Una comunicación indecente (es decir, desprovista de valor intelectual, de decencia, de cultura) y manipulada (es decir, engañosa, bajo las múltiples formas que pueden inducir al error a aquellos que la reciben) priva a la población de medios intelectuales para defenderse. Un país no se puede considerar una democracia si una gran mayoría de su población está sometida a una comunicación manipulada y a una información fundamentalmente falsa
Giulietto Chiesa, periodista italiano
Veo que vives en España. ¡Yo creía que vivías en Mexico!
ResponderEliminar¡Vivo en México! Aunque en España también se debe de dar una situación parecida a la de mi país. Antes de dejar de ver TV ya me era demasiado soportar la basura que transmitían, ahora no se cuanto hayan cambiado los contenidos pero creo que han empeorado en calidad y en veracidad y meten más herramientas de manipulación.
ResponderEliminar