tau Cero, hay que mencionar lo espectacular que es el tipo de motor con el que la Leonora Cristine funciona, aunque esto se merecería una entrada aparte.

El vehículo en cuestión usa un motor Bussard ramjet para acelerar lentamente hasta alcanzar virtualmente la velocidad de la luz. Este tipo de motor fue propuesto en 1960 por el ingeniero Robert Bussard. La nave Leonora Cristine usa un recolector gigantesco de decenas de miles de kilómetros que se extiende alrededor de la nave pero no físicamente sino electromagnéticamente. Estos enormes campos electromagnéticos actúan como colectores del hidrógeno y lo aceleran, fundiéndolo, a una velocidad muy enorme, acelerando de esta forma.

Cálculos recientes hechos por el ingeniero aeroespacial Robert Zubrin, han demostrado que la escasa resistencia opuesta por las partículas presentes en el medio interestelar, a la escala del recolector necesario para recogerlas, sería mayor que la aceleración obtenida con la fusión nuclear del material absorbido. Esto ha generado el concepto de freno o paracaídas Bussard.

Explosión atómica

Hay otras alternativas que no son mediante fusión sino mediante fisión nuclear. La nave va detonando una serie de bombas nucleares una tras otra para darle impulso a la nave. El inconveniente de este tipo de propulsión resulta evidente: la alta contaminación que esto produciría.
Buscando un modo de utilizar más eficientemente la energía atómica surgió el proyecto Orión, que consiste en utilizar una explosión atómica para producir plasma, que al chocar contra un plato en el vehículo espacial, generaría un enorme impulso.

La duración del estallido es tan breve que el plato de impulso, de acero o aluminio, apenas sufre un ligero desgaste.

El resultado es un motor con una relación de impulso miles de veces mayor que el de un motor químico. Además, necesita una masa de reacción mucho menor gracias a las altas velocidades que alcanza el plasma.
Sin embargo, un pequeño fallo en el proceso de detonación puede destruir la nave, así como todo lo que haya a su alrededor.

Sin embargo, la ciencia ficción ha podido soslayar estos inconvenientes. En la película Deep Impact, la nave construida por los Estados Unidos para interceptar al cometa que va a destruir la Tierra está dotada de un sistema de propulsión Orión, y el plato de impulso se puede apreciar perfectamente en la secuencia de partida de la nave. Esto es un importante acierto en la ambientación científica de la película, ya que con la tecnología actual este sistema es el único que permitiría alcanzar la velocidad necesaria para la maniobra de cita orbital con el cometa.

Viajando más rápido que la luz
 
El hiperespacio se puede considerar como un espacio cuadridimensional donde el tiempo juega un papel  sumamente importante a diferencia del espacio tridimensional. Es un concepto tocado por la ficción no tan dura, aunque hay de todo. Quien  haya visto Star Wars no puede pasar por alto las entradas al hiperespacio del Halcón Milenario, brincando de un lado a otro de la galaxia. Este modo de viajar también se encuentra en la saga de La Fundación de Asimov o en el antes mencionado Planeta Errante de Fritz Leiber, donde el gran planeta sale del hiperespacio hasta posarse cerca de la Tierra, generando grandes estragos, mismos que son descritos en la novela. (En la imagen de la izquierda el Halcón Milenario)

Otra variante de este método es el distorsor espacio-temporal utilizado por A. E. Van Vogt en su trilogía de los No-A. El aparato en cuestión aprovecha las propiedades mecánico-cuánticas del espacio para realizar el salto hiperespacial. El inconveniente es que hay que colocar satélites a distancias predefinidas para que el salto pueda realizarse.

En Star Trek podemos observar que la USS Enterprise genera una especie de distorsión espaciotemporal denominada warp. Este tipo de dostorsión warp es una forma teórica de propulsión a velocidades mayores que la luz, velocidades superluímicas, y se genera un plegamiento espaciotemporal que acerca el punto de destino al de partida. Este viaje no se realiza de manera instantanea. Esta propulsión se diferencía del hiperespacio en que al generar esta curvatura la nave no entra en el hiperespacio sino que es similar a que si se trasladara en la orilla o borde del mismo dentro de una burbuja warp. Esto recuerda de cierta forma a la propuesta teórica del físico mexicano Miguel Alcubierre sobre un viaje superlumínico en el que la nave estaría encerrada dentro de una burbuja y en la parte delantera se generaría una contracción espaciotemporal así como una dilatación en la parte prasera de la burbuja, la burbuja viajaría a mayor velocidad que la luz pero la nave no, sino que permanecería dentro de la burbuja, respetando de esa forma las leyes de la Física.

En otras obras también podemos encontrar referencias a naves que funcionan mediante fisión nuclear o antimateria como en Mundos Aparte de Joe Haldeman, aunque son mucho menos comunes. El sistema basado en la antimateria permitiría la producción de 20.000 billones de jules por kilogramo de combustible, lo cual sin duda tendría la ventaja de un enorme y supereficiente aprovechamiento energético. El problema en este caso recae en los métodos de producción de antimateria, ya que actualmente necesitamos grandes aceleradores de partículas para fabricar siquiera unas pocas partículas que no podemos pensar usar para fines de propulsión.

En la siguiente imagen vemos una comparación, donde observamos algunas de las embarcaciones y vehículos de las películas y series de televisión más famosas.


Si desean ver un comparativo en escala de los tamaños de las naves más importantes de la ciencia ficción, desde la nave de Battlestar Galactica hasta el cubo de los Borg o las naves pollo que invadieron la Tierra en la película de Jimmy Neutrón (bueno, estas últimas no están... lástima) les recomiendo visiten esta interesante página.

mayo 14, 2010

Lina Medina, la madre más joven de la historia

"Mientras el mundo observa que la Segunda Guerra Mundial es casi una realidad, el otoño limeño se estremece con la noticia que propalan los diarios y concita la atención del mundo y en particular de la ciencia médica. una niña de cinco años y siete meses de edad, que responde al nombre de Lina Medina Lazo, se encuentra con una gestación de nueve meses y a punto de tener su hijo". Esas son algunas de las palabras que el ginecólogo José Sandoval usa para describir la extraña situación en su artículo "Madre a los cinco años: El parto por cesárea" (donde encontrarán una descripción emotiva de lo que ocurrió ese extraordinario día hace exactamente 71 años) que publicó en el año 2002. (En la fotografía el doctor Colareta, Lina Medina y su hijo Gerardo).

Lina Medina es la madre más joven confirmada por la medicina en todo el mundo ya que a los 5 años 7 meses y 21 días de edad se convirtió en madre.

Tiburcio, el padre de Lina fue el primero en darse cuenta de lo extraño de la situación, lo abultado del vientre de su pequeña hija de cinco años. Las personas de la población le dijeron que era probable que su hija tuviera dentro una culebra, otros apelaban causas más irracionales y sobrenaturales. Su padre la llevó desde su poblado, Antacancha, hasta un lugar donde pudiera encontrar un doctor de verdad.

Del embarazo las primeras sospechas recayeron en su padre Tiburcio, aunque posteriormente se le dejó en libertad y se pensó que posiblemente su hermano, con discapacidad intelectual, fuese el violador.

El domingo 14 de mayo, día de la madre en Perú (en ese país se celebra el día de la madre el segundo domingo del mes de mayo, a diferencia de México y otros países que se festeja el 10 del mismo mes), desde temprano, a las 7 am., el equipo médico y paramédico estaba reunido en el hospital Maternidad de Lima. todo el equipo estuvo trabajando en lo que sería la intervención del embarazo, había mucho nerviosismo y ansiedad pero también alegría. El caso era una novedad para la comunidad médica, y lo sigue siendo.

La pequeña niña es preparada por la enfermeras. Le colocan una bata verde que cubre su cuerpo y le colocan una gorra en la cabeza y botas de la misma tela en los pies. La enfermera intenta que la niña no se sienta mal, pero el evento resulta extraño y Lina al parecer muestra signos de temor. La enfermera llama al doctor, que entra a la sala e intenta apaciguar a la niña.

—No te preocupes, Linita, todo va a salir bien.
—¿Me va a doler, doctor? —preguntó Lina.
—No, mi amor; sólo vas a dormir. Cuando despiertes todo habrá pasado.
—Quiero ver a la nana —dice, haciendo referencia a la enfermera.
—Ella va a estar esperándote en la puerta.

El lugar estaba lleno de reporteros, aunque la operación fue discretamente programada, pero los policías retienen a las personas que quieren entrar al hospital. El Director del hospital y el Presidente de la Academia Nacional de Medicina y otras personas observan el evento desde un balcón que rodea la sala de operaciones, detrás de un grueso vidrio. La niña es ingresada a la sala.

Alas 8:50 am. empieza la operación. El equipo lo conformaban el doctor Lozada, el doctor Bussalleu, el anestesiólogo Colareta, el neonatólogo Zegarra, entre otros. El ser es extraído del útero de la pequeña madre y los presentes se llenan de júbilo ante aquel suceso sin precedentes en la historia de la medicina. Bussalleu corta el cordón y le da el pequeño ser a Zegarra.

—¡Varón! —exclamó Zegarra.

Lina Medina poseía unos ovarios que eran propios de una mujer madura en etapa fértil, la niña tenía una extraña precocidad física. El bebé midió 48 centímetros, pesó 2700 gramos y nació completamente sano. Tuvo como nombre Gerardo Medina en honor al Dr. Gerardo Lozada. Estos hombres y su extraordinaria intervención hicieron historia en la medicina.

Después del evento, sus abuelos recibieron ofertas para que Lina y su hijo fuesen presentados en la Feria Mundial de Nueva York, pero terminaron aceptando una oferta de los Estados Unidos para que su caso fuera bien investigado, además les ofrecían una pensión de por vida, a lo que el gobierno peruano, más específicamente el presidente en turno Oscar Benavides, contestó, evitando que se realizara dicho trato, así que Lina nunca recibió dinero de los estadounidenses ni por parte del gobierno de su país. Gerardo, el hijo de Lina, murió en 1979, a los 40 años, de una extraña enfermedad en la médula ósea.

Muchos creyeron, y creen, que Gerardo fue el "Hijo del Sol" y que su nacimiento fue inmaculado.

A los 33 años, Lina se casó con Raúl Jurado, con quien a los 39 años (en 1972) tuvo otro hijo, que emigró a México. Lina y Raúl construyeron una casa que fue demolida en la década de los ochenta para construir una autopista. Ahora, Lina vive en un pueblo de Lima llamado Chicago Chico.

"Aún estamos a tiempo de reparar el daño que le hizo el Estado condenándola a la miseria", declaró el ginecólogo José Sandoval a Reuters. Sandoval telefoneó a Lina, cuando ya había pasado mucho tiempo desde su parto, para intentar convencerla de recibir apoyo, y fue cuando su esposo aceptó reunirse en una junta con la Primera Dama de Perú Eliane Karp. Lina había permanecido en silencio respecto al ámbito social después de su parto, como reacción a la manera en que la gente juzgó su embarazo, pues se trataba de gente demasiado conservadora y con tabúes respecto a la virginidad, así que a Lina le afectó mucho.

"Un final feliz de su historia sería que el gobierno nos devuelva los 25.000 dólares que nos costó la casa que demolieron. No es un favor, nos lo deben", declaró su esposo.

mayo 12, 2010

Síndrome de Tourette

Georges Gilles de la Tourette diagnosticó esta enfermedad en una paciente francesa de 86 años de edad por vez primera, de allí el nombre.

El síndrome de Tourette es un trastorno neuropsiquiátrico, hereditario, que se manifiesta por tics motores crónicos múltiples y tics verbales. Cuando los tics verbales desencadenan el palabras que podrían considerarse obscenas, la manifestación se llama coprolalia. Otros tics verbales pueden ser del tipo repetitivo, como la ecolalia. Las alteraciones neurobiológicas que al parecer explican la sintomatología que genera los tics en estos pacientes abarcan afecciones a tres niveles. Estos niveles serían: alteración en el circuito corticoestriado talamocortical, disfunción dopaminérgica que ocasiona una hiperactividad de este neurotransmisor que genera tics, y probablemente una alteración inmunológica desencadenada por infección del estreptococo betahemolítico del grupo A que origina autoanticuerpos frente a sistemas neuronales específicos.
Aunque la causa fundamental es desconocida, investigaciones  actuales sugieren que hay una anormalidad en los genes que hace que se afecte el metabolismo de los transmisores cerebrales como dopamina, serotonina, y noropinefrina. Las investigaciones sugieren que el síndrome es hereditario debido a que en familias de individuos con el ST se ha encontrado una incidencia más grande de tics que en casos sin relación familiar.
El ST (Síndrome de Tourette) suele afectar al 2% de la población general, aunque la cifra puede aumentar considerando casos leves del ST que pueden manifestarse como simples tics y que no son diagnosticadas con el síndrome.
El Síndrome de Tourette suele aparecer por primera vez generalmente en la niñez, entre los 7 y los 10 años de edad y casi siempre antes de los 18 años. La incidencia es mayor en hombres, de tres a cuatro veces respecto a las mujeres. Los niños con esta afectación suelen tener problemas de aprendizaje o incluso transtorno por déficit de atención con hiperactividad u otros transtornos relacionados con el sueño o causados por la mala interacción social que el ST conlleva, lo cual puede causarle estrés y depresión infantil, problema que pareciera no presentarse en niños pero que es muy frecuente sobre todo en las últimas décadas, o a veces puede ser incluso mal diagnosticado.

Los tics se clasifican como simples o complejos.

En los simples intervienen un limitado número de músculos: parpadeo, ceñir el entrecejo, sacudir la cabeza, etc.
En los complejos se presentan distintos movimientos coordinados en el que intervienen diferentes grupos musculares: saltar, olfatear, tocar la nariz, tocar a otras personas, coprolalia, ecolalia, palilalia (repetir una palabra o frase de manera patológica).
Algunas veces los pacientes diagnosticados con el ST sienten la necesidad de completar patrones o realizar movimientos un cierto número de veces, esto lo hacen para disminuir la sensación de necesidad y es algo involuntario. El Transtorno Obsesivo Compulsivo está presente en muchos de estos casos, debido a la necesidad de realizar en repetidas ocasiones la misma tarea, ordenar las cosas, contar, repetir o lavarse las manos muchas veces al día debido al pensamiento de la posibilidad de suciedad e infecciones que pueda tener el afectado, lo cual se relaciona con la microfobia. Uno de los casos más conocidos de microfobia es quizá el del excéntrico millonario, piloto e inventor Howard Hughes.
La actividad de los tics normalmente aumenta cuando el individuo está en estado de estrés, excitada o ansiosa y disminuyen cuando está estable emocionalmente o realizando actividades calmadas en estado de concentración. El individuo no sólo presenta estos tics en estado de vigilia, sino también durante el sueño, aunque en menor cantidad.

Aproximadamente el 10 por ciento de los afectados presenta un cuadro progresivo o incapacitante que persiste hasta la mayoría de edad. Los tics en muchas ocasiones pueden ser concientemente reprimidos por el afectado, aunque eso  aumenta su estado de ansiedad y no logre contenerlo por mucho tiempo y el tic es expresado.
El ST en la gran mayoría de los casos desaparece al aumentar la edad del individuo, pero hay casos como el de Steve Blackman, que vemos en los videos, en el que aún prevalece. Este es un caso bastante interesante, además que aprenderán más cosas sobre el ST.



A lo largo de la historia muchas figuras públicas notables que han padecido el ST ha sido: Napoleón, Moliere, Pedro el Grande, Samuel Johnson,  Mozart (que también presentaba coprografia, esto es escribir obscenidades) y el escritor André Malraux.

mayo 11, 2010

Adiós a Frank Frazetta

A la edad de 82 años, Frank Frazetta falleció el día de ayer en Fort Mayers, Florida, Estados Unidos, de un derrame cerebral. La noticia ha sido confirmada por sus mánagers Rob Pistella y Steve Ferzoco. El artista estaba delicado de salud desde el año 2000 y padecía una enfermedad en la tiroides. Frazetta empezó a sentirse mal la noche del domingo y fue trasladado de emergencias a un hospital, donde desafortunadamente no pudieron hacer nada para salvarle la vida. La noticia la encontré en la blogosfera. Recientemente apenas le había hecho un pequeño homenaje, por lo que la noticia me ha parecido muy triste. Un genio que allá por el lejano 1944, a los 16 años, publicó sus primeros trabajos: The Snowman. Quién no recuerda a los personajes de Conan el Bárbaro o al Mad Max de los cómics. Como legado tenemos sus óleos, acuarelas y dibujos a lápiz, así como sus fascinantes portadas de historietas. Si no el mayor, uno de los mayores genios de la ilustración de toda la historia.
Descanse en paz, Frank Frazetta.



mayo 09, 2010

Hogar



El Leñador salió de su pequeña y vieja cabaña y cerró la puerta tras de él. El aire era bastante agradable, y estaba lleno del encantador aroma a pino. Llenó con fuerza sus pulmones de aire y se puso su gorro de Leñador. Tomó su hacha y apreció su agudo filo, balanceándola en su gruesa mano.
            —Vaya —dijo—, es un día perfecto para seguir trabajando. Unos cuantos troncos más y será suficiente para mi nueva cabaña —miró la añeja construcción que tenía detrás: algunas tablas estaban podridas y roídas por la lluvia y el tiempo. En cualquier momento podía venirse abajo, con él dentro.
            Se adentró en el espeso bosque. Cerca, un gran pino, de grueso tronco se levantaba frondosamente junto a los demás.
            —Comenzaré por este —dijo el Leñador. Levantó su hacha en el aire y dio el primer hachazo. El pino se tambaleó ligeramente, tan solo con un pequeño temblor.
            Un pájaro Carpintero salió de su agujero. Se preguntaba qué era lo que sucedía. Se paró con sus patitas en el borde de la oquedad que él había taladrado.
            —¿Qué haces? —preguntó el Carpintero.
            —Talo este árbol —dijo, desclavando su hacha del tronco. Levantó el hacha por los aires y clavó el segundo hachazo.
            —¿Por qué lo haces? —dijo el Carpintero— Esta es mi casa, y mis hijos e hijas viven aquí.
            Dicho esto, el Leñador dio el tercer hachazo.
            —No lo hagas por favor —repuso el Carpintero.
            —Este árbol me pertenece —dijo el Leñador, secándose el sudor de su rostro con un pañuelo rojo. Lo volvió a guardar en su bolsillo del pantalón.
            —Este árbol es mi casa.
            El Leñador paró un momento, y miró directamente al Carpintero, parado en la entrada de su casa, reclamándola.
            —Todos estos árboles que ves aquí —señaló con una mano hacia alrededor—, son míos. Están en mi propiedad.
            —Pero este árbol es mi casa.
            —Y pronto será parte de la mía —dijo el Leñador—. Con este gran tronco podré aserrar muchas tablas de madera, y construiré mi nueva cabaña —soltó el cuarto hachazo. El árbol retumbaba, y el Carpintero perdió un poco el equilibrio.
            —Pero si tiras mi casa ¿A dónde iré?
            —Puedes irte lejos, pero a ninguno de los árboles que ves aquí —volvió a señalar con su callosa mano.
            —Mis hijos e hijas son todavía muy pequeños —dijo el Carpintero—. No podrán salir del tronco.
            —Escucha —dijo enfadado el Leñador—. No me importan tus hijos. Cortaré este árbol, y tú no podrás impedirlo —soltó el quinto hachazo, pero el gran trono estaba apenas herido.
            —¿Qué quieres a cambio? —preguntó el Carpintero.
            —¿Que qué quiero a cambio? —dijo gruñendo y levantando el hacha por el aire, para volver a enterrarla en el grueso tronco—. No hay nada que tú me puedas que yo quiera. Tan solo eres un simple Carpintero.
            —Te puedo dar una casa.
            —¿Como? —preguntó con incredulidad.
            —Una casa. Una hermosa casa de madera
—No me quieras tomar el pelo.
            —No. Una casa a cambio de que no cortes este árbol. Ni ningún otro.
            El Leñador se quitó su gorro y se rascó la cabeza. Asió el mango de su hacha que estaba clavado en el tronco.
            —¿Hablas en serio?
            —Si.
            Estuvo un momento pensativo.
            —Entonces, quiero esa casa.
            —Ya está —dijo el Carpintero, dando brinquitos con sus delgadas patas.
            —¿Ya está?
            —Sí, solo tienes que caminar muy recto hacia esa dirección —apuntó con el pico—. A medio kilómetro, dentro de tu propiedad, hay una hermosa casa. Es tuya.
            —Claro que no —dijo refunfuñando el Leñador—. Por allá no hay ninguna casa. He recorrido ese camino muchas veces, y no hay casa alguna. Conozco muy bien mi propiedad.
            —A medio kilómetro —repitió el Carpintero—. Es nueva, por eso no la habías visto antes.
            —¿Y puedo saber quién la construyó acaso?
            El Carpintero guardó silencio.
            —Puedes ir y verás que allí está.
            El Leñador dejó su hacha y su gorro, y caminó en línea recta al lugar que el Carpintero le había señalado con su pico. Caminó y caminó y por fin llegó al lugar. Medio kilómetro, pero no había nada, solo árboles. Muchos árboles.
            —¿Qué clase de…? —refunfuñó el Leñador— ¡He sido engañado por un pájaro Carpintero! —su rostro había enrojecido considerablemente y se dio media vuelta, dispuesto a marcharse.
            Un centenar de Carpinteros se asomaban por los agujeros de sus troncos.
            —¡Oigan, ustedes! ¿Qué hacen allí? —gritó el Leñador— ¡Largo de mis árboles!
            Uno de ellos voló hacia él, y se posó fuertemente con sus patas en su decolorado camisón. Lo miró fijamente.
            —¿Qué haces? —le gritó y le propinó un manotazo, que le hizo remontar el vuelo.
            —¿Donde está mi casa? ¡Donde está!
            Los carpinteros permanecían en silencio, posados sobre las aberturas de sus hogares.
            —¡Mañana mismo! —gritó—. ¡Mañana mismo talaré todos estos árboles, todo el bosque, y me construiré con ello una gran casa de madera! —su cara se había vuelto muy roja y su corazón palpitaba y palpitaba con fuerza.
            Se dispuso a marcharse, pero en el instante todos los carpinteros saltaron al suelo y le rodearon. Sus delgadas patitas hacían crujir las hojas secas que cubrían el suelo.
            —¡Déjenme pasar! —gritó el Leñador, moviéndose con violencia de un lado a otro. Uno de los carpinteros se le acercó dando saltitos.
            —No puedes cortar los árboles —le dijo el carpintero—, son nuestros hogares.
            El tono rojizo del rostro del Leñador se incrementó. Se movilizó y caminó, intentando hacerse paso por entre la parvada posada sobre las marchitas hojas.
            —¡Los cortaré, me importan un comino sus hogares! —dijo.
            —Debes desistir —dijo el carpintero—, no puedes hacernos daño de esa manera. Sería totalmente injusto.
            —¡Injusto! —exclamó el Leñador, mientras se reía compulsivamente—. Injusto es que usen los árboles de mi propiedad como casa. Ahora me voy, volveré con mi mejor hacha para comenzar con el trabajo.
            Al terminar de decirlo todos los carpinteros se le lanzaron encima.

            Uno de los carpinteros fue volando hacia el Gran Árbol, donde el primer Carpintero estaba parado en la entrada.
—El Leñador ha muerto —dijo el informante, sujetándose con sus patitas en el tronco.
—Correcto —respondió el líder—. Jamás volveremos a ser molestados en nuestros hogares.
—¿Y qué sucederá si viene otro Leñador?

A primera hora de la mañana el Nuevo Leñador llegó a la propiedad de su tío. Estaba feliz porque había recibido una gran herencia de un pariente que ni siquiera conocía. El viejo había sido muy amable en darle todo eso. Miró a lo lejos y se sorprendió de la gran cantidad de árboles que había. Hermosos pinos y abetos que talaría y con los cuales se haría de una buena cantidad de dinero. Desenterró su hacha de un tronco y la tomó con gran agilidad.
—Creo que hoy será un buen día para comenzar a trabajar.

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