enero 04, 2011

Recordar el futuro

Olaf Stapledon
Recientemente leí La última y la primera humanidad de Olaf Stapledon, un libro maravilloso, que narra la travesía de las especies humanas a través de las eras en nuestro sistema solar. Cito una parte de ese libro:

"Ahora bien, es cierto que los hechos pasados son lo que son, de manera irrevocable; pero en ciertos casos algunos aspectos de un evento del pasado pueden depender de un acontecimiento del futuro lejano. El hecho pasado jamás habría sido como realmente fue —y es, eternamente—, si no fuera a ocurrir cierto acontecimiento futuro, el cual, aunque no sea contemporáneo del hecho pasado, lo influye directamente en la esfera del ser eterno. El transito de eventos es real, y el tiempo es la sucesión de hechos que pasan; pero, si bien esos hechos se dan en tránsito, también tienen una existencia eterna. Y, en ciertos casos raros, hechos mentales muy separados en el tiempo se determinan mutuamente de forma directa por medio de la eternidad. 

Nuestra propia mente ha recibido profundas influencias por la incidencia directa de mentes del pasado, y ahora descubrimos que ciertos sucesos de ciertas mentes del pasado están determinados por acontecimientos presentes en nuestra mente presente. Sin duda hay algunos hechos mentales pasados que son lo que son en virtud de procesos mentales que realizaremos, pero que aun no hemos realizado. 

Podría preguntarse, pues: ¿qué ocurre si, con respecto a una "singularidad" particular en alguna mente del pasado, no decidimos, después de todo, a ejercer la necesaria influencia para dar cuenta y razon de ella? La cuestión no tiene sentido. No existe posibilidad alguna de que decidamos no influir en las mentes del pasado que dependen, de hecho, de nuestra influencia. Pues es en la esfera de la eternidad —el único lugar en que encontramos las mentes del pasado— donde realmente tomamos esa libre decisión. Y, en cuanto a la esfera del tiempo, si bien la decisión se relaciona con nuestra era moderna y se puede decir que ocurre en esa era, también se relaciona con la mente del pasado, y se puede decir que ha ocurrido hace mucho tiempo."

Bien, esta parte del libro habla sobre que los eventos del pasado están determinados, algunos de ellos, por los eventos del futuro, y que tanto pasado como futuro son uno desde el marco de la eternidad. De hecho hay un ser de la Última Humanidad que le comunica al autor lo que está escrito en el libro. Esta idea del tiempo sale a la luz también en la novela El fin de la infancia de Arthur C. Clarke, donde la imagen clásica del demonio, con cuernos, cola y alas membranosas, no es más que la fisionomía de los extraterrestres con los que se encontrarían después, que vienen a ayudarnos en nuestra transición como especie, al término de la infancia de la Humanidad.

Puede decirse que equivale a recordar el futuro. Precisamente Artur C. Clarke estuvo influido por esta novela de Stapledon, y una vez dijo: Ningún libro ha impactado tanto mi imaginación.

Y también ha impactado la mía, pero considero una obra lo ha hecho más, precisamente del mismo autor, Hacedor de Estrellas. Las otras dos que he leído de éste magnífico filósofo y escritor son Juan Raro y ayer leí Sirio, esta última habla sobre un perro con una mentalidad humana o más que humana, que fue criado junto con una niña, hija del creador del perro, y resulta muy interesante el tipo de relación que hay entre la mujer y el perro.

Pero Stapledon considera que no podemos alterar el pasado, ya que este se conserva en la espiral del tiempo, en la que influimos desde el futuro pero conservando la forma de la espiral. Es como en mi relato Continuidad, donde Alfred Lowell tiene un hijo con su propia abuela, que es su propio padre, en este caso la espiral del tiempo forma un bucle sobre sí misma. Esto no es contradictorio ni presenta paradojas, a mi parecer. La idea también la toman muchos escritores, como en el caso de un relato o novela (no lo he leído porque no encuentro el nombre ni el autor. Si alguien sabe cómo se llama, agradecería mucho que me diera la referencia) donde alguien viaja al pasado en la época de Jesús pero se da cuenta de que no es el Jesús que él se esperaba, entonces el viajero termina muriendo en la cruz, y él se vuelve realmente el mismo Jesús. Y esta es la historia que conocemos, así que no alteró la historia y no se genera paradoja alguna. Yo llamo a esto intervención permisible.

4 comentarios:

  1. En el videojuego "Deus Ex" uno de los bartenders con los que puedes conversar te menciona este libro (las conversaciones de los bartenders en este juego son geniales) yo leí Starmaker, y me pareció interesante, pero no me gustó por la insistencia del autor de justificar el socialismo-comunismo, esos son sistemas políticos que suenan muy bien en el papel, en los planes, pero vivirlos como yo los vivo es bastante triste :(

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  2. Vaya... yo como no sé prácticamente nada de política ni de sus ideologías no noté esto, aunque sólo lo he leído dos veces.

    En Sirio sí noté que tocaba temas políticos, ya casi al final del libro.

    Y bueno, algunos sistemas creo que en teoría son buenos pero, como en la ciencia, cuando los aplicas puedes obtener malos resultados porque el modelo es una idealización de la realidad. En México se supone que hay una democracia pero eso es de las cosas que menos se ve...

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  3. Desde el punto de vista de la mecánica cuántica, es perfectamente posible que una acción futura condicione el pasado.

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  4. Sí, y lo verdaderamente interesante sería obtener pruebas de ello. El punto es... ¿cómo?

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